Fides News - Spanish (Spain - Traditional)https://fides.org/Todas las noticias FidesesLos contenidos del sitio son publicados con Creative Common LicenseEl centenario de la ordenación episcopal de seis obispos chinos y el Acuerdo Provisional entre la Santa Sede y la República Popular Chinahttps://fides.org/es/news/78166-El_centenario_de_la_ordenacion_episcopal_de_seis_obispos_chinos_y_el_Acuerdo_Provisional_entre_la_Santa_Sede_y_la_Republica_Popular_Chinahttps://fides.org/es/news/78166-El_centenario_de_la_ordenacion_episcopal_de_seis_obispos_chinos_y_el_Acuerdo_Provisional_entre_la_Santa_Sede_y_la_Republica_Popular_ChinaPor Paul Han*<br /><br />Shijiazhuang – La Agencia Fides publica este artículo del sacerdote chino Paul Han como una contribución a la reflexión y al estudio, con vistas al próximo centenario de la ordenación episcopal de los seis obispos chinos consagrados por Pío XI en la basílica de San Pedro el 28 de octubre de 1926.<br /><br />§§§<br /><br />Una commemorazione del centenario<br /><br />El 28 de octubre de 1926, seis sacerdotes chinos -Odorico Cheng Hede, franciscano de la diócesis de Puqi, en Hubei; Melchor Sun Dezhen, vicenciano de la diócesis de Anguo, en Hebei; Joseph Hu Ruoshan, vicenciano de la diócesis de Taizhou, en Zhejiang; Philippe Zhao Huaiyi, sacerdote de la diócesis de Pekín-Xuanhua, en Hebei; Simon Zhu Kaimin, jesuita de la diócesis de Haimen, en Jiangsu; y Aloysius Chen Guodi, franciscano de la diócesis de Fenyang, en Shanxi- fueron ordenados obispos por el Papa Pío XI en la basílica de San Pedro de Roma. Aquel acontecimiento histórico tuvo lugar exactamente 241 años después de que el padre Luo Wenzao, conocido también como Gregorio López y originario de Fu'an, en Fujian, fuera ordenado en 1685 como el primer obispo chino.<br />Para la Iglesia católica en China, que fueran puestos al frente de las Iglesias locales pastores chinos no fue simplemente un relevo de personas. Supuso un hito decisivo en el camino de la Iglesia hacia su propia inculturación y capacidad de gobierno. Con ello comenzaba el paulatino abandono de una identidad marcada por la condición de «Iglesia misionera» bajo los sistemas coloniales y de «patronato», conocido como Padroado, ejercidos por España y Portugal desde la época de las Grandes Exploraciones. La Iglesia en China avanzaba así hacia una realidad local guiada por un clero autóctono, capaz de expresarse desde la cultura china y de asumir directamente su propia misión pastoral.<br />Un siglo después, al conmemorar aquel acontecimiento histórico, resulta natural y oportuno reflexionar también sobre el «Acuerdo Provisional» firmado por China y la Santa Sede el 22 de septiembre de 2018 sobre el nombramiento de obispos. Aunque el acuerdo sigue siendo objeto de ajustes, actualizaciones y mejoras, y no ha resuelto por completo todas las complejas cuestiones pendientes en las relaciones entre China y la Santa Sede, ha establecido un marco operativo para una cuestión crucial: los nombramientos y las ordenaciones episcopales. De este modo, ha contribuido a superar divisiones de larga duración dentro de la Iglesia, vinculadas a la contraposición entre lo «legal» y lo «ilegal» y entre lo «público» y lo «clandestino».<br />En este contexto, la «sinicización de la religión», o más concretamente la «sinicización del catolicismo», no debería entenderse simplemente como una política administrativa o una estrategia diplomática. Se trata, más bien, de una cuestión compleja que afecta a la eclesiología, la identidad cultural, la práctica pastoral y las formas de evangelización.<br /><br />I. De Luo Wenzao a los seis obispos chinos: el largo camino hacia una Iglesia autóctona<br /><br />Luo Wenzao nació en Fu'an, en la provincia de Fujian, en 1616. Fue bautizado en la Iglesia católica antes de llegar a la edad adulta y, en 1654, recibió una sólida formación en Filipinas, donde fue ordenado sacerdote, convirtiéndose en el primero de origen chino. Veinte años después, en 1674, el Papa Clemente X lo nombró obispo del Vicariato Apostólico de Nankín. Sin embargo, su ordenación episcopal se retrasó casi once años debido a la oposición del padre Antonius Calderón, provincial de los dominicos de Manila. No fue hasta 1685, gracias a la intervención directa de la Santa Sede, cuando Luo Wenzao fue ordenado obispo en Cantón por el obispo Bernardinus de la Iglesia. Poco después, en 1688 -año 27 del reinado del emperador Kangxi- ordenó sacerdotes a Wan Qiyuan, Wu Yushan y Liu Yunde, cada uno de ellos con una formación diferente en el ámbito de los estudios tradicionales chinos y de la ciencia y la tecnología occidentales. Con ello mostró claramente la prioridad que concedía y la urgencia que veía en la formación de un clero autóctono cualificado y preparado.<br />A primera vista, la oposición del padre Calderón y de otros a que Luo Wenzao fuera nombrado obispo de la Iglesia en China podía parecer fruto de las dudas sobre sus capacidades personales y del desacuerdo con su respaldo a la estrategia de «adaptación cultural» defendida anteriormente por Matteo Ricci. Sin embargo, la raíz del problema estaba en las estructuras que condicionaban el sistema misionero europeo del siglo XVII. Durante mucho tiempo, la actividad misionera católica dependió en gran medida de los mecanismos de los imperios coloniales europeos y de las distintas órdenes religiosas. Aunque Matteo Ricci había propuesto el principio de la «adaptación», con la intención de arraigar el cristianismo en la cultura china, en la práctica la dirección de la Iglesia en China siguió en manos de misioneros extranjeros. El número de sacerdotes autóctonos aumentaba de forma constante, pero estos apenas tenían acceso real a los espacios de decisión. A ello se sumaron las controversias políticas y diplomáticas provocadas por el 'Padroado'. Lo que inicialmente eran discrepancias internas entre los distintos grupos de misioneros europeos sobre los ritos tradicionales chinos terminó convirtiéndose en un conflicto diplomático entre la Santa Sede y la dinastía Qing. De este modo se sentaron las bases para el posterior «Edicto de prohibición del catolicismo» promulgado por el emperador Kangxi, cuyas consecuencias negativas, sostiene el autor, llegan hasta nuestros días.<br />A partir del siglo XIX, la firma de una serie de tratados desiguales, como los de Nankín, Wangxia y Tianjin, hizo que el desarrollo del catolicismo en China quedara aún más vinculado a la sombra de la expansión imperialista. Los complejos vínculos históricos entre la Iglesia y las potencias occidentales hicieron cada vez más urgente una cuestión: «cómo puede la Iglesia en China llegar a ser verdaderamente la Iglesia del pueblo chino». Por eso, la ordenación episcopal de seis obispos chinos en 1926 no fue simplemente una cuestión de reorganización interna de la Iglesia. Supuso también un reconocimiento cada vez mayor, por parte de la Santa Sede, de que la Iglesia universal solo puede crecer y desarrollarse cuando hunde sus raíces en las culturas locales y confía su dirección a un clero autóctono. Esta nueva visión estuvo inspirada en gran medida por la Carta apostólica 'Maximum Illud', publicada en 1919. Después de asistir a la tragedia de la Primera Guerra Mundial, durante la cual distintos misioneros de todo el mundo llegaron a enfrentarse entre sí por los intereses de sus respectivos países, el Papa Benedicto XV no solo destacó la importancia de formar al clero local, sino que también advirtió contra la confusión entre la actividad misionera y los intereses coloniales.<br />Al mismo tiempo, el proceso de «indigenización» de la Iglesia católica requirió también el esfuerzo conjunto de un grupo de personas con una visión de futuro, tanto de China como del extranjero. Entre ellas destacan el padre Vincent Lebbe, que llegó a China en 1901 y que posteriormente dejó la congregación vicenciana belga para incorporarse a la Congregación china de San Juan Bautista, cuyo nombre chino, Yaohan Xiao Xiongdihui, significa «Pequeños hermanos para iluminar China»; el arzobispo Celso Costantini, primer representante pontificio en China, que llegó al país en 1922, convocó en Shanghái en 1924 el primer Concilio Plenario de la Iglesia católica y acompañó personalmente a Roma en 1926 a los seis sacerdotes chinos para su ordenación episcopal; Ma Xiangbo, que sacrificó su patrimonio familiar en favor de la educación moderna y el patriotismo; Ying Lianzhi, dedicado a la educación moderna y al periodismo; y Lu Hongnian, Wang Suda y Chen Yuandu, que supieron integrar la pintura tradicional china con la fe de la Iglesia.<br />También resulta significativo que Pío XI subrayara durante la ceremonia de ordenación la necesidad de que la Iglesia en China formara a su propio clero y a sus propios dirigentes. Esta línea de pensamiento sería desarrollada posteriormente por el Concilio Vaticano II, especialmente en ‘Lumen Gentium’ y ‘Ad Gentes’, y acabaría convirtiéndose en uno de los principios fundamentales del Concilio en relación con el crecimiento y la madurez de las Iglesias locales.<br /><br />II. El Acuerdo Provisional de 2018: una respuesta realista a cuestiones históricas<br /><br />Si la ordenación de 1926 respondió a la pregunta de «si un chino podía llegar a ser obispo de la Iglesia en China», el «Acuerdo Provisional» de 2018 abordó otra cuestión fundamental: «cómo debían ser nombrados los obispos chinos».<br />Desde la fundación de la República Popular China, la Iglesia católica en el país ha recorrido un camino complejo y lleno de dificultades. Por distintos factores -políticos, ideológicos y relacionados con las relaciones internacionales-, el nombramiento de obispos se convirtió durante décadas en una de las cuestiones más delicadas entre la Santa Sede y China. Durante años, la existencia paralela de una «Iglesia clandestina» y una «Iglesia oficial», aunque respondiera en parte a circunstancias históricas concretas, dejó también profundas divisiones en la vida de la Iglesia. En primer lugar, puso en cuestión la comunión eclesial. También dificultó el gobierno de las Iglesias locales y mantuvo durante mucho tiempo una división en la identidad de los propios fieles. Al mismo tiempo, la evangelización quedó repetidamente condicionada por controversias políticas y diplomáticas. El «Acuerdo Provisional» firmado en 2018 no era un mecanismo institucional perfecto, pero al menos partía del reconocimiento de una realidad fundamental: en la China contemporánea, la cuestión del nombramiento de los obispos no puede desligarse de la estructura política del Estado, pero tampoco de los principios teológicos de la Iglesia católica, en particular de la sucesión apostólica y de la comunión con el Sucesor de Pedro.<br />Desde esta perspectiva, el Acuerdo no puede considerarse simplemente un compromiso diplomático entre las dos partes. Constituye también un intento de encontrar una nueva vía ante una cuestión histórica especialmente compleja: buscar un equilibrio entre la soberanía nacional y la dimensión universal de la Iglesia.<br /><br />III. Reinterpretar la “sinicización de la religión” a la luz del Concilio Vaticano II<br /><br />Durante mucho tiempo, el concepto de «sinicización de la religión» se ha abordado principalmente desde una perspectiva política y ha sido considerado por numerosos medios de comunicación y por algunos representantes de la Iglesia como una «estrategia administrativa» del Estado para controlar la vida religiosa. Sin embargo, reducir esta cuestión a una lectura exclusivamente política o ideológica puede hacer que se pierda de vista su dimensión social y cultural más profunda. El Concilio Vaticano II ya había proporcionado un marco teológico importante para comprender la relación entre la universalidad y la catolicidad de la Iglesia y la diversidad de las realidades locales.<br />El término teológico clave que el Concilio Vaticano II emplea en este ámbito es «inculturación». Se refiere al proceso por el que el Evangelio, sin perder su esencia espiritual, «se instala, echa raíces, germina, florece y da fruto» en la lengua, los valores, los símbolos y la experiencia histórica de un pueblo concreto.<br />Varios documentos han desarrollado este concepto desde perspectivas diferentes. Por citar solo algunos ejemplos:<br />La 'Sacrosanctum Concilium' afirma: «También en la liturgia, la Iglesia no desea imponer una rígida uniformidad en aquello que no afecta a la fe o al bien de toda la comunidad; por el contrario, respeta y promueve el genio y las cualidades propias de las diversas razas y pueblos. Todo aquello que, en las costumbres de los pueblos, no está indisolublemente vinculado a supersticiones y errores, la Iglesia lo considera con benevolencia y, siempre que puede, lo conserva íntegro. Incluso admite a veces estos elementos en la liturgia, con tal de que estén en armonía con su espíritu verdadero y auténtico» .<br />La 'Lumen Gentium' enseña: «Como el reino de Cristo no es de este mundo, la Iglesia, es decir, el Pueblo de Dios, al establecer este reino no quita nada al bien temporal de ningún pueblo. Al contrario, favorece y asume, en la medida en que son buenas, las capacidades, las riquezas y las costumbres en las que se manifiesta el genio de cada pueblo» .<br />La 'Gaudium et Spes' subraya: «Como, por razón de su misión y de su naturaleza, la Iglesia no está ligada a ninguna forma particular de cultura humana, ni a ningún sistema político, económico o social, precisamente por su universalidad puede constituir un vínculo muy estrecho entre las diversas comunidades humanas y las naciones» .<br />La 'Ad Gentes' afirma explícitamente: «Así, de la semilla que es la Palabra de Dios deben surgir y desarrollarse suficientemente, en todo el mundo, las Iglesias particulares autóctonas, dotadas de madurez y de fuerzas vitales propias. Bajo la guía de una jerarquía propia, en unión con el Pueblo fiel y convenientemente dotadas de los medios necesarios para vivir plenamente la vida cristiana, han de aportar su contribución al bien de toda la Iglesia» .<br />En otras palabras, la «catolicidad» puesta de relieve por el Concilio Vaticano II no significa uniformidad en las expresiones culturales y litúrgicas, en las formas de organización o en los modelos de gobierno. Más bien, manteniendo el núcleo de la fe, implica permitir que las distintas culturas y civilizaciones desarrollen sus propias formas de expresión. Cincuenta años después del Concilio Vaticano II, el Papa Francisco profundizó en esta perspectiva en su exhortación 'Evangelii Gaudium', al señalar que el mensaje cristiano no es una única forma cultural, sino que puede encontrar constantemente nuevas expresiones en las experiencias históricas de los distintos pueblos . Esta idea aparece sintetizada en el Documento final de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, dedicada al tema «Por una Iglesia sinodal: comunión, participación, misión», como «unidad en la diversidad», pero no «uniformidad» .Por tanto, para que la «sinicización de la religión» tenga verdadera vitalidad, no debería limitarse a adaptar el cristianismo a la cultura china, ni convertirse tampoco en una asimilación completa de la religión por parte de esa cultura. Debería, más bien, propiciar una relación de influencia mutua más profunda entre la fe y la civilización china, manteniendo al mismo tiempo el núcleo del mensaje evangélico.<br /><br />IV. El verdadero desafío de la sinicización: de la adaptación institucional a la creación espiritual<br /><br />Si el principal desafío al que tuvo que hacer frente la Iglesia en China durante el siglo XX fue alcanzar una verdadera independencia institucional, a mi juicio, el mayor reto que tiene ante sí en el siglo XXI es la creación espiritual. La cultura china posee, en efecto, una extraordinaria riqueza intelectual y religiosa.<br />El 'renai' y el 'xiushen' del confucianismo; el principio taoísta de vivir en armonía con la naturaleza y el 'wuwei wubuwei' ; así como la idea budista de la 'śūnyatā' y la práctica de la compasión, entre otras tradiciones, pueden ofrecer nuevas claves para interpretar el cristianismo.<br />En el pasado, misioneros como Matteo Ricci, Giulio Aleni y Martino Martini se esforzaron por encontrar puntos de encuentro entre el Evangelio y la cultura china, pero esa tarea sigue estando inconclusa. Hoy, lo que necesita la Iglesia en China no es simplemente incorporar a la liturgia elementos chinos, recurrir a estilos arquitectónicos propios o utilizar la música popular del país. Se trata de elaborar una expresión verdaderamente china de la fe cristiana en los ámbitos filosófico, teológico, antropológico, espiritual y psicológico. Esta tarea va, en realidad, más allá de la noción convencional de «indigenización» y abre un campo más amplio de diálogo auténtico y aprendizaje mutuo entre civilizaciones. En este sentido, resulta especialmente ilustrativo el diálogo entre el célebre psicólogo suizo del siglo XX Carl Jung, el sinólogo y misionero alemán Richard Wilhelm y el Premio Nobel austríaco de Física Wolfgang Pauli.<br />Wilhelm dio a conocer en los círculos intelectuales europeos clásicos chinos como ‘El secreto de la flor de oro: un libro chino sobre la vida y el I Ching’ . Jung, por su parte, recurrió a estas tradiciones no solo en su trabajo terapéutico con Pauli durante la crisis psicológica que atravesó este último, sino también en el desarrollo de una visión más amplia que, impulsada por las intuiciones de Pauli sobre la física moderna, fue más allá de los límites del racionalismo occidental y de una concepción mecanicista de la ciencia. Para Jung, la dinámica taoísta del yin y el yang, la práctica budista de la meditación ‘Vipassanā’ y la experiencia cristiana de la conversión espiritual no eran sistemas incompatibles entre sí, sino distintas expresiones de las profundidades de la psique humana. Sus teorías sobre la individuación, su concepto de sincronicidad y su exploración del inconsciente colectivo estuvieron marcados, al menos en parte, por su encuentro con la sabiduría milenaria del pensamiento chino.<br />Es significativo que Jung no se limitara a «orientalizar» el cristianismo ni tratara de encajar el pensamiento oriental dentro de un marco occidental. Intentó, más bien, crear un nuevo lenguaje espiritual a través del encuentro entre dos civilizaciones. Para la Iglesia en China, que hoy se enfrenta al desafío de la «sinicización de la religión», esta experiencia ofrece importantes motivos de reflexión. La verdadera sinicización del cristianismo no consiste en reducir el Evangelio a un conjunto de normas éticas y a su transmisión institucional, ni en convertir la cultura china en un simple elemento decorativo de la religión. Exige, más bien, descubrir nuevas formas de comprender los misterios del cosmos y de la existencia humana mediante un diálogo constante y un enriquecimiento mutuo entre las grandes tradiciones espirituales del mundo.<br />Por eso, la aportación más significativa que la Iglesia en China podría hacer en el futuro no estaría tanto en su desarrollo institucional -aunque este sea necesario e importante- como en ofrecer al mundo una nueva perspectiva humanista capaz de integrar el espíritu cristiano, la sabiduría china y la conciencia científica moderna. En este sentido, el padre Pierre Teilhard de Chardin, sacerdote jesuita francés que vivió y trabajó en China durante más de veinte años como geólogo, paleontólogo, filósofo y místico, sigue siendo una figura de referencia e inspiración. Durante sus años en China escribió algunas de sus obras más influyentes, entre ellas ‘Misa sobre el mundo’, ‘El medio divino’ y ‘El fenómeno humano’.<br />Las palabras que escribió desde China en 1926 a su querido amigo, el padre Auguste Valensin, conservan una sorprendente actualidad: «En realidad, ya no somos verdaderamente “católicos”; más bien defendemos un sistema, una secta». Sus palabras siguen interpelando hoy a la Iglesia y la invitan a preguntarse si su misión consiste simplemente en preservar las estructuras heredadas o, más profundamente, en encarnar la universalidad, la apertura y la capacidad creadora que encierra la propia palabra «católica».<br /><br />Conclusión: el verdadero significado de la conmemoración del centenario<br /><br />En 1685, después de un largo y difícil recorrido, Luo Wenzao, el primer sacerdote chino, fue ordenado obispo y se convirtió en el primer obispo chino. Su ordenación puede considerarse el comienzo de la «infancia» de la Iglesia en China. La ordenación de los seis obispos chinos en 1926 marcó el paso a su «edad adulta». A mi juicio, el «Acuerdo Provisional» de 2018 representa el esfuerzo constante de la Iglesia en China por alcanzar una «personalidad madura».<br />Del mismo modo que hoy conmemoramos la histórica ordenación de aquellos seis obispos chinos, dentro de cien años -o quizá antes- el sentido de recordar la firma del «Acuerdo Provisional» sobre el nombramiento de los obispos chinos podría no estar en volver sobre un documento cuyo contenido todavía no se ha hecho público. Podría estar, más bien, en responder una vez más a una pregunta que reaparece una y otra vez: ¿cómo puede la Iglesia católica en China mantener la comunión con la Iglesia universal y, al mismo tiempo, echar raíces verdaderas en la sociedad china, en su cultura y en el mundo espiritual de su pueblo? Si la «sinicización de la religión» se queda únicamente en el ámbito institucional, no pasará de ser una etapa más de la historia. Solo cuando se convierta en un proceso de creación cultural, renovación espiritual y diálogo entre civilizaciones podrá llegar a ser verdaderamente un signo significativo de la maduración de la Iglesia en China.<br />Desde Luo Wenzao hasta los seis obispos chinos; desde los documentos del Concilio Vaticano II hasta ‘Evangelii Gaudium’; desde el «Acuerdo Provisional entre China y la Santa Sede» hasta el Documento final de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, se percibe un esfuerzo constante por responder a las necesidades de cada época mediante el anuncio del Evangelio. Del mismo modo, desde Matteo Ricci, Giulio Aleni y Martino Martini, entre el final de la dinastía Ming y los comienzos de la Qing, hasta Vincent Lebbe, Celso Costantini, Carl Jung, Richard Wilhelm, Wolfgang Pauli, Teilhard de Chardin y tantos otros en la primera mitad del siglo XX, los esfuerzos de numerosas figuras e intelectuales de la Iglesia occidental por encontrarse con la sociedad china, dialogar con ella y tender puentes con su cultura tradicional han dejado un legado que sigue inspirándonos hoy.<br />Este camino, que se prolonga desde hace más de cuatro siglos, todavía no ha llegado a su fin. Quizá, bajo el impulso pastoral y evangelizador de la «sinodalidad», la nueva etapa de la Iglesia en China -en comunión con la Iglesia universal y, al mismo tiempo, fiel a sus auténticas características autóctonas- no haya hecho más que comenzar.<br /><br />* Sacerdote, profesor de Historia de la Iglesia en el Seminario Mayor de Hebei.<br /><br /><br />Mon, 14 Sep 2026 13:53:45 +0200"Servidores de la comunión en la Iglesia": en el Centro "Ad Gentes" de Nemi, un nuevo curso de formación para obispos promovido por el Dicasterio para la Evangelizaciónhttps://fides.org/es/news/78163-Servidores_de_la_comunion_en_la_Iglesia_en_el_Centro_Ad_Gentes_de_Nemi_un_nuevo_curso_de_formacion_para_obispos_promovido_por_el_Dicasterio_para_la_Evangelizacionhttps://fides.org/es/news/78163-Servidores_de_la_comunion_en_la_Iglesia_en_el_Centro_Ad_Gentes_de_Nemi_un_nuevo_curso_de_formacion_para_obispos_promovido_por_el_Dicasterio_para_la_EvangelizacionNemi – Tras los cursos de formación organizados por los Dicasterios de la Santa Sede para los obispos de reciente nombramiento , el Dicasterio para la Evangelización pone en marcha hoy, domingo 13 de septiembre, y hasta el sábado 19, un curso de formación permanente dirigido a obispos ordenados en años anteriores. El tema elegido da también el hilo conductor a esta iniciativa, que se centra en los obispos como «servidores de la comunión en la Iglesia».<br /><br />En las sesiones de trabajo y de intercambio, que forman parte de una nueva iniciativa «experimental» entre las actividades promovidas por el Dicasterio misionero, participan en esta ocasión 21 obispos, todos procedentes de países africanos de lengua inglesa, que recibieron la ordenación episcopal entre 1999 y 2022.<br /><br />El curso se celebra en el Centro «Ad Gentes» de Nemi, en la zona de los Castelli Romani, residencia de los padres de la Sociedad del Verbo Divino . Se trata de un lugar estrechamente vinculado a un momento importante de la historia reciente del magisterio de la Iglesia sobre la misión.<br /><br />En esta residencia, que por entonces llevaba poco tiempo en funcionamiento, se reunieron durante los primeros meses de 1965 los miembros de la comisión encargada de rehacer desde el principio el proyecto del documento del Concilio Vaticano II dedicado a la actividad misionera de la Iglesia. El texto sería aprobado posteriormente como decreto conciliar Ad Gentes el 7 de diciembre de 1965, en la víspera de la solemne clausura del Concilio. Entre los teólogos que formaban parte de aquella comisión se encontraban también el dominico Yves Congar y el entonces joven Joseph Ratzinger, de 38 años, que ya como Papa regresó a Nemi el 9 de julio de 2012 para visitar el Centro «Ad Gentes».<br /><br />Los objetivos del curso<br /><br />El programa pretende ofrecer a los obispos elementos de reflexión y herramientas útiles para afrontar cuestiones con las que deben lidiar cada día en el ejercicio de su ministerio episcopal. Se abordarán asuntos prácticos relacionados con el ejercicio de la caridad, el anuncio del Evangelio y la liturgia, así como la búsqueda de financiación, la cercanía y el apoyo a las víctimas de abusos, el acceso de mujeres a puestos de alta responsabilidad, las nuevas necesidades del acompañamiento espiritual en la era digital, la gestión de conflictos y la sobrecarga de trabajo.<br />El curso quiere ser también una oportunidad para estrechar los vínculos entre los miembros del episcopado y reforzar la comunión entre las Iglesias particulares y en el seno de la Iglesia universal.<br />Entre los ponentes y moderadores figuran, entre otros, el arzobispo Joseph Marino, presidente emérito de la Pontificia Academia y nuncio apostólico, y el profesor Peter Beer, antiguo vicario general de la arquidiócesis de Múnich y Frisinga y profesor del Instituto de Antropología de la Pontificia Universidad Gregoriana.<br />El desarrollo del curso contará también con el apoyo del padre Olivier Soma, de los Misioneros de África, igualmente profesor en el mismo Instituto, y del padre Marco Sungsu Kim, oficial del Dicasterio para la Evangelización y profesor del Instituto de Psicología de la Pontificia Universidad Gregoriana.<br /><br />El programa<br /><br />El lunes 14 de septiembre, la jornada estará dedicada al tema «Ser obispo hoy», con reflexiones sobre cuestiones eclesiales y sociales de actualidad. Participará en las sesiones el arzobispo Fortunatus Nwachukwu, secretario del Dicasterio misionero.<br />El martes 15 de septiembre se abordarán algunos «Puntos de orientación para el propio ministerio pastoral», con especial atención también al uso de documentos de referencia relacionados con el ejercicio de la caridad, el anuncio del Evangelio y la liturgia.<br />El miércoles 16 de septiembre, las intervenciones y los intercambios se centrarán en cuestiones relacionadas con el ejercicio concreto del ministerio episcopal al frente de las Iglesias particulares, incluida la comunicación y las relaciones con las autoridades civiles.<br />El jueves 17 de septiembre, el programa girará en torno al tema «Conflictos y crisis. Al servicio de la comunidad», que marcará el hilo conductor de la jornada.<br />El viernes 18 de septiembre, las sesiones de trabajo abordarán otras cuestiones y necesidades prácticas relacionadas con el ejercicio del ministerio episcopal. Se insistirá también en la importancia de saber distinguir el cargo de la persona en las relaciones con los demás y en la conveniencia de aprovechar el diálogo y el apoyo que ofrecen las distintas personas y realidades de la comunidad eclesial, evitando la pretensión de afrontar por uno mismo todas las urgencias y resolver los problemas de manera individualista.<br />El curso concluirá el sábado 19 de septiembre con una jornada dedicada a la evaluación final. A las 11.45, la concelebración eucarística estará presidida por el arzobispo Samuele Sangalli, secretario adjunto del Dicasterio para la Evangelización.<br /> Sun, 13 Sep 2026 12:11:51 +0200EUROPA/GRECIA - Un obispo ortodoxo y un obispo católico peregrinan juntos al Monte Athos, lugar sagrado para toda la cristiandadhttps://fides.org/es/news/78159-EUROPA_GRECIA_Un_obispo_ortodoxo_y_un_obispo_catolico_peregrinan_juntos_al_Monte_Athos_lugar_sagrado_para_toda_la_cristiandadhttps://fides.org/es/news/78159-EUROPA_GRECIA_Un_obispo_ortodoxo_y_un_obispo_catolico_peregrinan_juntos_al_Monte_Athos_lugar_sagrado_para_toda_la_cristiandadPor el padre Sliman Hifawi<br /><br />Ouranópolis – Hace unos días concluyó la peregrinación ecuménica al Monte Athos del metropolita greco-ortodoxo de Kuwait y Bagdad, Ghattas Hazim, del Patriarcado de Antioquía, acompañado por el obispo católico del Vicariato Apostólico de Arabia del Norte, Aldo Berardi, O.SS.T., cuya jurisdicción comprende Qatar, Arabia Saudí, Kuwait y Baréin. Se trata de un viaje «histórico» que refleja «la buena relación existente entre la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa en Kuwait», como ha subrayado el propio obispo Berardi, en un país donde ambos ejercen como pastores de sus respectivas comunidades.<br /><br />El obispo católico, acompañado por una delegación integrada por el sacerdote Sliman Hifawi, de la concatedral de la Sagrada Familia de Kuwait; el padre Boutrus Gharib, de la Iglesia greco-católica de Kuwait; el seminarista Pedro Mendoza, del Patriarcado Latino de Jerusalén; y el laico Pierre Maalouf; y, por parte de la Iglesia ortodoxa, el sacerdote Ephrem Al Toumi, ha podido conocer de cerca la espiritualidad monástica de la Santa Montaña. Tras ser recibidos primero en el monasterio de Simonopetra y posteriormente en el de Vatopedi, han recorrido doce de los veinte monasterios que se encuentran en la península.<br /><br />Una tradición que se remonta a la época bizantina<br /><br />El Monte Athos, centro de referencia de la espiritualidad monástica ortodoxa, constituye un enclave natural privilegiado. Durante siglos, monjes y ermitaños han buscado en el recogimiento de sus paisajes una vida arraigada en el Evangelio y unida a Jesucristo mediante la ascesis, la oración y el ayuno. La Santa Montaña se encuentra en una península del norte de Grecia y goza de un régimen de autogobierno administrado por sus veinte monasterios, lo que la convierte en la única república monástica del mundo.<br />Aunque depende espiritualmente del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, el abad de cada monasterio ejerce la autoridad disciplinaria, administrativa y espiritual sobre sus monjes, lo que confiere a cada comunidad un amplio margen de autonomía.<br /><br />Cuna de grandes santos<br /><br />Esta comunidad monástica ha sido también un importante foco de santidad. Algunos de sus santos son venerados asimismo por las Iglesias católicas orientales, como san Gregorio Palamás , destacado teólogo del Monte Athos, que ha subrayado el estrecho vínculo entre el misterio eucarístico y la concordia de la Iglesia: «Guardemos la caridad unos con otros; así seremos reconocidos como sus verdaderos discípulos. Mantengamos la unidad de la fe y la comunión del Espíritu en el vínculo de la paz. Porque, habiendo sido llamados a formar un solo Cuerpo y alimentados con el mismo Pan celestial, debemos tener también un solo corazón y una sola alma». <br />Los monasterios conservan asimismo valiosas reliquias, desde fragmentos del Lignum Crucis hasta los restos de santos más recientes de la tradición ortodoxa.<br /><br />San Aretas, patrono común en Arabia<br /><br />Uno de los momentos más intensos de la peregrinación ecuménica ha sido la veneración de las reliquias de san Aretas y de sus compañeros mártires, considerados patronos de la Iglesia en la península arábiga tanto por los católicos como por los ortodoxos .<br />Esta visita sin precedentes, en la que un prelado ortodoxo ha invitado formalmente a un homólogo católico a recorrer el Monte Athos, ha servido para «estrechar aún más los vínculos que nos unen» en un lugar sagrado «no solo para la Iglesia ortodoxa, sino para toda la cristiandad», ha destacado el obispo Berardi.<br /><br />La bendición del Patriarca Ecuménico<br /><br />El Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I, ha recibido favorablemente la petición presentada por el metropolita Hazim para realizar esta peregrinación. Al conceder su bendición, ha valorizado positivamente una iniciativa destinada a seguir abriendo caminos hacia la unidad de los cristianos, un esfuerzo especialmente significativo cuando se hace visible a través de los obispos, sucesores de los apóstoles.<br />Sat, 12 Sep 2026 13:55:56 +0200PAPA EN FRANCIA/V - La misión (silenciosa) de Lourdes: “La caridad de Dios no cura a quien no tiene heridas”https://fides.org/es/news/78158-PAPA_EN_FRANCIA_V_La_mision_silenciosa_de_Lourdes_La_caridad_de_Dios_no_cura_a_quien_no_tiene_heridashttps://fides.org/es/news/78158-PAPA_EN_FRANCIA_V_La_mision_silenciosa_de_Lourdes_La_caridad_de_Dios_no_cura_a_quien_no_tiene_heridasPor Marie-Lucile Kubacki<br /><br />Lourdes – A pocas semanas de la visita del Papa León XIV al santuario de Notre-Dame de Lourdes, prevista para el 26 y 27 de septiembre, la expectación se hace palpable en la ciudad mariana, desbordada por las reservas de alojamiento.<br />Las inscripciones ya están cerradas y el santuario prevé unos 150.000 participantes en los distintos actos de la visita papal, una afluencia excepcional. Una vez allí, el Papa rezará en la Gruta, celebrará la Misa dominical en la explanada del santuario, se encontrará con los enfermos y sus acompañantes en el Accueil Notre-Dame y participará después en el rezo del Rosario y en la procesión mariana con antorchas. En definitiva, seguirá los pasos de los cerca de tres millones de visitantes que cada año recorren el santuario.<br />«Hay una gran alegría en nuestros corazones», confiesa a la Agencia Fides el padre Jean-Xavier Salefran, sacerdote de la Comunidad de Saint-Martin y vicerrector del santuario. Presente en Lourdes desde 2015, después de varios años de ministerio en las diócesis de Fréjus-Toulon y Perpiñán, habla de la movilización de toda la comunidad que acoge a los visitantes: personal del santuario, sacerdotes, religiosos, voluntarios, hospitalarios y peregrinos «Todos somos conscientes de que estamos ante un acontecimiento muy importante, no solo para el santuario, sino también para la Iglesia en Francia y para toda la Iglesia». Para el vicerrector, la llegada de León XIV se espera como un «momento de gracia», en continuidad con las visitas de Juan Pablo II y Benedicto XVI. Pero también supone una responsabilidad concreta: acoger a una multitud considerable sin perder aquello que define a Lourdes, su cercanía a las personas más vulnerables.<br /> <br />Una Iglesia «concreta»<br /><br />Si cada etapa del viaje del Papa refleja un rostro particular de la Iglesia en Francia -véanse los artículos de Fides dedicados a Saint-Denis y Metz-, «lo propio de Lourdes es que aquí se experimenta la Iglesia en su realidad concreta, el Pueblo de Dios con todos sus miembros», explica el padre Jean-Xavier Salefran. El santuario es, a su juicio, un lugar de devoción popular donde se manifiesta «la Iglesia en su diversidad, en su universalidad», con enfermos, obispos, familias, jóvenes, voluntarios, grupos diocesanos y peregrinos llegados de numerosos países. Todos los rostros de la Iglesia están representados aquí, en una gran diversidad social y cultural. No es extraño encontrarse con tamiles vestidos con sus trajes tradicionales, que toman agua de la fuente con las manos y se la vierten sobre el cabello, o con mujeres musulmanas que rezan a María, junto a las antiguas carretas azules, herencia del pasado termal de la localidad.<br />Esta diversidad implica también una responsabilidad misionera: ofrecer a cada persona, con sencillez, los signos y el lenguaje de la fe y acompañar después a quienes desean profundizar. «La fe cristiana se expresa a través de gestos muy accesibles, muy sencillos y muy profundos», subraya el vicerrector. Tocar la roca de Massabielle, beber el agua de la fuente, realizar el gesto del agua, encender una vela o participar en una procesión son gestos habituales en Lourdes que implican al mismo tiempo el cuerpo y el espíritu. No se trata, insiste el padre Jean-Xavier, de una experiencia individual, sino de un camino «verdaderamente eclesial».<br />Así, la fuente descubierta por Bernadette Soubirous se convierte en signo de una gracia de Dios «siempre la misma y siempre nueva».<br />Esta pedagogía encarnada llega a personas muy diferentes por su cultura, su historia religiosa o las heridas que llevan consigo. El santuario acoge desde hace tiempo una fuerte presencia internacional, que ha aumentado especialmente en las últimas décadas, sobre todo procedente de Asia y América Latina. Cada vez con más frecuencia llegan también visitantes que no forman parte de un peregrinaje diocesano tradicional: personas solas, familias, jóvenes, turistas en busca de un sentido y hombres y mujeres que ya no mantienen un vínculo habitual con una comunidad cristiana. El reto pastoral consiste precisamente en acoger toda esta diversidad sin convertir Lourdes en un simple destino turístico ni reducirlo a una espiritualidad vaga.<br /><br />Bernadette, una puerta de entrada<br /><br />En esta misión de acogida y primer anuncio, la figura de Bernadette sigue ocupando un lugar central. «Es una testigo que todavía hoy habla con la misma fuerza», observa el vicerrector. La joven de Lourdes, marcada por la pobreza, la enfermedad, la falta de formación y la incomprensión que suscitó su testimonio, habla de manera especial a los jóvenes y a quienes atraviesan momentos difíciles. «Una puerta de entrada son precisamente las pruebas que vivió Bernadette», explica. Pero a los jóvenes les impresionan también «su franqueza, su pureza, su valentía» para contar lo que había visto y escuchado. Una transparencia particular ante la gracia de Dios. Bernadette no se presenta como una figura lejana o idealizada: también conocía sus luchas personales y tenía un temperamento impulsivo. Sin embargo, había aprendido, como ella misma decía, a dejar que el «segundo impulso», el de la gracia y la razón, prevaleciera sobre la reacción inmediata.<br />Por ello, el santuario propone a los visitantes seguir las huellas de Bernadette y redescubrir cada día su historia. Contar las apariciones, recordar las palabras atribuidas a la Virgen María y ayudar a comprender el significado de estos lugares constituye ya, según el padre Jean-Xavier, una primera catequesis. «Cuando se cuentan las apariciones y se citan las palabras de la Virgen María, ya se está haciendo catequesis».<br /><br />Un flujo espontáneo, no «organizado»<br /><br />El vicerrector observa que muchas de las personas que llegan a Lourdes no han sido previamente contactadas por agentes de pastoral. «Vienen porque necesitan algo verdadero, algo sólido; ya no saben, de antemano, en quién confiar», afirma. A su juicio, «la Virgen María las ha atraído». La respuesta del santuario pasa entonces por un acompañamiento gradual. Algunos se limitan inicialmente a acercarse a la Gruta, mirar, escuchar y realizar un gesto de oración. Otros emprenden un «camino de gracia» que les permite recorrer el santuario, conocer el significado de sus símbolos y dejarse acompañar en los gestos de la luz, el agua y la roca.<br />Este itinerario conduce a menudo a un encuentro personal con un sacerdote y, para muchos, al redescubrimiento del sacramento de la Reconciliación. «Tenemos muchísimas, muchísimas, muchísimas personas que se confiesan», subraya el padre Jean-Xavier.<br />«Se descubre que este sacramento responde hoy a una necesidad muy profunda»: la búsqueda de misericordia, paz interior y reconstrucción.<br />Con emoción, recuerda el caso de un hombre que llegó a Lourdes en bicicleta después de atravesar numerosas dificultades. Le había confiado que necesitaba «reconstruir sobre algo verdadero, algo sólido». Después de dejar allí su carga, volvió a partir con la sensación de estar «aprendiendo a vivir de nuevo». Para el vicerrector, testimonios como este hablan de las curaciones interiores y espirituales de las que Lourdes es testigo cada día, sin negar por ello la importancia del sufrimiento físico ni la realidad, a veces larga y difícil, de la enfermedad.<br /><br />Los más vulnerables, en primera fila<br /><br />La próxima visita del Papa pondrá explícitamente de relieve esta dimensión esencial. El 27 de septiembre, León XIV se encontrará con los trabajadores de la hospitalidad y con los enfermos acogidos en el Accueil Notre-Dame, un lugar especialmente preparado para peregrinos con discapacidad o que necesitan asistencia para desenvolverse. «Espero mucho de los gestos del Papa», confiesa el padre Jean-Xavier. El vicerrector confía, sobre todo, en que el Santo Padre vuelva a subrayar «la importancia y el lugar de las personas vulnerables, de las personas enfermas, en el corazón de la Iglesia y en el corazón del mundo». En una sociedad marcada por el culto a la eficiencia, la soledad y el miedo a la vulnerabilidad, Lourdes recuerda que los enfermos no son personas a las que haya que apartar, sino testigos capaces de enseñarnos algo decisivo sobre la condición humana.<br />Esta prioridad se hace visible en el servicio de los hospitalarios, donde a menudo la frontera entre quien ayuda y quien recibe ayuda se desdibuja. «Quienes vienen a servir a los enfermos descubren a menudo que también ellos están enfermos, cada uno a su manera», observa el vicerrector. La gratuidad del servicio, la cercanía a los cuerpos frágiles, la oración compartida y la atención concreta a cada persona se convierten así en una forma de misión.<br />El padre Jean-Xavier recuerda también el caso de una mujer embarazada a la que habían comunicado que el niño que llevaba en su seno estaba enfermo. Llegó a Lourdes para pedir una bendición y buscar luz ante una decisión dolorosa. Finalmente decidió acoger a su hijo. Más tarde contó que su estancia en Lourdes le había dado fuerzas para quererlo y acogerlo. «Llevaba dentro una prueba y, en medio de aquella prueba, encontró una luz», relata.<br />En Lourdes, la misión no es un programa, sino una presencia: la de una Iglesia que acoge, escucha, reza y sirve; la de creyentes que hacen visible la atención al otro; la de las personas enfermas, cuya vulnerabilidad pone en cuestión las certezas de un mundo individualista; la de quienes están sanos y descubren que también están heridos, y la de los enfermos que experimentan un alivio interior y, en ocasiones, también físico. Es lo contrario de aquello que Charles Péguy llamaba «almas acostumbradas» y de las que escribía: «Como no están heridas, no son vulnerables. Como nada les falta, nadie les lleva nada. Como nada les falta, nadie les lleva aquello que lo es todo. Ni siquiera la caridad de Dios cura a quien no tiene heridas».<br />Ir a Lourdes significa, así, acudir a la fuente de esa necesidad urgente de ser salvados.<br />Fri, 11 Sep 2026 13:33:57 +0200ASIA/INDIA - Nueva ley “anti-conversión” en Maharashtra: su impacto en la vida de los cristianoshttps://fides.org/es/news/78155-ASIA_INDIA_Nueva_ley_anti_conversion_en_Maharashtra_su_impacto_en_la_vida_de_los_cristianoshttps://fides.org/es/news/78155-ASIA_INDIA_Nueva_ley_anti_conversion_en_Maharashtra_su_impacto_en_la_vida_de_los_cristianosPoona – En el estado indio de Maharashtra, en el centro-oeste del país, la comunidad católica tiene que desarrollar su vida pastoral y su misión evangelizadora en el nuevo marco establecido por la 'Maharashtra Freedom of Religion Act 2026', aprobada por la Asamblea Legislativa del Estado y en vigor desde el 28 de agosto, tras recibir el visto bueno de la presidenta de la República de India.<br /><br />La ley tiene como objetivo impedir las conversiones religiosas obtenidas mediante la fuerza, el fraude, la coacción, declaraciones falsas, promesas, lisonjas o presiones indebidas. Entre las conductas que pueden ser sancionadas figuran ofrecer dinero o regalos, prometer un empleo, garantizar una educación gratuita, ofrecer un matrimonio o un estilo de vida mejor, o invocar curaciones divinas con el propósito de inducir a una persona a cambiar de religión. También puede quedar dentro del ámbito de aplicación de la ley presentar una religión como superior a otra con la intención de favorecer una conversión.<br /><br />Las penas pueden alcanzar los siete años de prisión y una multa de 100.000 rupias, mientras que en caso de reincidencia pueden llegar a diez años. Además, la carga de la prueba recae sobre la persona acusada de provocar o favorecer una conversión, y la denuncia puede ser presentada también por un familiar o conocido de la presunta «víctima». Esta disposición, advierten sus críticos, podría exponer a sacerdotes, religiosos, agentes de pastoral y simples fieles a procedimientos judiciales basados en acusaciones que no procedan de la persona directamente implicada.<br /><br />La nueva normativa ya tiene consecuencias sobre la vida de los cristianos, observa a la Agencia Fides monseñor Simon Almeida, obispo de Poona, diócesis situada en Maharashtra: «Maharashtra es el decimotercer estado de India que ha aprobado una ley sobre la “libertad religiosa” que, en realidad, es una ley anti-conversión. Hay que decir que los católicos no están en absoluto implicados ni pretenden promover conversiones a la fe cristiana. Sin embargo, hay personas que desean conocer a Cristo y para ellas este camino se ha vuelto más difícil y está sujeto a fuertes restricciones».<br /><br />El obispo, que guía a una comunidad de 92.000 católicos, señala: «Nos encontramos con que ya no podemos afirmar que Jesús es el único Dios y el único Salvador: esta frase puede interpretarse como una comparación y una deslegitimación de otras religiones. Incluso cuando predicamos en la iglesia tenemos que actuar con mucha prudencia».<br /><br />«Con esta legislación restrictiva, nuestra predicación encuentra objetivamente dificultades», insiste.<br />La cuestión tiene además un alcance más amplio, señala el obispo, porque «en Maharashtra, como en toda India, existen numerosas instituciones sociales católicas que trabajan en los ámbitos de la educación, la sanidad, la asistencia social y el apoyo a los pobres, los dalits y las poblaciones tribales. Y su labor podría ser sometida a un escrutinio o incluso acusada de proselitismo».<br /><br />Sin embargo, en un estado gobernado por el partido nacionalista Bharatiya Janata Party -el mismo que gobierna India a nivel federal-, «nuestra actitud es siempre dialogante. Nunca buscamos la confrontación, pero queremos entablar un diálogo con el Gobierno para que el objetivo de impedir las conversiones obtenidas mediante la coacción no termine vulnerando derechos fundamentales como la libertad de conciencia», concluye.<br /><br />También el 'United Christian Forum' de India ha pedido al Gobierno de Maharashtra que revise y aplace la aplicación de la normativa, en un memorándum dirigido al primer ministro del Estado, Devendra Fadnavis: «La caridad cristiana -se subraya- no tiene como finalidad buscar nuevos fieles, sino que nace del amor gratuito a cada persona, acogida y amada en su dignidad fundamental como imagen de Cristo». <br /><br />Los cristianos del Estado apelan asimismo a la Constitución india, que garantiza la libertad de profesar, practicar y propagar la propia religión, siempre dentro del respeto al orden público, la moral y la salud pública.<br /> Fri, 11 Sep 2026 12:47:27 +0200ÁFRICA/MALAWI - Las Obras Misionales Pontificias promueven un curso para formadores de seminarios menores y mayoreshttps://fides.org/es/news/78156-AFRICA_MALAWI_Las_Obras_Misionales_Pontificias_promueven_un_curso_para_formadores_de_seminarios_menores_y_mayoreshttps://fides.org/es/news/78156-AFRICA_MALAWI_Las_Obras_Misionales_Pontificias_promueven_un_curso_para_formadores_de_seminarios_menores_y_mayoresZomba – Las Obras Misionales Pontificias en Malawi, en colaboración con el Secretariado Internacional de la Pontificia Obra de San Pedro Apóstol , organizan un curso de formación dirigido a los formadores de los seminarios menores y mayores del país. La iniciativa tiene como objetivo reforzar los conocimientos, el espíritu misionero y las competencias pastorales de quienes tienen a su cargo la formación de los futuros sacerdotes, de acuerdo con las orientaciones del Magisterio y, en particular, con la ‘Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis’.<br /><br />El curso se celebrará del 14 al 18 de septiembre de 2026 en el Seminario Mayor de San Pedro, en la diócesis de Zomba, bajo el lema: «Formadores de seminaristas: uno en Cristo, unidos en la misión y en el ministerio de la formación». Con este motivo, el padre Guy Bognon, secretario general de la POSPA, llegará a Malawi el 12 de septiembre de 2026 acompañado por el padre Alessandro Brandi, oficial de la misma Obra. Ambos permanecerán en el país hasta el 20 de septiembre, lo que les permitirá participar también en las celebraciones por el 125.º aniversario del inicio de la misión católica en Malawi.<br /><br />El curso comenzará oficialmente el 14 de septiembre con una celebración eucarística presidida por Thomas Luke Msusa, arzobispo de Blantyre y presidente de los seminarios de Malawi. Junto a la delegación llegada de Roma participarán también el padre Peter Madeya, director nacional de las Obras Misionales Pontificias en Malawi, y el padre Pascal Mtuwana, responsable nacional de la protección de menores y personas vulnerables .<br /><br />A lo largo de los cinco días de formación, los participantes tendrán ocasión de profundizar, reflexionar y compartir experiencias sobre diversas cuestiones. Entre ellas figuran la necesidad de la formación permanente de los formadores; una presentación general de la ‘Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis’; la dimensión institucional de la formación y el papel de la comunidad educativa; la misión y la identidad del formador; el itinerario de la formación sacerdotal en el seminario; la protección de menores y personas vulnerables y su integración en los procesos de formación seminarística; la dimensión espiritual de la formación y el acompañamiento espiritual; y la formación humana.<br /><br />También habrá espacio para presentar las Obras Misionales Pontificias y su historia, junto con una parte práctica dedicada a sus materiales y recursos, con especial atención a la Pontificia Obra de San Pedro Apóstol.<br />La iniciativa refleja el compromiso de las OMP con la formación integral de los futuros sacerdotes y contribuye a estrechar los vínculos entre la Iglesia en Malawi y el Secretariado Internacional de la Pontificia Obra de San Pedro Apóstol en la promoción del discipulado misionero y de la formación sacerdotal. <br /><br />El curso pretende asimismo profundizar en la identidad misionera de los formadores de los seminarios, mejorar la calidad de la formación sacerdotal en Malawi y favorecer una colaboración más estrecha entre la Iglesia local y la Iglesia universal en la preparación de futuros sacerdotes arraigados en Cristo y comprometidos con la misión de la Iglesia. <br /> <br/><strong>Link correlati</strong> :<a href="https://www.fides.org/it/attachments/view/file/locandina.jpg">Cartel:</a>Fri, 11 Sep 2026 12:32:16 +0200ÁFRICA/R.D CONGO - Bukavu: al menos 27 alumnos fallecidos en un incendio a dos escuelashttps://fides.org/es/news/78157-AFRICA_R_D_CONGO_Bukavu_al_menos_27_alumnos_fallecidos_en_un_incendio_a_dos_escuelashttps://fides.org/es/news/78157-AFRICA_R_D_CONGO_Bukavu_al_menos_27_alumnos_fallecidos_en_un_incendio_a_dos_escuelasKinshasa – Ayer, 10 de septiembre, se produjeron al menos dos incendios en Bukavu, capital de Kivu del Sur, en el este de la República Democrática del Congo, bajo control de los rebeldes del M23, apoyados por militares ruandeses.<br /><br />El incendio más grave se declaró en el barrio de Cimpunda, en la avenida Kasheke, donde 27 alumnos perdieron la vida y muchos otros resultaron gravemente heridos, según fuentes locales consultadas por la Agencia Fides.<br /><br />El fuego comenzó alrededor de las ocho de la mañana en una vivienda particular y se propagó rápidamente a las dos escuelas situadas en las inmediaciones. Las visctimas, alumnos de las escuelas de Ujamaa y Furaha, murieron en la estampida que se produjo al intentar escapar de las llamas y del humo.<br /><br />«En esa ladera se amontonan cientos de casas de madera, prácticamente pegadas unas a otras. No hay calles ni agua y tampoco hay bomberos. El fuego rodeó las dos escuelas y, en medio del pánico, varios alumnos cayeron al suelo y fueron pisoteados por la multitud que trataba de ponerse a salvo. Otros sufrieron intoxicación por el humo», explican las fuentes. Muchos alumnos lograron escapar y permanecen ingresados en el hospital, junto con varios profesores. El incendio destruyó al menos 500 viviendas.<br /><br />Por el momento se desconocen las causas del incendio. Las fuentes consultadas apuntan, sin embargo, a varios posibles factores. «Mucha gente se gana la vida vendiendo gasolina en las calles y la almacena en sus casas. También hay cables eléctricos tendidos de forma precaria que pueden provocar chispas. Alguien podría haber dejado encendido el carbón utilizado para cocinar. En definitiva, puede haber muchas causas», explican.<br /><br />A todo ello se suma que la estación seca todavía continúa. «No ha llovido desde los primeros días de mayo. Además de la hierba seca, en esta época del año soplan con fuerza los vientos alisios, que han contribuido a avivar las llamas», añaden.<br /><br />Las fuentes de Fides recuerdan que este año ya se han registrado alrededor de una decena de incendios en Bukavu. Ayer por la tarde se declaró otro en la zona de Panzi, aunque pudo ser controlado rápidamente. <br /> Fri, 11 Sep 2026 12:19:29 +0200“La vida eterna es permanecer junto a Jesús”: el cardenal Tagle celebra el funeral de su padre en Imushttps://fides.org/es/news/78154-La_vida_eterna_es_permanecer_junto_a_Jesus_el_cardenal_Tagle_celebra_el_funeral_de_su_padre_en_Imushttps://fides.org/es/news/78154-La_vida_eterna_es_permanecer_junto_a_Jesus_el_cardenal_Tagle_celebra_el_funeral_de_su_padre_en_ImusImus – Esta mañana, a las diez, las campanas de la catedral de Imus han resonado por un funeral y por una familia. En la primera diócesis que fue encomendada al ministerio episcopal del cardenal Luis Antonio Gokim Tagle se han celebrado las exequias de su padre, Manuel Topacio Tagle Sr. Para todos, sencillamente, «Tatay Maning».<br /><br />Ha sido su hijo, el cardenal Tagle, Pro-Prefecto del Dicasterio para la Evangelización, quien ha presidido la Misa y pronunciado la homilía.<br /><br />A su alrededor se han reunido numerosos obispos, dos cardenales y el nuncio apostólico en Filipinas, el arzobispo Charles Brown. También cientos de sacerdotes y religiosos, junto con una multitud llegada de Imus, de Manila y de todos los rincones del archipiélago. Todo un pueblo que ha querido expresar así su afecto al Cardenal y a su familia.<br /><br />En su homilía, Tagle ha recordado cómo la Eucaristía reúne a los creyentes en una única comunión y muestra cómo Dios puede hacer de cada persona un don para los demás.<br /><br />El cardenal ha reconocido que la muerte de un ser querido está marcada por la soledad y el sufrimiento. Pero ha subrayado que, precisamente en esas circunstancias, puede percibirse con especial claridad que el corazón humano está hecho para la cercanía, la compañía y la comunión: un deseo que su padre había manifestado con particular intensidad también durante sus periodos de enfermedad y hospitalización.<br /><br />El cardenal ha retomado después el relato evangélico de la crucifixión y la promesa hecha al buen ladrón: «Hoy estarás conmigo en el paraíso». Una respuesta al miedo más antiguo del ser humano, ha explicado: el miedo a ser abandonado.<br /><br />La vida eterna, ha recordado el cardenal, es permanecer junto a Jesús. Es quedar para siempre al amparo de la memoria amorosa de Dios. Los hombres pueden olvidar, pero Dios nunca olvida a quien ama. Y esto, ha explicado el Pro-Prefecto del Dicasterio misionero, se ha sido muy visible también en la vida de su padre, marcada por el sufrimiento, el servicio y el amor. <br /><br />Tatay Maning era todavía un muchacho cuando un bombardeo, durante la guerra, mató a su padre. Algunas esquirlas quedaron alojadas para siempre en su cuerpo. De aquella herida, ha dicho el cardenal, nació también una llamada: rechazar la guerra y construir un mundo sin viudas ni heridos.<br /><br />Ya de adulto volvió a experimentar la violencia. Fue secuestrado después de ser confundido con el hijo de un hombre rico. Y, sin embargo, cuando hablaba de aquel episodio lo hacía sin rencor. El cardenal ha querido leer también aquella herida como una llamada contra los secuestros y toda forma de explotación de los más vulnerables, y a favor de comunidades en las que nadie quede atrás.<br /><br />La fe de Tatay Maning se reflejaba en pequeños gestos, repetidos con constancia. Como ministro extraordinario de la Eucaristía, llevaba la Comunión a los enfermos y a quienes estaban en sus últimos momentos. Visitaba regularmente a las familias, sin cansarse nunca. Ayudaba discretamente a quienes atravesaban dificultades y apoyaba de forma anónima a algunos estudiantes para que pudieran continuar sus estudios. Muchos lo han descubierto solo ahora, después de su muerte. Era un hombre profundamente agradecido por la ayuda que había recibido a lo largo de su vida, ha dicho el cardenal.<br /><br />En la familia, Tatay acompañaba al aeropuerto a sus hijos ya adultos y acudía personalmente a recibirlos a su regreso. Eran gestos cotidianos que expresaban su deseo de permanecer cerca de quienes amaba, tanto en cada partida como en cada regreso. Esa misma atención continúa hoy en su hijo y hermano del Cardenal, Manuel «Nonoy» Tagle Jr.<br /><br />El cardenal ha recordado finalmente la serenidad de los últimos momentos de su padre. Aunque se encontraba en Roma, pudo hablar con él por video-llamada, rezar juntos y darle su bendición. Sabiendo que la familia cuidaría de su esposa, Tatay pudo entregarse al sueño eterno en paz. La homilía ha presentado así su muerte como el paso hacia la promesa del paraíso. En Cristo, ha concluido el cardenal, nadie queda solo, porque todos están guardados en la memoria de Dios y acogidos en la comunión eterna.<br /><br />Después de la Misa, Tatay Maning ha sido trasladado a la tumba familiar, en un momento reservado a los parientes más cercanos. A continuación se ha celebrado un almuerzo abierto a todos, sencillo y familiar. En ese ambiente se ha podido sentir el gran cariño de la gente por el cardenal y sus seres queridos. Presentes la madre del cardenal, Mila Tagle, «Nanay», de 96 años; su hermano Manuel «Nonoy» Tagle Jr. y numerosos familiares, algunos llegados también del extranjero. La jornada ha concluido con un momento más íntimo, reservado a la familia. <br /> Thu, 10 Sep 2026 17:37:42 +0200León XIV a los nuevos obispos: permanezcan junto a Jesús, “Buen Pastor”, para conservar un corazón misionerohttps://fides.org/es/news/78153-Leon_XIV_a_los_nuevos_obispos_permanezcan_junto_a_Jesus_Buen_Pastor_para_conservar_un_corazon_misionerohttps://fides.org/es/news/78153-Leon_XIV_a_los_nuevos_obispos_permanezcan_junto_a_Jesus_Buen_Pastor_para_conservar_un_corazon_misioneroCiudad del Vaticano – Un corazón «completamente orientado al Padre y, precisamente por eso, enteramente entregado a los hermanos»: esta es la imagen central que ha elegido el Papa León XIV para describir la identidad del obispo al recibir en audiencia, el 10 de septiembre, a los participantes en los cursos de formación para nuevos obispos promovidos por los Dicasterios para los Obispos, para las Iglesias Orientales y para la Evangelización.<br /><br />Son 147 los obispos llegados a Roma desde los cinco continentes para participar en estos cursos, que han concluido hoy con la celebración de la Misa y la veneración de las reliquias del apóstol Pedro en la basílica vaticana.<br /><br />Antes de comenzar su discurso, el Papa ha pedido rezar por el eterno descanso del padre del Pro-Prefecto del Dicasterio para la Evangelización, el cardenal Luis Antonio G. Tagle, y ha guiado el rezo de un Ave María por el consuelo de la familia.<br /><br />El Papa ha asegurado a los nuevos obispos, y con ellos a sus Iglesias, un lugar en su oración. «Todos deben encontrar un lugar en el corazón del obispo, porque todos tienen ya un lugar en el corazón de Cristo», ha explicado. De ahí ha partido la reflexión que el Sucesor de Pedro ha ofrecido a los nuevos sucesores de los apóstoles. <br /><br />La primera urgencia, ha señalado el Papa, es permanecer con Jesús. «Entre las muchas cosas que estarán llamados a hacer como obispos, esta es la más importante. Somos obispos, pero ante todo somos discípulos», ha insistido. «Constituyó a doce -nos dice el Evangelio de san Marcos-, a los que llamó apóstoles, para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar», ha continuado el obispo de Roma. «Este es el orden que marca el Evangelio: estar con Él y, desde Él, ser enviados», ha explicado, invitando a cuidar el tiempo dedicado a la Eucaristía, a la Palabra y a la oración en silencio.<br /><br />El Pontífice ha destacado después un segundo aspecto, que ha presentado como el rasgo más propio del ministerio episcopal: «tener el corazón de Jesús, el buen Pastor, un corazón completamente orientado al Padre y, precisamente por eso, enteramente entregado a los hermanos». Citando el Evangelio de san Juan, «Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas», el Papa ha exhortado directamente a los obispos: «Amen a la gente que el Señor les ha confiado. Aprendan sus nombres, escuchen sus historias, entren, cuando puedan, en sus casas, recen con ellos». Especialmente en las Iglesias jóvenes, ha observado, «la presencia del obispo dice muchísimo, incluso antes que sus palabras». Una visita, una bendición, escuchar a una familia, entre otros pequeños gestos, «pueden permanecer en el corazón de una persona durante toda la vida». <br /><br />Esta insistencia de León XIV en el corazón pastoral recuerda de cerca un tema muy querido por su predecesor. El 24 de octubre de 2024, el Papa Francisco dedicó íntegramente la encíclica Dilexit nos al amor humano y divino del Corazón de Cristo, presentándolo como clave para comprender la vida de la Iglesia y el ministerio de sus pastores.<br /><br />El Papa ha recordado asimismo lo que la tradición denomina ‘sollicitudo pastoralis’, la solicitud pastoral que san Pablo definía en la segunda Carta a los Corintios como su «preocupación de cada día», rasgo propio de la «paternidad episcopal», por la que la Iglesia confiada al obispo se convierte «cada vez más en parte de vuestra vida, casi en parte de vosotros mismos». Citando una homilía del Papa Francisco del 18 de mayo de 2020, León XIV ha recordado que «la cercanía es uno de los rasgos de Dios con su pueblo», y ha añadido unas palabras que el propio Francisco dirigió a los obispos del curso de formación el 12 de septiembre de 2019: «Nosotros existimos para hacer palpable esta cercanía». De ahí su llamamiento a amar a los sacerdotes, especialmente a los ancianos y a los enfermos: «Hagan que sientan que son valiosos, que la Iglesia les está agradecida y que el obispo no los olvida».<br /><br />Retomando a san Agustín, que definía su ministerio como un amoris officium , un servicio de amor, León XIV ha relacionado esta caridad pastoral con los desafíos del presente. Ha citado su propia encíclica Magnifica humanitas, en la que explica que quiso ofrecer «ante todo a los Pastores de las Iglesias una visión y un método para afrontar el gran desafío de custodiar lo humano en la época de la inteligencia artificial». En este contexto, ha invitado a los obispos a promover en sus diócesis «caminos de reflexión y diálogo» al servicio de la «civilización del amor».<br /><br />A los numerosos obispos procedentes de Iglesias jóvenes y de misión, el Papa les ha pedido conservar «un corazón misionero», capaz de abrirse «no solo a quienes frecuentan nuestras parroquias, sino también a los cristianos de otras confesiones, a los creyentes de otras religiones, a las personas que no profesan una fe, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad». Citando de nuevo a san Agustín -«Vobis enim sum episcopus, vobiscum sum christianus», «para vosotros […] soy obispo, con vosotros soy cristiano» -, León XIV ha invitado a los nuevos obispos a caminar junto a su pueblo, rezando, escuchando la Palabra y celebrando la Eucaristía con los fieles.