ÁFRICA/EGIPTO - El Hospital de Luxor pide a los cristianos de Egipto que donen el “diezmo”

miércoles, 16 junio 2021 oriente medio   iglesias orientales   cáritas   sanidad   obras de misericordia   obras sociales   biblia  

Luxor (Agencia Fides) – “Dona tu diezmo para ayudar a los enfermos de cáncer, y recuerda que el diezmo es un deber sagrado para todo cristiano”. Este es el lenguaje perentorio y apremiante de la singular campaña de recogida de donativos promovida por la Shefaa en el Hospital Orman de Luxor, un hospital oncológico no estatal, situado en la ciudad de Luxor, en el Alto Egipto. La originalidad de la campaña de recaudación de fondos lanzada por el centro de salud es que parece estar dirigida en particular a los cristianos, y para convencer a los posibles donantes utiliza como estratagema la referencia al “diezmo”, una forma tradicional de limosna, de origen bíblico, conocida en la memoria histórica de las Iglesias de Oriente y Occidente.
La campaña promovida por la Shefaa del Hospital de Orman recuerda algunos pasajes de la Biblia que exhortan a la caridad y recuerdan la importancia de la limosna. También utiliza un versículo de la Segunda Carta de San Pablo a los Corintios, en la que el Apóstol de los Gentiles exhorta a los bautizados a dar limosna “lo que haya decidido en su corazón, no con tristeza ni con fuerza, porque Dios ama al dador alegre” (2 Corintios 9:7).
Un efecto secundario inesperado de la campaña lanzada por el Hospital Oncológico de Luxor ha sido la aparición en medios de comunicación egipcios como CoptsToday y Dostor de artículos sobre las prácticas tradicionales de limosna relacionadas con la ordinariez de la vida eclesiástica. Expertos en historia de la Biblia han vuelto a proponer los pasajes del Antiguo Testamento en los que se menciona por primera vez la práctica de ofrecer como limosna la décima parte de los bienes y rentas de cada uno, incluido el famoso “voto” de Jacob recogido en el libro del Génesis ("Si Dios está conmigo y me protege en este viaje que estoy haciendo y me da pan para comer y ropa para cubrirme, si vuelvo sano y salvo a la casa de mi padre, el Señor será mi Dios. Esta piedra, que he erigido como estela, será una casa de Dios; de lo que me des te ofreceré el diezmo”, Gn 28, 20-22). En las intervenciones publicadas en los medios de comunicación egipcios, también se alude a la práctica del diezmo insertada por el patriarca copto ortodoxo Shenuda III en su libro sobre “Instrumentos espirituales”. Otras reflexiones han aclarado que los diezmos ofrecidos por los cristianos tienen como destinatarios privilegiados a los pobres, a los enfermos y a los encarcelados, y pueden darse también a los no cristianos, dado que ningún pasaje del Evangelio prescribe reservar la limosna sólo a los bautizados. El propio Jesús -se ha señalado - indica como modelo de auténtica caridad al buen samaritano, que rescató a un judío de la muerte, a pesar de que había enemistad entre los dos pueblos. Otros oradores han destacado cómo la práctica del diezmo forma parte del patrimonio espiritual de la Iglesia copta, y sobre todo -lo más importante- han subrayado que el rasgo genético distintivo de toda obra de caridad y de todo gesto de misericordia auténticamente cristiano es el de la gratuidad, que brota de la gratitud por los dones recibidos. Por eso, cualquier discurso destinado a presentar la limosna, los donativos y los gestos de misericordia corporal y espiritual como “actos debidos”, prescripciones que deben imponerse a los bautizados en virtud de una supuesta -e inexistente- “obligación contractual” de la que hay que ser “conscientes”, es difícilmente congruente con la naturaleza teológica de la caridad cristiana.
(GV) (Agencia Fides 16/6/2021)


Compartir: