ASIA/TURQUÍA - La comunidad católica en camino hacia la Navidad, con fe y caridad

viernes, 15 diciembre 2023 fe   eucaristía   navidad   cáritas   caridad  

Izmir (Agencia Fides) - "Estamos en camino hacia la Navidad, somos pequeños, como católicos somos una gota en el océano, pero queremos ser una Iglesia viva, unida a Cristo Señor: estamos llamados a vivir y testimoniar su amor aquí en Turquía, en situaciones a veces también difíciles. Con este espíritu celebraremos la Navidad sobre todo a nivel espiritual, en la fe en Dios que genera caridad hacia el prójimo, apertura y benevolencia hacia todo hombre": así lo dice a la Agencia Fides Martin Kmetec OFM Conv, religioso franciscano esloveno, Arzobispo Metropolitano de Izmir (Esmirna) desde diciembre de 2020 y actualmente Presidente de la Conferencia Episcopal Católica de Turquía.

"Nuestro pensamiento especial en este momento", dice, "se dirige al Vicariato de Anatolia, una vasta zona que abarca la mitad de Turquía. Todavía hay muchos desplazados, unos tres millones, y muchos viven en tiendas y contenedores de forma precaria. Son las familias afectadas por el terremoto del pasado febrero. Estamos intentando devolverles la esperanza, estamos en pleno proceso de reconstrucción de sus vidas. Las familias lo están haciendo a su manera y nosotros les apoyamos. Esta reconstrucción es también un signo de renovación de la vida: empezamos de nuevo, decimos a los fieles, y el Señor está cerca de nosotros y nos ayuda".

El Arzobispo habla también de la restauración de las numerosas iglesias dañadas por el terremoto: "En Esmirna, estamos trabajando en la restauración de la iglesia de San Policarpo, el mismo trabajo se está realizando en Antioquía, mientras que en Iskenderun la catedral se ha derrumbado y hay que reconstruirla, el proceso llevará más tiempo. La reconstrucción de edificios eclesiásticos", explica, "es importante porque para nosotros el propio edificio es un signo precioso de la presencia de la comunidad cristiana en Turquía. La Iglesia católica no tiene reconocimiento legal del Estado, por lo que no cuenta con ayudas estatales para la reconstrucción, ni permisos para nuevos edificios. Estamos llamados a actuar con nuestras propias fuerzas, por lo que también necesitamos ayuda del exterior. El estatus de las comunidades cristianas en Turquía está ligado a la presencia de edificios históricos. Las iglesias son un signo visible de nuestra presencia, pero son sobre todo un lugar vivo, el lugar de la comunidad, lugares de encuentro para el culto, para la atención pastoral, para las relaciones fraternas, para la caridad. Son puntos de referencia muy importantes para los fieles, que ayudarán en la reconstrucción".

En la Navidad de los bautizados turcos "no faltarán pensamientos, oraciones, iniciativas por las víctimas del terremoto, cristianas y no cristianas. Queremos estar cerca de los que sufren, dar consuelo y signos concretos de solidaridad. En esto Cáritas, que nos involucra a todos, está dando un testimonio muy fuerte y muy apreciado".
"En todas las iglesias -continúa- vivimos este tiempo de Adviento y experimentamos la Navidad con profunda fe: celebramos la Novena, hacemos el belén, y este año recordamos el 800 aniversario del belén que hizo San Francisco de Asís en Greccio. Pero Francisco colocó la Eucaristía en el centro del belén: es un signo poderoso para nosotros. De hecho, al comienzo del Adviento, lanzamos el Año de la Eucaristía (véase Fides 21/11/2023, ed.). Invitábamos a los fieles a vivirlo a nivel personal, con opciones de conversión del corazón, pero a hacerlo juntos, como comunidad, en comunión espiritual. La Eucaristía está en el centro de la vida personal y de la vida comunitaria: ésta es nuestra certeza. El Señor es nuestra roca y proveerá también a las situaciones de dificultad y sufrimiento".

"Durante el Año de la Eucaristía", informa el presidente de la Conferencia Episcopal, "habrá un tiempo dedicado a la Adoración Eucarística en todas nuestras comunidades. También tenemos la intención de organizar una celebración especial en Estambul, con la consagración de Turquía al Sagrado Corazón de Jesús: será un momento muy importante y significativo para la vida de la Iglesia en Turquía".

Por último, Mons. Kmetec no deja de mencionar Tierra Santa, que "está en nuestro corazón y estará al centro de nuestras celebraciones navideñas. Invocamos confiadamente al Señor el don de la paz en la tierra por la que caminó Jesús. La guerra es una herida muy grande para todos nosotros. Sólo podemos invocar con fuerza al Altísimo, sólo podemos dirigirnos incesantemente a Él, para que derrita el odio de los corazones y conceda la paz a esa tierra, atormentada y bendita".
(PA) (Agencia Fides 15/12/2023)


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