<br /><br />Al concluir el encuentro, el Papa ha asegurado a los obispos, que se disponen a regresar a sus respectivas diócesis, que el Señor será fiel a la llamada que les hizo y los precederá en el camino. Al mismo tiempo, los ha encomendado, junto con sus pueblos, a la protección de María, Madre de la Iglesia. <br /> Thu, 10 Sep 2026 16:20:41 +0200ASIA/NEPAL - Padre Bogati: “Ayuda humanitaria y consuelo para las personas desplazadas”https://fides.org/es/news/78151-ASIA_NEPAL_Padre_Bogati_Ayuda_humanitaria_y_consuelo_para_las_personas_desplazadashttps://fides.org/es/news/78151-ASIA_NEPAL_Padre_Bogati_Ayuda_humanitaria_y_consuelo_para_las_personas_desplazadasKatmandú – «Acabo de visitar una de las principales zonas afectadas por las inundaciones, donde muchas personas fueron arrastradas por las aguas. Entre ellas había también una escuela con 300 alumnos. Seguimos conmocionados y la gente está traumatizada. Pero estamos cerca de ellos con nuestra oración y nuestra solidaridad». Así lo cuenta a la Agencia Fides el padre Silas Bogati, administrador del Vicariato Apostólico de Nepal, a su regreso de una misión humanitaria.<br /><br />«Cáritas Nepal ha distribuido ayuda en distintas localidades y gestiona centros para personas desplazadas, con especial atención a los niños que se han quedado solos. En estos centros se acoge a todos los menores afectados por las inundaciones», explica. El padre Silas Bogati concluye: «Estamos respondiendo a la emergencia y estamos presentes de manera concreta junto a quienes sufren y necesitan ayuda. Además de atender sus necesidades materiales, nuestra misión es llevarles consuelo».<br /><br />Junto con la directora ejecutiva de Cáritas Nepal, la hermana Cecilia Durga Shrestha, el padre Bogati visitó las zonas de Trisuli afectadas por las inundaciones para evaluar los daños y conocer de cerca la situación de las familias afectadas.<br /><br />Durante la visita, ambos acudieron también a los centros de acogida que actualmente albergan a las familias desplazadas. Cáritas Nepal sostiene en estos momentos tres centros de acogida y ocho «espacios adaptados a los niños» en Nuwakot, donde proporciona asistencia básica, alojamiento y protección a menores y familias.<br /><br />El padre Bogati y la hermana Durga Shrestha se reunieron asimismo con el personal de Cáritas, los animadores y voluntarios, así como con los colaboradores locales, para evaluar juntos la situación, conocer las necesidades y abordar las dificultades a las que se enfrentan los centros. El espíritu que guía a quienes participan en esta labor humanitaria, explican, es «permanecer al lado de las familias y de los niños afectados, ofreciéndoles apoyo, atención y dignidad».<br /> Thu, 10 Sep 2026 16:01:59 +0200Carta del Dicasterio para la Evangelización al Cardenal Tagle “con motivo del fallecimiento de su querido padre”https://fides.org/es/news/78152-Carta_del_Dicasterio_para_la_Evangelizacion_al_Cardenal_Tagle_con_motivo_del_fallecimiento_de_su_querido_padrehttps://fides.org/es/news/78152-Carta_del_Dicasterio_para_la_Evangelizacion_al_Cardenal_Tagle_con_motivo_del_fallecimiento_de_su_querido_padre<br />Publicamos la carta de condolencias que el Dicasterio para la Evangelización ha dirigido al cardenal Luis Antonio G. Tagle, Pro-Prefecto del mismo Dicasterio misionero, y a sus seres queridos con motivo del fallecimiento de su querido padre, Manuel «Tatay Maning» Tagle.<br />La Agencia Fides, junto con toda la comunidad de trabajo del Dicasterio misionero, también acompaña al cardenal Tagle con la oración ante la pérdida del querido «Tatay Maning».<br /><br />§§§ <br /><br />Ciudad del Vaticano, 7 de septiembre de 2026<br /><br />Eminencia:<br /><br />Con motivo del fallecimiento de su amado padre, el Sr. Manuel "Tatay Maning" Tagle, deseamos transmitir a Vuestra Eminencia y a su familia el más sentido pésame y el afectuoso recuerdo en la oración de todos nosotros en el Dicasterio para la Evangelización.<br />Los lazos que nos unen en el servicio compartido a la Iglesia se han convertido, con los años, en un verdadero sentido de familia. Es en este espíritu que compartimos su dolor y nos unimos a usted, a Nanay Mila, a Kuya Nonoy y a todos sus seres queridos, encomendando a Tatay Maning con confianza a la infinita misericordia de Dios.<br /><br />Algunos de nosotros tuvimos el privilegio de conocer personalmente a Tatay Maning, especialmente durante su visita a Roma junto con Nanay Mila y Kuya Nonoy, cuando también vinieron al Dicasterio. Recordamos con cariño su calidez, su sencillez y su presencia cordial. Quienes no tuvieron ese privilegio han llegado, sin embargo, a conocer algo del hombre que fue a través de Vuestra Eminencia: en la fe, la bondad, la paciencia y la solicitud paterna que usted pone al servicio de la Iglesia y que extiende con tanta generosidad hacia nosotros. En estas cualidades reconocemos algo del hogar y de la familia en los que fueron primero cultivadas. Recordamos con particular afecto la reciente celebración de sus setenta años de matrimonio, testimonio extraordinario de fidelidad, entrega y de una vida entera compartida en el amor.<br /><br />En la tristeza de esta partida, encontramos consuelo en las palabras del Señor: "Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá" . Sostenidos por esta fe, encomendamos a Tatay Maning a las manos misericordiosas del Padre y profesamos con la Iglesia que, para quienes creen en Cristo, la vida no se acaba, sino que se transforma.<br /><br />Al completar su padre su peregrinación terrena y entrar en la plenitud de la vida eterna, la familia del Dicasterio expresa su cercanía y solidaridad fraterna enviando al Subsecretario para acompañarle en persona. Aseguramos a Vuestra Eminencia, a Nanay Mila, a Kuya Nonoy y a toda la familia nuestro especial recuerdo en la oración durante estos días difíciles.<br /><br />Oramos de modo especial por el eterno descanso de Tatay Maning, confiados en que el Señor, a quien amó y sirvió durante toda su larga vida, lo acogerá en la paz y el gozo de su Reino. Que el mismo Señor permanezca cercano a Vuestra Eminencia y a su familia, los sostenga en su dolor y les conceda el consuelo y la fortaleza que nacen de la esperanza cristiana.<br />Con sentimientos de profunda estima, afecto y comunión en la oración,<br /><br />✠ Fortunatus NWACHUKWU - Secretario<br />✠ Samuel SANGALLI - Secretario Adjunto<br />Mons. Erwin BALAGAPO - Subsecretario<br />P. Tadeusz NOWAK, OMI - Coordinador de las Obras Misionales Pontificias <br /><br />Thu, 10 Sep 2026 15:51:55 +0200Cien años después. El largo viaje de los primeros obispos chinos para recibir la ordenación episcopal de manos del Sucesor de Pedrohttps://fides.org/es/news/78150-Cien_anos_despues_El_largo_viaje_de_los_primeros_obispos_chinos_para_recibir_la_ordenacion_episcopal_de_manos_del_Sucesor_de_Pedrohttps://fides.org/es/news/78150-Cien_anos_despues_El_largo_viaje_de_los_primeros_obispos_chinos_para_recibir_la_ordenacion_episcopal_de_manos_del_Sucesor_de_PedroPor Peter Zhao Jianmin*<br /><br />Shanghái – Hoy hace exactamente cien años, el 10 de septiembre de 1926, el prolongado sonido de las sirenas de los barcos anunció en el puerto de Shanghái la partida de la nave en la que viajaban seis vicarios apostólicos chinos. Los acompañaba el arzobispo Celso Costantini, primer delegado apostólico en China, que dos años antes había preparado y dirigido, por encargo del Papa Pío XI, el Primum Concilium Sinense, el Concilio de la Iglesia en China celebrado precisamente en Shanghái en 1924.<br />El delegado apostólico acompañaba a los seis vicarios apostólicos en su viaje a Roma, donde les esperaba la ordenación episcopal de manos del Papa.<br />La ceremonia de ordenación, celebrada el 28 de octubre de 1926 en la basílica de San Pedro, despertó un enorme interés en todo el mundo. Tras recibir la ordenación episcopal, los obispos chinos emprendieron desde Roma un viaje por cuatro países europeos, donde fueron recibidos con gran entusiasmo. En Lovaina, Bélgica, una multitud salió a recibirlos al grito de «Vive la Chine!» <br />Aquel viaje despertó un profundo sentimiento de orgullo no solo entre los católicos chinos, sino también en el conjunto de la nación, que apenas catorce años antes había logrado liberarse de una situación semifeudal y semicolonial.<br />Es una página de la historia que merece ser explorada y estudiada de nuevo. Por eso resulta particularmente interesante recorrer aquel largo viaje, lleno de detalles evocadores y de episodios que merece la pena recuperar.<br />El relato que sigue, elaborado a modo de diario de viaje, se basa principalmente en las memorias del cardenal Celso Costantini, ‘Con i missionari in Cina, 1922-1933’, y en la obra ‘Ricordi di due anni’ de Venantius Zhao Huaixin. Venantius era el quinto de los hermanos del obispo Filippo Zhao Huaiyi. Sacerdote, se había formado en el Seminario de Pekín, donde impartía clases de latín avanzado. Acompañó a su hermano Filippo Zhao y a los demás vicarios apostólicos chinos en el viaje a Roma. Durante el trayecto para recibir la ordenación episcopal desempeñó las funciones de secretario Posteriormente trabajó en la Oficina del Delegado Apostólico, dentro del ámbito de la educación. En 1927 fue nombrado secretario del obispo y, ese mismo año, asumió también el cargo de rector del Seminario Menor de Xuanhua. En 1932 pasó a ser profesor del Seminario Mayor y, en 1937, fue nombrado además vicario de Xuanhua. En 1948 entró a formar parte del consejo consultivo de la diócesis de Xuanhua. Murió en julio de 1949.<br /><br />El viaje por mar hacia Europa<br /><br />El 10 de septiembre de 1926, los seis vicarios apostólicos partieron de Shanghái. «Embarcamos en Shanghái en un barco estadounidense; para evitar posibles malentendidos, no escogimos ni un barco francés ni uno italiano. Una gran multitud de fieles vino a despedirnos y la emoción se reflejaba claramente en los rostros de todos». <br />El 13 de septiembre llegaron a Hong Kong, donde autoridades eclesiásticas y fieles los recibieron en el puerto. Visitaron la «Imprenta de Nazaret» y la residencia de ancianos Betania. Al día siguiente, 14 de septiembre, volvieron a embarcar.<br />El 16 de septiembre llegaron a Manila. Quedaron exentos de todos los trámites de control y aduanas. Allí fueron recibidos por el delegado apostólico en Filipinas, religiosos y numerosos fieles. Visitaron el convento y la iglesia de los dominicos, así como la Universidad de Santo Tomás. En la ceremonia de bienvenida participaron el arzobispo de Manila y el cónsul chino en Filipinas. Visitaron también la iglesia de San Francisco y la iglesia de San Ignacio. En el acto de bienvenida organizado por la Asociación de la Juventud Católica participaron asimismo el arzobispo de Manila, el delegado apostólico y el cónsul chino en Filipinas. El 17 de septiembre reanudaron la travesía.<br />El 21 de septiembre llegaron a Singapur. Sacerdotes y fieles los recibieron en el puerto y los acompañaron hasta la iglesia del obispado. Visitaron una iglesia frecuentada por la comunidad china, el museo y la iglesia de San José, de la Congregación de San Pablo. Los fieles les dispensaron una calurosa acogida y organizaron una colecta en su favor. El 22 de septiembre volvieron a hacerse a la mar.<br /><br />Penang <br /><br />El 24 de septiembre llegaron a Malaca, en Malasia. El obispo local y los sacerdotes los recibieron en el puerto. Visitaron la iglesia y el Seminario Mayor. Al día siguiente, 25 de septiembre, reanudaron la navegación.<br />Después llegaron a Colombo, en Sri Lanka, el 29 de septiembre y se dirigieron al obispado. Aquella misma tarde volvieron a embarcar.<br />El 4 de octubre pasaron frente a la isla de Socotra.<br />El 7 de octubre entraron en el mar Rojo. El 11 de octubre el barco entró en el canal de Suez y al día siguiente, 12 de octubre, llegó a su extremo norte.<br />El 13 de octubre desembarcaron en Alejandría de Egipto. Visitaron la iglesia de Santa Catalina y por la tarde volvieron a hacerse a la mar.<br />El 16 de octubre, el barco atracó en el puerto de Nápoles. Allí los recibieron representantes de la Sagrada Congregación de Propaganda Fide y unas cincuenta personas.<br /><br />La ordenación episcopal y el viaje por Europa<br /><br />El 17 de octubre, los seis vicarios apostólicos y sus acompañantes partieron de Nápoles en tren. El Gobierno italiano les eximió del control de equipajes y, como muestra de bienvenida, reservó gratuitamente para ellos tres compartimentos de primera clase. También dispuso que personal encargado los acompañara y atendiera durante el trayecto.<br />A su llegada en tren a Roma, los recibieron en el andén representantes de la Sagrada Congregación de Propaganda Fide, el cardenal vicario de Roma, estudiantes chinos y otras personas. A la salida de la estación se habilitó especialmente el acceso reservado al rey de Italia.<br />«Al día siguiente de nuestra llegada a Roma, el Papa nos recibiría. Yo le dije que todavía no teníamos el hábito romano; el Papa respondió: “También está bien el traje chino”». Pío XI abrazó afectuosamente a cada uno de los seis futuros obispos.<br />El 28 de octubre, fiesta de los santos apóstoles Simón y Judas Tadeo, tuvo lugar en la basílica de San Pedro la solemne ceremonia de ordenación episcopal.<br />Al día siguiente, 29 de octubre, los nuevos obispos visitaron las catacumbas de Domitila.<br />El 30 de octubre, el prefecto de Propaganda Fide puso un automóvil a su disposición para que pudieran visitar Castel Gandolfo, residencia de verano del Papa. Después recorrieron numerosos lugares e instituciones religiosas y culturales de Roma, entre ellos la Casa de la Congregación de la Misión de San Vicente de Paúl, el Coliseo, la basílica de San Juan de Letrán, la basílica de Santa Cruz de Jerusalén y la iglesia de Santa María de la Consolación, donde se celebró un encuentro.<br />Visitaron también la Capilla Sixtina y la Universidad Gregoriana, donde se organizó una ceremonia de bienvenida; el Seminario Romano, donde fueron recibidos por seis cardenales, unos cuarenta obispos, numerosos sacerdotes y muchas otras personas; la tumba de san Pedro; el convento de los trapenses; el convento de los franciscanos; la basílica de San Lorenzo Extramuros y la basílica de Santa Cecilia en Trastevere.<br />El 10 de noviembre, durante una nueva audiencia con el Papa, Pío XI les dijo: «Deseo que puedan venir a Roma más a menudo. Hoy los medios de transporte todavía están poco desarrollados y por eso se necesita mucho tiempo; en el futuro los transportes mejorarán sin duda y, viajando en avión, se podrá ir de China a Roma y regresar en pocos días» .<br />Posteriormente, los obispos chinos visitaron también la iglesia de la Trinità dei Monti, la Universidad Urbaniana de Propaganda Fide, la iglesia de los dominicos, la iglesia de los jesuitas y la sede de los Caballeros de Colón.<br />El 15 de noviembre, al comenzar su viaje por Italia y otros países europeos, los obispos chinos partieron de la estación de Foligno. El obispo local, sacerdotes, estudiantes chinos y fieles acudieron a la estación para despedirlos. También en este tramo, el Gobierno italiano dispuso que personal encargado los acompañara y atendiera durante el viaje. Después visitaron Asís, donde recorrieron la basílica de San Francisco y la basílica de Santa Clara; Loreto, con la basílica de la Santa Casa; Padua, donde visitaron la basílica de San Antonio; y Udine, ciudad vinculada al beato Odorico de Pordenone y lugar de nacimiento de Celso Costantini.<br />El 30 de noviembre llegaron a Milán, donde numerosos sacerdotes y fieles los recibieron en la estación. Visitaron la casa del PIME, la Curia arzobispal, la basílica de San Ambrosio y el Duomo, dedicado a Santa María Naciente.<br />El 6 de diciembre llegaron a Turín, donde visitaron la iglesia y la Curia arzobispal. Después emprendieron el viaje a Francia.<br />El 8 de diciembre, los nuevos obispos chinos llegaron a Lyon, donde visitaron el obispado y los lugares vinculados al Santo Cura de Ars, san Juan María Vianney.<br />El 9 de diciembre llegaron a París. Durante su estancia participaron en una recepción ofrecida por el cardenal arzobispo y visitaron la Congregación de la Misión, los lazaristas, la Congregación de las Hijas de la Caridad y la basílica del Sagrado Corazón. El embajador de China en Francia les ofreció un banquete en la embajada. Visitaron asimismo la Asociación de Estudiantes del Extremo Oriente de París y la basílica de Notre-Dame de París. También participaron en una recepción organizada por la Asociación de la Amistad Misionera, a la que asistieron más de doscientas personas<br />Más tarde llegaron a Paray-le-Monial, donde visitaron la célebre basílica del Sagrado Corazón, y continuaron hacia Lisieux, donde visitaron el santuario de Santa Teresa del Niño Jesús.<br />El 20 de diciembre llegaron a Bruselas, en Bélgica. En la estación fueron recibidos calurosamente por sacerdotes y fieles. Después se dirigieron a la residencia del embajador de China en Bélgica, visitaron el Colegio San Luis y la Curia y la iglesia de la arquidiócesis de Malinas, y fueron recibidos por la reina de Bélgica. Más tarde visitaron la catedral de Bruselas.<br />A su llegada a la estación de Lovaina fueron recibidos por profesores universitarios, sacerdotes y fieles. A lo largo del recorrido se habían colocado banderas bicolores franco-chinas y banderas de cinco colores. La Asociación de la Juventud Católica China en Bélgica y numerosos miembros de la comunidad china los recibieron entre aclamaciones: «¡Viva China!» .<br />Posteriormente participaron en una cena de bienvenida organizada por el American College, donde también se alojaron. El American College era considerado uno de los colegios de la Universidad Católica de Lovaina con mejores condiciones de alojamiento y manutención.<br />Durante su estancia participaron además en una recepción organizada por estudiantes chinos, en la que el obispo Filippo Zhao Huaiyi pronunció un discurso en francés. Visitaron la iglesia de San Miguel, la iglesia de los jesuitas y el convento franciscano. Participaron también en la recepción ofrecida por el rector de la Universidad Católica de Lovaina, en la recepción de los estudiantes chinos de Lovaina y en un encuentro organizado en la escuela femenina del Sagrado Corazón. Visitaron asimismo un convento benedictino.<br />En Malinas fueron a visitar a los padres del padre Vincent Lebbe y visitaron la Congregación de los Padres de Scheut .<br />El 27 de diciembre llegaron a los Países Bajos. Durante el trayecto en tren hicieron transbordo en Breda, donde fueron recibidos en la estación por el vicario local y otras autoridades eclesiásticas.<br />En Utrecht, con motivo de otro cambio de tren, los recibió el vicario episcopal, que los acompañó al obispado, donde fueron invitados a almorzar.<br />Continuaron en tren hacia Ámsterdam. A su llegada a la estación, numerosas personas salieron a recibirlos. En la parte delantera de los automóviles que los trasladaban ondeaban banderas bicolores y banderas de cinco colores.<br />Durante la estancia, participaron en una cena de bienvenida, visitaron la Obra Misionera de San Pedro Apóstol y cuatro iglesias importantes. También visitaron las ciudades de Haarlem, Rotterdam, Breda y Nimega.<br />El 1 de enero de 1927 regresaron a Bélgica y se dirigieron a Ans, donde visitaron la Escuela Comercial de los jesuitas y la basílica de Nuestra Señora. Durante la ceremonia de bienvenida, también pronunció unas palabras el cónsul chino en Ans.<br />Continuaron después hacia Lieja, donde visitaron la Congregación de la Misión de San Vicente de Paúl y la iglesia de la Congregación.<br />Posteriormente llegaron a Namur. Una gran multitud los esperaba en la estación y a lo largo del recorrido se habían colocado las banderas de distintas asociaciones y organizaciones. En el obispado y la catedral tuvo lugar una ceremonia de bienvenida, durante la cual el obispo Filippo Zhao Huaiyi pronunció en francés un discurso de agradecimiento.<br />El 6 de enero llegaron en tren a la frontera entre Bélgica y Francia. Los obispos chinos quedaron exentos de los controles aduaneros y fronterizos. En la estación fueron recibidos por sacerdotes de las Misiones Extranjeras de París .<br />Almorzaron en la Nunciatura en Francia, en presencia de dos cardenales, dos obispos auxiliares y otros obispos, más de veinte personas en total.<br />El 9 de enero abandonaron París, acompañados hasta la estación por una numerosa multitud.<br />Después visitaron Burdeos y Dax, donde fueron recibidos en la estación por numerosas personas y por los lazaristas. A continuación se dirigieron a la ciudad natal de san Vicente de Paúl y prosiguieron hacia Lourdes.<br />El 12 de enero llegaron a Marsella, donde fueron recibidos en la estación por numerosos sacerdotes pertenecientes a distintas órdenes y congregaciones religiosas. Visitaron el obispado y la iglesia de Nuestra Señora de la Guardia.<br /><br />El viaje de regreso a China por mar<br /><br />El 14 de enero, los obispos chinos partieron de Marsella. Habían comprado billetes de segunda clase, pero la compañía naviera, como gesto de cortesía, los trasladó gratuitamente a primera clase.<br />El 18 de enero pasaron frente a la isla de Creta.<br />Al día siguiente llegaron a la entrada norte del canal de Suez.<br />El 25 de enero pasaron por Yibuti. Mientras tanto, el obispo Simeón Zhu Kai-min de Haimen, que se había separado del grupo para viajar por Estados Unidos y añadir Canadá a su recorrido, llegó a Ottawa el 28 de enero.<br />El 1 de febrero de 1927, los obispos que regresaban a China hicieron escala en Colombo, Sri Lanka.<br />El 5 de febrero atravesaron el estrecho de Malaca.<br />El 7 de febrero llegaron a Singapur. Obispos, sacerdotes y fieles subieron a bordo para recibirlos. Visitaron el obispado y, de nuevo, una iglesia frecuentada por la comunidad china local. También participaron en una ceremonia de bienvenida y visitaron una escuela de niños y otra de niñas.<br />El 10 de febrero, de regreso a China, llegaron a Saigón, donde fueron recibidos por sacerdotes de las Misiones Extranjeras de París y otros religiosos. Visitaron el obispado, la congregación de los carmelitas y la Congregación de las Hermanas de San Pablo.<br />El 16 de febrero llegaron a Hong Kong. Obispos, sacerdotes y fieles subieron a bordo para recibirlos. En el obispado se organizó una recepción en su honor.<br />Finalmente, el 20 de febrero desembarcaron en Shanghái. En el puerto fueron recibidos entre el estruendo de petardos y fuegos artificiales. Después se dirigieron a la Curia episcopal y participaron en la solemne Misa de acción de gracias en la iglesia de Yangjiabang .<br /><br />Contexto histórico<br /><br />Para comprender la importancia de las primeras ordenaciones episcopales de obispos chinos, conviene tener también presente el convulso contexto histórico de las décadas anteriores y posteriores a aquel acontecimiento eclesial de especial relevancia.<br />El 10 de octubre de 1911 estalló la revuelta de Wuchang, que desencadenó la Revolución Xinhai y condujo al derrocamiento de la dinastía imperial y al final del régimen monárquico.<br />El 1 de enero de 1912, Sun Yat-sen asumió en Nankín el cargo de presidente provisional de la República de China.<br />El 14 de mayo de 1912, el Senado provisional de la República adoptó como bandera nacional la bandera de cinco colores, formada por cinco franjas horizontales -rojo, amarillo, azul, blanco y negro, de arriba abajo-, que simbolizaban el ideal de la «República de las Cinco Razas» .<br />El 12 de diciembre de 1915, Yuan Shikai proclamó el Imperio y asumió el título de emperador. El 23 de marzo de 1916, obligado por las circunstancias, restauró de nuevo la República. A continuación se abrió un período de disturbios y enfrentamientos entre los llamados «señores de la guerra», junto con la división política entre el Norte y el Sur.<br />El 29 de diciembre de 1922, el primer delegado apostólico en China, Celso Costantini, llegó a Pekín, entonces capital del Gobierno de la República de China.<br />Del 15 de mayo al 12 de junio de 1924 se celebró en Shanghái el ‘Primum Concilium Sinense’.<br />En este contexto se sitúa el viaje que comienza el 10 de septiembre de 1926 y que se relata en este artículo: el que llevó a Roma a los seis vicarios apostólicos chinos destinados a recibir la ordenación episcopal de manos del Papa Pío XI.<br />El 17 de diciembre de 1928, el Gobierno nacionalista de Nankín aprobó por ley la bandera del Cielo Azul, el Sol Blanco y la Tierra Roja como bandera nacional.<br />El 29 de diciembre de 1928, con el llamado «cambio de bandera del Nordeste», la bandera de cinco colores fue sustituida por la bandera del Cielo Azul con Sol Blanco . Este hecho marcó la reunificación formal del Norte y el Sur de China bajo el Gobierno nacionalista.<br />El 14 de mayo de 1934, el delegado apostólico en China, Mario Zanin, llegó a Nankín, entonces capital del Gobierno de la República de China.<br />En julio de 1942, la República de China y la Santa Sede establecieron relaciones diplomáticas oficiales.<br />En 1943, el Gobierno de la República de China estableció una delegación en Roma. El primer ministro plenipotenciario fue Xie Shoukang.<br />En 1946 se estableció en China la jerarquía eclesiástica ordinaria. La Santa Sede creó en Nankín, capital del país, la Nunciatura Apostólica en China .<br />2026)<br /><br />* Sacerdote, director del Instituto de Estudios y Cultura Católica de Pekín.Thu, 10 Sep 2026 15:43:15 +0200El Curso para nuevos obispos aborda los medios concretos para vivir la comunión misionera con el Sucesor de Pedrohttps://fides.org/es/news/78149-El_Curso_para_nuevos_obispos_aborda_los_medios_concretos_para_vivir_la_comunion_misionera_con_el_Sucesor_de_Pedrohttps://fides.org/es/news/78149-El_Curso_para_nuevos_obispos_aborda_los_medios_concretos_para_vivir_la_comunion_misionera_con_el_Sucesor_de_PedroRoma – Los obispos de reciente nombramiento reunidos en Roma para participar en los cursos de formación organizados para ellos por los Dicasterios de la Santa Sede han podido conocer de cerca diversas realidades e instrumentos que tienen a su disposición para vivir y expresar plenamente su responsabilidad episcopal al servicio de la misión de la Iglesia universal, en el vínculo de comunión que une a cada Sucesor de los Apóstoles con el Sucesor de Pedro, el obispo de Roma.<br />Las sesiones de la tarde de ayer, martes 8 de septiembre, se celebraron en el Aula Magna de la Pontificia Universidad Urbaniana. En ellas participaron conjuntamente tanto los obispos inscritos en el curso organizado por el Dicasterio para la Evangelización como los participantes en el curso de formación organizado por el Dicasterio para los Obispos.<br />En sus intervenciones, los ponentes subrayaron que las instituciones y las obras presentadas hunden sus raíces en la historia milenaria de la Iglesia.<br /> <br />El Óbolo de San Pedro y la viuda del Evangelio<br />El arzobispo Filippo Iannone, prefecto del Dicasterio para los Obispos, ha abierto la reflexión repasando la historia del Óbolo de San Pedro, «ofrenda voluntaria que los fieles hacen directamente al Papa», cuyo nombre «evoca el “pequeño don” de la viuda del Evangelio , signo de una generosidad que nace del corazón y no de la abundancia».<br />Surgido oficialmente en el siglo VII, durante el reinado de Offa de Mercia, con el nombre de ‘Denarius Sancti Petri’, se convirtió en la Edad Media en «un tributo fiscal regular... a menudo cuestionado por los abusos», hasta desaparecer con la Reforma protestante. Pío IX lo impulsó de nuevo después de 1870 mediante la encíclica ‘Saepe Venerabilis’, como «ofrenda voluntaria de los fieles de todo el mundo». El arzobispo Iannone también ha citado a san Juan Pablo II y a Benedicto XVI . Desde el motu proprio de Francisco del 26 de diciembre de 2020, la gestión del Óbolo corresponde a la Secretaría de Estado, mientras que la administración de los fondos está a cargo de la APSA bajo la supervisión de la Secretaría para la Economía, «con el fin de garantizar una mayor transparencia».<br />Sobre el canon 1271, «nuevo en la legislación canónica» del Código de 1983, el arzobispo Iannone ha precisado que «la norma no pretende imponer un tributo. Se limita a recordar a los obispos una obligación vinculada a su propio oficio». Y ha citado el texto: «Los obispos, en virtud del vínculo de unidad y caridad, según las posibilidades de sus diócesis, contribuyan a proporcionar los medios que la Sede Apostólica necesita, según las circunstancias de los tiempos, para poder prestar adecuadamente su servicio a la Iglesia universal».<br /><br />Los fondos y los colegios romanos en la larga historia de Propaganda Fide<br /><br />El arzobispo Samuele Sangalli, secretario adjunto para la Administración del Dicasterio misionero, ha enlazado con la explicación sobre el valor del Óbolo de San Pedro y del canon 1271 para presentar «otros tres ámbitos, que se sitúan en el mismo horizonte»: las Obras Misionales Pontificias , el Fondo Ecclesiae Sanctae, junto con la Colecta Pro Afris, y el apoyo a los colegios romanos de formación.<br />El Fondo Ecclesiae Sanctae, ha explicado el arzobispo Sangalli, «es el resultado de un proceso de elaboración y análisis que duró unos 17 años y que tiene su origen en el Concilio Vaticano II y en el Motu Proprio del mismo nombre promulgado por Su Santidad Pablo VI» el 6 de agosto de 1966. Fue concebido para implicar «al episcopado mundial... en el envío cada año de una contribución específica al Dicasterio».<br />El Fondo financia becas para la Universidad Urbaniana y sus cinco colegios, así como el envío de libros a los seminarios mayores.<br />En cuanto a la Colecta Pontificia Pro Afris, fue instituida por León XIII en 1890 «para apoyar a quienes trabajaban por la liberación de los esclavos en África» y posteriormente confirmada por Pablo VI en 1976, «ampliando su finalidad a la liberación de todas las formas de esclavitud». En la actualidad financia los cursos del I.C.O.F. destinados a agentes de pastoral que han sufrido «traumas físicos, psicológicos y espirituales» en zonas afectadas por la guerra o la trata.<br />El arzobispo Sangalli se ha detenido especialmente para mencionar los colegios romanos, herederos de la Congregación de Propaganda Fide . El Pontificio Colegio Urbano , que el próximo año celebrará su cuarto centenario, acoge a «unos 170 seminaristas» procedentes de África, Asia, Oceanía y los vicariatos apostólicos de América Latina. Los colegios San Pedro y San Pablo acogen cada uno a «entre 150 y 200 sacerdotes». El Colegio Mater Ecclesiae , en Castel Gandolfo, alberga a «unas 130 jóvenes religiosas». El Colegio San José, situado en el Janículo desde 2006, recibe cada año a rectores y formadores de «425 seminarios menores, 135 seminarios propedéuticos y 270 seminarios mayores» para sus cursos de formación.<br />La Universidad Urbaniana cuenta con 97 instituciones afiliadas en 40 países. El secretario adjunto del Dicasterio misionero concluyó: «Necesitamos el apoyo de todas las Iglesias locales para que estos colegios puedan prestar el servicio para el que fueron creados».<br /><br />El «secreto» de las Obras Misionales Pontificias<br /><br />En calidad de coordinador ad interim de las Obras Misionales Pontificias , el padre Nowak ha iniciado su intervención con una afirmación cargada de humor, señalando que «las Obras Misionales Pontificias son quizá el secreto mejor guardado de la Iglesia católica», dado que incluso muchos obispos y sacerdotes «no saben realmente quiénes somos».<br />En su intervención, el padre Nowak ha recordado brevemente el perfil y los orígenes de las cuatro Obras Misionales Pontificias: la Pontificia Unión Misional, definida por Pablo VI como «el alma» de las cuatro OMP; la Obra de San Pedro Apóstol, que apoya a seminarios y noviciados; la Obra de la Santa Infancia, cuyo lema es «Los niños ayudan a los niños»; y la Obra de la Propagación de la Fe , fundada por la beata Pauline Jaricot en Lyon en 1822.<br />El padre Nowak, secretario general de la POPF, ha definido esta Obra como «un socio, y no un benefactor o un financiador» de las Iglesias locales. Asimismo, ha recordado la amplia variedad de ayudas ordinarias y extraordinarias que la OPF distribuye cada año para apoyar la misión de las Iglesias particulares, así como los criterios de transparencia y sostenibilidad garantizados por los procedimientos establecidos para la concesión de estos recursos.<br /> Wed, 09 Sep 2026 13:59:23 +0200ASIA/MALASIA - Conferencia pastoral nacional: "Caminar juntos en unidad, en medio de la diversidad"https://fides.org/es/news/78147-ASIA_MALASIA_Conferencia_pastoral_nacional_Caminar_juntos_en_unidad_en_medio_de_la_diversidadhttps://fides.org/es/news/78147-ASIA_MALASIA_Conferencia_pastoral_nacional_Caminar_juntos_en_unidad_en_medio_de_la_diversidadSibu – «Espero que la Conferencia pastoral de Malasia de 2026 sea un tiempo de reflexión, lleno de gracia, sobre lo que significa ser Iglesia en Malasia. Deseo que nos ayude a crecer en la unidad al celebrar nuestra fe y, al mismo tiempo, a acoger la riqueza de nuestra diversidad cultural y étnica». Así presenta el arzobispo Julian Leow, al frente de la arquidiócesis de Kuala Lumpur, la gran asamblea pastoral que reúne a la comunidad católica de Malasia del 9 al 13 de septiembre en Sibu, en la región de Sarawak, en la isla de Borneo. La conferencia, con cerca de un millar de delegados, abordará cuatro grandes temas -familia, Iglesia, sociedad y ecología- siguiendo el espíritu del camino sinodal y la dinámica de «celebrar, escuchar, caminar».<br /><br />Entre los participantes, el arzobispo Leow subraya que la conferencia será una oportunidad para «escuchar las alegrías y los dolores, las esperanzas y los sueños de unos y otros, para aprender a acompañarnos y sostenernos mutuamente a lo largo del camino de la vida». «Desde una actitud de escucha atenta y de discernimiento compartido -añade-, estamos llamados a redescubrir nuestro papel profético como Iglesia en Malasia y a encontrar caminos pastorales que respondan a los desafíos del presente y nos preparen para los del futuro».<br /><br />La Conferencia pastoral de Malasia de 2026 ha sido preparada por un comité organizador integrado por delegados -sacerdotes, religiosos y laicos- de las nueve diócesis del país. «Es importante -observa el cardenal Sebastian Francis, obispo de Penang- que el resultado de la conferencia no venga determinado únicamente por los obispos, sino por todos los participantes que se han comprometido en este proceso sinodal. El Espíritu Santo, verdadero motor de este camino, nos guiará. Nuestra tarea es participar con humildad, obediencia y fidelidad al Espíritu Santo y al Pueblo de Dios».<br /><br />En una asamblea formada por personas de diferentes etnias y culturas, se hace sentir el deseo de la unidad. Se trata de una realidad nacional en la que, por un lado, se encuentran las diócesis de Malasia peninsular y, por otro, las de Sabah y Sarawak, en Borneo, con sus propias características e identidades. «Queremos profundizar en lo que significa ser una sola Iglesia. Desde la formación de Malasia en 1963, las diócesis y regiones de la península, al igual que Sabah y Sarawak, han desarrollado sus propios enfoques pastorales y celebrado sus respectivas asambleas. Ahora, por primera vez, delegados de todo el país se reúnen en Sarawak para escucharse, discernir y buscar juntos un camino común», señala el cardenal Francis.<br /><br />La Conferencia concluirá el 13 de septiembre, apenas tres días antes del Día de Malasia , que se celebra cada año el 16 de septiembre para conmemorar el nacimiento de la Federación de Malasia en 1963. En un momento en que la evolución política y las cuestiones de ámbito nacional pueden agudizar las sensibilidades religiosas y las tensiones sociales y alimentar las polarizaciones, la Conferencia pastoral será también una ocasión para reafirmar «el compromiso de caminar juntos y ofrecer un testimonio evangélico unido en nuestra nación», señala el arzobispo de Kuching, Simon Poh.<br /><br />Patricia Pereira, directora del periódico católico Herald Malaysia, observa: «Todo camino importante comienza con una visión. La idea de una conferencia pastoral de Malasia surgió por primera vez durante la Asamblea de la comunidad de Malasia peninsular de 2016. Fue entonces cuando el arzobispo emérito John Ha propuso algo sin precedentes: reunir a las nueve diócesis de Malasia en una única asamblea pastoral nacional». «Durante cuatro décadas, la Iglesia de Malasia peninsular había seguido unos determinados caminos pastorales, mientras que en las Iglesias de Sabah y Sarawak se habían desarrollado otros específicos. Cada región fue creciendo de acuerdo con su propia historia y su contexto. Había llegado el momento de ir más allá de los diálogos regionales y comenzar a discernir juntos como una sola Iglesia malasia», recuerda.<br /><br />Después de un proceso de discernimiento y preparación que se ha prolongado durante unos diez años, la conferencia se hace finalmente realidad: «El sueño nacido en 2016 se ha convertido en un camino compartido que une a obispos, clero, religiosos y laicos de toda Malasia. Después de años de oración, diálogo y discernimiento, la Iglesia se encuentra ahora ante un momento decisivo de su historia, llamado a renovar su misión».<br /> Wed, 09 Sep 2026 13:42:06 +0200ÁFRICA/SUDÁN - El cloro, de potabilizador a arma química, con el riesgo de un embargo sobre un elemento esencial para los civileshttps://fides.org/es/news/78148-AFRICA_SUDAN_El_cloro_de_potabilizador_a_arma_quimica_con_el_riesgo_de_un_embargo_sobre_un_elemento_esencial_para_los_civileshttps://fides.org/es/news/78148-AFRICA_SUDAN_El_cloro_de_potabilizador_a_arma_quimica_con_el_riesgo_de_un_embargo_sobre_un_elemento_esencial_para_los_civilesJartum – La guerra en Sudán, que comenzó el 15 de abril de 2023 entre el Ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido , sigue lejos de llegar a su fin y cada vez implica más a los países de la región . Ahora, además, han surgido acusaciones sobre un posible uso de armas químicas por parte de uno de los dos bandos.<br /><br />Las acusaciones, difundidas por dos de los principales periódicos estadounidenses sobre el supuesto uso de bombas de cloro por parte de las SAF, supondrían un nuevo motivo de preocupación si se confirmaran. A comienzos de septiembre, tanto The New York Times como The Washington Post publicaron artículos basados en informes de inteligencia de un «país de Oriente Medio» no identificado, según los cuales las SAF habrían experimentado, fabricado y posteriormente utilizado bombas que contenían cloro. Los artefactos químicos habrían sido empleados contra posiciones de las RSF, al parecer, en las inmediaciones de la refinería de petróleo de Al Jaili y de la base militar de Garri, al norte de Jartum, en septiembre de 2024. Vídeos e imágenes muestran vapores de color amarillo verdoso compatibles con el cloro, mientras algunos testigos han relatado haber sufrido dificultades respiratorias.<br /><br /> Pero para poder sostener estas acusaciones serían necesarias investigaciones sobre el terreno por parte de expertos independientes que recojan restos de las municiones, muestras ambientales y médicas, testimonios de las víctimas y documentación relacionada con las operaciones militares.<br /><br />También cabe preguntarse si el uso de estas armas se remonta realmente a septiembre de 2024 y por qué solo ahora se ha hecho público. ¿Han vuelto a utilizarse las bombas de cloro después de aquellos episodios? Y, en ese caso, ¿cuándo y dónde? En 2025, Estados Unidos ya había impuesto sanciones al jefe de las SAF, el general Abdel Fattah al-Burhan, y a Sudán por el uso de armas químicas, basándose en informes previos de inteligencia sobre ataques con cloro. Las SAF han negado haber desarrollado o utilizado armas químicas.<br /><br />Hay, además, otro elemento que merece atención. El cloro utilizado para cargar estos artefactos tiene un uso muy extendido en el tratamiento del agua potable, pero su utilización como arma cambia por completo su naturaleza. En concentraciones elevadas, el cloro puede convertirse en un agente peligroso y asfixiante al ser inhalado, especialmente en espacios cerrados o en lugares donde los civiles no pueden escapar con rapidez. Los documentos citados por los medios estadounidenses describen planes para obtener cantidades de cloro de una planta civil de tratamiento de aguas que originalmente había recibido esta sustancia química de agencias humanitarias internacionales.<br /><br />Aquí reside uno de los aspectos más preocupantes de la situación en Sudán: un material utilizado habitualmente en las operaciones humanitarias puede convertirse, en un contexto de guerra, en un instrumento de exterminio masivo. Esto podría llevar a los organismos internacionales de control a endurecer la supervisión de los suministros de cloro destinados a usos civiles. Pero unos controles más estrictos podrían generar otro problema si acabaran interrumpiendo los suministros necesarios para garantizar el acceso al agua potable, agravando así las condiciones de vida de una población exhausta tras más de tres años de guerra. <br /> Wed, 09 Sep 2026 12:29:46 +0200EUROPA/ITALIA - De la vocación a la misión: Anselmo Fabiano hace su juramento perpetuo en la Sociedad de Misiones Africanashttps://fides.org/es/news/78146-EUROPA_ITALIA_De_la_vocacion_a_la_mision_Anselmo_Fabiano_hace_su_juramento_perpetuo_en_la_Sociedad_de_Misiones_Africanashttps://fides.org/es/news/78146-EUROPA_ITALIA_De_la_vocacion_a_la_mision_Anselmo_Fabiano_hace_su_juramento_perpetuo_en_la_Sociedad_de_Misiones_AfricanasFeriole – «…llamado por el Señor a anunciar el Evangelio a las gentes, en particular en África, y conociendo la finalidad de la Sociedad de Misiones Africanas, juro permanecer miembro de esta Sociedad durante toda mi vida, para participar en su vida y en su actividad misionera…». Con estas palabras, Anselmo Fabiano, seminarista de la Sociedad de Misiones Africanas , ha realizado este domingo 6 de septiembre, su juramento perpetuo de pertenencia a la Provincia italiana. La celebración ha tenido lugar en la comunidad SMA-NDA de Feriole, en la provincia de Padua, en presencia de su familia, de sus hermanos de la SMA, de las religiosas de Nuestra Señora de África y de numerosos amigos.<br /><br />«Ha sido una jornada de alegría, acción de gracias y profunda emoción, que ha marcado la vida de Anselmo», señala una nota de la SMA enviada a la Agencia Fides. La Misa ha estado presidida por el padre Ceferino Cainelli, superior provincial de Italia, quien en la homilía ha recordado a las «dos familias» que han acompañado el camino vocacional del joven: la familia de origen, en la que recibió la fe y maduró su vocación, y la familia SMA, a la que ahora pertenece definitivamente mediante su compromiso perpetuo.<br /><br />Como testigos, Anselmo ha elegido a su madre, Dalia, y al padre Giuseppe Brusegan, hermano de comunidad en la SMA-NDA de Feriole. Su presencia ha puesto de manifiesto el vínculo entre la familia de origen, el camino vocacional y la comunidad misionera que lo ha acompañado durante su formación.<br /><br />El juramento perpetuo culmina una primera etapa importante del camino de Anselmo, iniciado el 1 de agosto de 2022. Después de pasar un mes en la misión de Monassao, entre los pigmeos de la República Centroafricana , permaneció diez meses en Benín, en el «Centro Brésillac», donde participó en el Año Internacional de Espiritualidad de los seminaristas de la SMA . En septiembre de 2024 llegó a El Cairo, Egipto, para vivir una experiencia misionera de un año . De regreso en Italia, completó sus estudios teológicos institucionales y obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad Teológica de Padua el pasado 25 de junio.<br /><br />Ahora se prepara para un nuevo paso en su camino: el sábado 12 de septiembre de 2026 será ordenado diácono en la catedral de la ciudad de Como junto con tres compañeros diocesanos. Después de la ordenación partirá de nuevo hacia Egipto, donde continuará estudiando árabe y colaborará en la actividad pastoral de la parroquia de Choubra. Esta experiencia será también un nuevo tiempo de preparación de cara a su futura ordenación sacerdotal.<br /> Wed, 09 Sep 2026 12:20:44 +0200ÁFRICA/MOZAMBIQUE - Los obispos del país piden esclarecer los sucesos de la muerte del obispo Osório Citora Afonsohttps://fides.org/es/news/78144-AFRICA_MOZAMBIQUE_Los_obispos_del_pais_piden_esclarecer_los_sucesos_de_la_muerte_del_obispo_Osorio_Citora_Afonsohttps://fides.org/es/news/78144-AFRICA_MOZAMBIQUE_Los_obispos_del_pais_piden_esclarecer_los_sucesos_de_la_muerte_del_obispo_Osorio_Citora_AfonsoQuelimane – Han pasado poco más de tres meses desde la muerte violenta de Osório Citora Afonso, obispo de Quelimane y administrador apostólico de la arquidiócesis de Beira.<br /><br />En un comunicado difundido al término de la Asamblea Plenaria Extraordinaria de la Conferencia Episcopal de Mozambique , celebrada del 2 al 4 de septiembre en el Seminario Mayor Filosófico Interdiocesano San Agustín de Matola, en la arquidiócesis de Maputo, los obispos piden que se esclarezcan plenamente las circunstancias de la muerte de su hermano en el episcopado y se identifique a los responsables del asesinato, cometido en su residencia de Quelimane .<br /><br /> La CEM expresa su profundo dolor y preocupación por el asesinato y se pregunta quién mató al obispo Osório y cuáles fueron las razones que llevaron a cometer el crimen. Los obispos apelan por ello a las autoridades judiciales para que prosigan las investigaciones hasta esclarecer toda la verdad.<br /><br />Para la Conferencia Episcopal de Mozambique, esclarecer plenamente lo sucedido y hacer justicia constituye un paso necesario en el camino hacia la reconciliación y la renovación del país.<br /> <br />Wed, 09 Sep 2026 12:08:20 +0200La «Iglesia de las gavillas»: una perspectiva misionera presentada a los obispos de reciente ordenaciónhttps://fides.org/es/news/78145-La_Iglesia_de_las_gavillas_una_perspectiva_misionera_presentada_a_los_obispos_de_reciente_ordenacionhttps://fides.org/es/news/78145-La_Iglesia_de_las_gavillas_una_perspectiva_misionera_presentada_a_los_obispos_de_reciente_ordenacionRoma – Los obispos ordenados durante el último año, reunidos en Roma para participar en los cursos de formación organizados para ellos por el Dicasterio para la Evangelización y el Dicasterio para los Obispos, han acudido esta mañana, martes 8 de septiembre, al Aula Magna de la Pontificia Universidad Urbaniana para escuchar varias intervenciones sobre la formación sacerdotal.<br /><br />El cardenal Lazzaro You Heung Sik, prefecto del Dicasterio para el Clero, ha dedicado su intervención al tema «La formación sacerdotal en el contexto actual». Por su parte, el arzobispo Fortunatus Nwachukwu, secretario de la Sección para la Primera Evangelización y las Nuevas Iglesias Particulares del Dicasterio para la Evangelización, ha presentado una ponencia titulada «Al servicio de la formación sacerdotal en una Iglesia sinodal. La Iglesia de las gavillas».<br /><br />El arzobispo Nwachukwu ha transmitido a los obispos el saludo del cardenal Luis Antonio Tagle, Pro-Prefecto del Dicasterio misionero, que ha regresado a Filipinas tras el reciente fallecimiento de su padre. En calidad de secretario del Dicasterio, Nwachukwu ha presentado brevemente este organismo y su papel en la formación de los sacerdotes en los territorios bajo su competencia.<br />Buena parte de su intervención se ha centrado en un paradigma misionero que el Dicasterio está desarrollando para la labor apostólica en esos territorios. El clero y los religiosos locales, ha explicado, «han ido asumiendo progresivamente de manos de los misioneros occidentales la responsabilidad de la evangelización» y, «más recientemente, están empezando a aportar su propia contribución a la Iglesia universal con espíritu de sinodalidad. Por eso estamos desarrollando actualmente un marco para la evangelización en una Iglesia sinodal que llamamos “La Iglesia de las gavillas”».<br />«La Iglesia de las gavillas», ha explicado, «es un paradigma eclesiológico inspirado en las palabras del Salmo 126», uno de los Salmos de las subidas que cantaban los peregrinos que se dirigían a Jerusalén. Citando el último versículo en la traducción de la Liturgia de las Horas -«una traducción moderna de los Salmos, aprobada para el uso litúrgico, fiel al texto hebreo y utilizada para la oración comunitaria en la Liturgia de las Horas»-, ha dicho: «Al ir, va llorando, llevando la semilla que ha de sembrar; al volver, vuelve cantando, trayendo sus gavillas» .<br /><br />La siembra de los misioneros<br /><br />Al comentar esta imagen, el arzobispo ha señalado: «Vemos, en la imagen de quien parte llorando, a los misioneros que llevaron el Evangelio a nuestros territorios. Dejaron sus zonas de confort y sus entornos habituales, el calor de sus familias, de sus compañeros, de sus amigos y de sus seres queridos, para dirigirse a territorios de misión desconocidos». Dado que muchos de ellos «no pensaban regresar a casa», ha observado, «en cierto sentido, su partida era como morir. De hecho, muchos murieron apenas unos meses después de llegar a los territorios de misión. Lo sacrificaron todo, incluso sus propias vidas». Y, sin embargo, «no partieron con las manos vacías, sino que llevaron consigo las semillas del Evangelio para sembrarlas en los nuevos territorios de misión»<br />Al pasar a la segunda parte del versículo, el arzobispo Nwachukwu ha señalado: «La buena noticia es que sus esfuerzos y sacrificios no fueron en vano. Las semillas que sembraron dieron lugar a plantas que hoy florecen y producen abundantes frutos: las gavillas. Ahora estamos en el tiempo de la cosecha, de llevar las gavillas de vuelta a casa. Nuestro Dicasterio tiene la tarea de seguir regando lo que los misioneros plantaron y de prestar apoyo tanto en la cosecha como en el regreso de las gavillas a la Iglesia universal».<br /><br />El tiempo de la cosecha<br /><br />«Alguien ha sugerido que, si la Iglesia en los territorios de misión es llamada la Iglesia de las gavillas», ha observado Fortunatus Nwachukwu, «entonces la Iglesia de Occidente, que envió a los misioneros, debería llamarse también la Iglesia de las semillas». <br />El proyecto, ha explicado, «lo está desarrollando nuestro Dicasterio en colaboración con el Centre for World Catholicism de la DePaul University de Estados Unidos, con nuestra Universidad Urbaniana y con una amplia red de profesores universitarios, en su mayoría teólogos», con el objetivo de «preparar las gavillas para que sean acogidas en la familia de la Iglesia universal y en las Iglesias locales de Occidente». <br />Una «primera conferencia mundial», ha anunciado, «está prevista aquí, en nuestra Universidad, el próximo mes».<br /><br />Un pasado que honrar, no que borrar<br /><br />Hablando tanto como responsable del Dicasterio como, en sus propias palabras, «como parte yo mismo de las gavillas», el arzobispo ha expresado su gratitud a las Iglesias que enviaron misioneros, «héroes de nuestra fe» que «sacrificaron los momentos más hermosos de su juventud, incluso sus propias vidas», por unos valores «sobre los que se construyó la Europa que hoy conocemos».<br />Ha concluido con una observación incisiva sobre las tensiones que existen actualmente en la Iglesia: «Por desgracia, a veces, cuando algunas personas de nuestras Iglesias locales insisten hoy en permanecer fieles a aquellas enseñanzas recibidas de los misioneros, son tachadas de conservadoras. Muchos en Occidente quieren que abandonen las enseñanzas recibidas de los misioneros occidentales para abrazar valores nuevos y no probados, transmitidos por personas cuya convicción y solidaridad fraterna no pueden compararse con las de aquellos misioneros. No podemos abandonar nuestra herencia ni olvidar el pasado, porque en él hunde sus raíces el futuro. Les ruego que nos ayuden a honrar la memoria de sus hermanos y hermanas heroicos, los misioneros, también ofreciendo una cálida acogida a los frutos de sus sacrificios, en la Iglesia de las gavillas».<br /><br />El riesgo de que los programas se conviertan en «bla, bla, bla»<br /><br />Anteriormente, el cardenal You Heung Sik había comenzado su intervención recordando sus años como joven obispo en Daejeon, Corea del Sur, donde san Juan Pablo II lo nombró coadjutor en 2003.. Al encontrarse entonces ante «situaciones desconocidas para mí, a veces dolorosas y delicadas», ha explicado que se marcó tres prioridades que todavía hoy lo guían: «ser, no hacer», es decir, vivir cada día «mi vocación de cristiano, de discípulo de Jesús»; «apostar por las relaciones» con los colaboradores, los sacerdotes y los demás obispos, más que por las actividades, porque esto «abre de par en par las puertas a lo que más importa: hacer la experiencia del Reino de Dios»; y «mantener la mirada fija en el único Maestro: el Crucificado Resucitado». Sin este arraigo en el Evangelio, ha advertido, «todo lo demás, incluso el maravilloso programa de una Iglesia sinodal y misionera, corre el riesgo de quedarse en “bla, bla”: palabras, programas y actividades que no cambian el corazón de las personas ni la vida de las comunidades».<br />Lazzaro You se ha detenido después en la sinodalidad y ha recordado que la ‘Ratio fundamentalis institutionis sacerdotalis’ de 2016 ya subraya la «dimensión comunitaria» de la formación, y que la vida comunitaria en el Seminario y «la comunión presbiteral» constituyen, junto con la espiritualidad, «el ámbito de formación para ser cada día más discípulos misioneros, servidores de nuestros hermanos y hermanas, superando los riesgos del individualismo y del clericalismo». Esta orientación, ha explicado, ha sido impulsada por el Sínodo sobre la sinodalidad, cuyo Documento final pidió que la formación de los candidatos se configure «con un estilo sinodal». Esto exige, entre otras cosas, «una presencia significativa de mujeres», «una inserción en la vida cotidiana de las comunidades», «la educación para colaborar con todos en la Iglesia», «la formación para el discernimiento eclesial» y «la pasión por la ‘missio ad gentes’».<br />Sobre esta base, el Grupo de estudio 4 del Sínodo, encargado por el Papa Francisco de revisar la ‘Ratio’ «desde una perspectiva sinodal y misionera», decidió no reescribir el documento, sino elaborar un Documento preliminar que definiera «la identidad relacional de los ministros ordenados en una Iglesia sinodal y misionera». El texto fue publicado el pasado mes de marzo junto con 26 ejemplos de buenas prácticas ya existentes en distintos lugares del mundo, entre ellos, ha señalado, «la participación de mujeres en el propio equipo de formación». También ha recordado el origen del Congreso internacional sobre la formación permanente de los sacerdotes de 2024. Un hermano obispo le había dicho un día: «Ahora tú eres responsable de que todos los sacerdotes del mundo sean felices».<br />El cardenal You Heung Sik ha relacionado asimismo este proceso con la reciente Carta apostólica del Papa León XIV ‘Una fidelidad que genera futuro’, publicada con motivo del 60º aniversario de los decretos conciliares ‘Optatam totius’ y ‘Presbyterorum Ordinis’. Ha señalado que dos de sus cinco capítulos están dedicados a «Fidelidad y fraternidad» y «Fidelidad y sinodalidad». Ha citado también la pregunta planteada por el Papa: «¿Cómo podríamos nosotros, ministros, ser constructores de comunidades vivas si no reinara ante todo entre nosotros una fraternidad efectiva y sincera?», así como su invitación a los presbíteros a superar «el modelo de un liderazgo exclusivo, que concentra en una sola persona la vida pastoral y el peso de todas las responsabilidades», para avanzar hacia «una conducción cada vez más colegial, basada en la cooperación entre los presbíteros, los diáconos y todo el Pueblo de Dios…».<br /> <br />Tue, 08 Sep 2026 17:15:34 +0200ASIA/FILIPINAS - Los consagrados: testimonio evangélico y lucha contra la corrupciónhttps://fides.org/es/news/78142-ASIA_FILIPINAS_Los_consagrados_testimonio_evangelico_y_lucha_contra_la_corrupcionhttps://fides.org/es/news/78142-ASIA_FILIPINAS_Los_consagrados_testimonio_evangelico_y_lucha_contra_la_corrupcionZamboanga – Dar un testimonio creíble del Evangelio en Filipinas exige tomar medidas firmes contra la corrupción, las dinastías políticas y el uso indebido de fondos públicos. Así lo han reclamado 233 consagrados y consagradas filipinos, en representación de 159 congregaciones religiosas, al término de su asamblea nacional. La fe, afirman, exige afrontar los problemas sociales del país en lugar de permanecer en silencio. «Elegimos la verdad frente a la desinformación, la justicia frente a la corrupción y la responsabilidad frente a los intereses políticos personales y de las dinastías consolidadas», señala la declaración final difundida el 6 de septiembre, en la que se afirma también que «la vida consagrada se mide por el testimonio evangélico».<br /><br />Los consagrados filipinos expresan su preocupación por algunos de los problemas que afectan al país, como la pobreza, la desigualdad, las actividades mineras destructivas, la trata de personas, los desplazamientos de población, los desastres naturales y los conflictos armados. A su juicio, estas situaciones siguen amenazando la dignidad de la persona humana y exigen una respuesta por parte de los creyentes.<br /><br />La declaración se refiere también a uno de los principales escándalos que han marcado la vida pública del país durante el último año: la corrupción en los proyectos destinados al control de las inundaciones, y denuncia la polarización política que sigue dividiendo a Filipinas.<br /><br />Reafirmando su compromiso a través de la Comisión de Justicia, Paz e Integridad de la Creación, las congregaciones religiosas filipinas se comprometen a acompañar a agricultores, trabajadores, pescadores, comunidades indígenas, migrantes, marineros y personas pobres de las zonas urbanas, grupos especialmente expuestos a la pobreza y la explotación.<br /><br />«La paz y la fraternidad en la nación son fruto de la verdad, la justicia, la reconciliación, el diálogo, la dignidad humana y una relación justa con la creación», concluyen los religiosos.<br /><br />El escándalo de los llamados «proyectos fantasma» de control de inundaciones en Filipinas está relacionado con miles de millones de pesos destinados a obras de defensa hidráulica del Departamento de Obras Públicas. Muchos de los proyectos figuraban como pagados, pero en realidad no existían, estaban incompletos, presentaban graves deficiencias o se habían construido en lugares distintos de los previstos. El presidente Ferdinand Marcos Jr. denunció públicamente el caso en 2025 y ordenó inspecciones e investigaciones. Según las estimaciones disponibles, son más de 400 los proyectos que nunca llegaron a ejecutarse o que fueron construidos en lugares inadecuados y sin respetar los estándares establecidos. En septiembre de 2026, la Oficina del Defensor del Pueblo ya ha presentado unos 35 casos ante los tribunales -la mayoría ante el tribunal especial anticorrupción y algunos ante tribunales regionales-, mientras continúan las investigaciones preliminares sobre otras 166 denuncias.<br /><br />Ayer, 7 de septiembre de 2026, el Defensor del Pueblo presentó una acusación por apropiación indebida agravada, por un importe de 7.440 millones de pesos, contra el expresidente de la Cámara de Representantes Martin Romualdez y otros tres acusados, por presuntos sobornos relacionados con proyectos de control de inundaciones y otras infraestructura. <br /> Tue, 08 Sep 2026 15:38:42 +0200ASIA/BAHREIN - El Vicariato de Arabia del Norte, tesoro vivo de los santoshttps://fides.org/es/news/78137-ASIA_BAHREIN_El_Vicariato_de_Arabia_del_Norte_tesoro_vivo_de_los_santoshttps://fides.org/es/news/78137-ASIA_BAHREIN_El_Vicariato_de_Arabia_del_Norte_tesoro_vivo_de_los_santosManama – La catedral de Nuestra Señora de Arabia , en Awali, Manama, Bahrain, ocupa un lugar especial en la vida del Vicariato Apostólico de Arabia del Norte . En este lugar sagrado, católicos de distintas nacionalidades y culturas se reúnen para celebrar la Eucaristía, rezar y profundizar en su fe.<br /><br />Pero la catedral es mucho más que un lugar de culto. Según una nota de la Oficina de Prensa de AVONA recibida por la Agencia Fides, alberga una de las colecciones de reliquias más importantes de la región, conservadas en el Santuario de Nuestra Señora de Arabia y bajo el altar de la catedral. Estas reliquias constituyen un vínculo concreto con la historia de la Iglesia y con el testimonio de los mártires que, desde los primeros siglos, entregaron su vida por Cristo.<br /><br />Entre ellas destacan las reliquias de san Aretas de Najrán, cuya memoria está profundamente ligada a la historia del cristianismo en la península arábiga. Aretas y sus compañeros fueron martirizados en Najrán en el año 523, durante una persecución contra los cristianos. Permanecieron fieles a Cristo hasta la muerte y se convirtieron en testigos de la antigua presencia cristiana en la región. Las reliquias de san Aretas se conservan tanto en la capilla de Nuestra Señora de Arabia como bajo el altar de la catedral .<br /><br />La presencia de reliquias bajo el altar remite a una antigua tradición de la Iglesia. En los primeros siglos, de hecho, la Eucaristía se celebraba con frecuencia junto a las tumbas de los mártires. Con el tiempo, la costumbre de colocar reliquias de santos bajo el altar se convirtió en un signo del vínculo entre el sacrificio de Cristo, celebrado en la Eucaristía, y el testimonio de sus mártires.<br /><br />La colección custodiada en la catedral refleja asimismo la diversidad de las comunidades católicas presentes en el Vicariato. Entre las reliquias se encuentran las de santo Tomás Apóstol, vinculado por la tradición a la evangelización de la India, y las de san Sebastián, junto con las de algunos santos de las tradiciones siro-malabar y siro-malankar de la India: santa Alfonsa, san Kuriakose Elias Chavara, santa Eufrasia Eluvathingal y santa Mariam Thresia Chiramel. También se conservan reliquias de san Francisco Javier, san Juan de Mata, san Francisco de Asís, san Juan Bosco, san Daniel Comboni y san Charbel Makhlouf, además de una reliquia de la Santa Cruz de Jesucristo.<br />Este mes llegarán asimismo las reliquias de santa Alfonsina Ghatas, fundadora de las Hermanas del Rosario de Jerusalén, de san Carlos Acutis y de san Pier Giorgio Frassati.<br /><br />También la historia del altar de la catedral tiene un significado especial. El 10 de diciembre de 2023, durante la dedicación de la catedral, fueron colocadas y selladas bajo el altar varias reliquias, entre ellas las de san Aretas de Najrán y santa Josefina Bakhita . Las reliquias estaban acompañadas de la correspondiente documentación de autenticidad, como consta en los registros de la dedicación de la catedral .<br /><br />A la colección ha contribuido también la diócesis de Metz, en Francia, que se prepara para recibir al Papa León XIV el próximo 28 de septiembre. Entre las reliquias donadas se encuentran las de santa Lucía, virgen y mártir; san Eustasio de Luxeuil, abad; san Arnulfo de Metz, obispo; santa Glodesinda de Metz, virgen y fundadora; y san Agustín Schoeffler, sacerdote misionero martirizado en Vietnam. La catedral conserva además las reliquias de los Mártires de Tréveris, muertos en el año 287, y las de san Juan de Mata, fundador de la Orden de la Santísima Trinidad, familia religiosa a la que pertenece el vicario apostólico de AVONA, el obispo Aldo Berardi.<br /><br />La colección de reliquias cuenta así, a través de sus santos, la dimensión universal de la Iglesia presente en Arabia del Norte: desde los mártires de los primeros siglos hasta figuras de la santidad contemporánea; desde las antiguas tradiciones cristianas de la península arábiga hasta los santos procedentes de la India, Europa y África. La nota de AVONA concluye evocando unas palabras de san Basilio Magno en su Homilía sobre los Cuarenta Mártires de Sebaste, soldados que se negaron a ofrecer sacrificios a los dioses paganos y afrontaron el martirio para permanecer fieles a Cristo: «Honrar a los mártires es, por sí mismo, una expresión de amor a Cristo, su Maestro común» . Una expresión que resume también el significado de la veneración de las reliquias conservadas en la catedral de Nuestra Señora de Arabia.<br /> Tue, 08 Sep 2026 14:42:24 +0200