O.SS.T.
por Antonella Prenna
Moromanga (Agencia Fides) – El padre Gino Buccarello, Ministro General de la Orden de la Santísima Trinidad y de los Cautivos (O.SS.T.), se encuentra en Madagascar para celebrar el centenario de la presencia misionera trinitaria en el país. La conmemoración recuerda la llegada, en 1926, de los cinco primeros religiosos enviados a la isla: el padre Benedetto Di Caro, el padre Valeriano Marchionni, el venerable padre Giuseppe Di Donna, el hermano Pacifico Piersanti y el hermano Loreto.
«La celebración de este centenario no es solo el recuerdo de una historia pasada, sino que se desarrolla en las tres dimensiones del tiempo: memoria, presente y futuro», afirma el padre Buccarello en una entrevista concedida a la Agencia Fides.
La primera dimensión es la memoria agradecida por la obra realizada por Dios a través de los misioneros que, durante un siglo, han anunciado el Evangelio, edificado la Iglesia y servido a los más pobres, a los presos y a los oprimidos, a menudo arriesgando la propia vida, fieles al carisma redentor de la Orden.
La segunda se refiere al presente y al renovado compromiso con la Iglesia y la sociedad malgaches. Entre las prioridades, el padre Buccarello remarca que figura el fortalecimiento de la pastoral penitenciaria, en la que los Trinitarios pretenden ampliar la asistencia espiritual, humanitaria y sanitaria, así como la defensa jurídica de los reclusos. También destaca el diálogo interreligioso, especialmente con el islam. «Es necesario promover un diálogo auténtico, evitando toda forma de proselitismo y combatiendo la radicalización violenta para favorecer una cultura del encuentro, la fraternidad y la paz», subraya el Ministro General.
Mirando al futuro, el padre Buccarello destaca que Madagascar ya no es solo tierra de misión, sino también tierra de misioneros. La Orden cuenta hoy con más de 200 religiosos entre estudiantes y sacerdotes presentes en once diócesis de la isla, que ascienden a quince si se incluyen las comunidades de las Hermanas Trinitarias. Más de cuarenta religiosos malgaches prestan además servicio misionero en siete países, apoyando comunidades afectadas por la disminución de las vocaciones y la creciente secularización. «El futuro no se espera, se construye mediante una formación sólida que prepare religiosos capaces de encarnar el carisma trinitario en la cultura malgache. Un siglo de presencia representa, por tanto, un patrimonio de fe, entrega y experiencia que sigue inspirando el camino de la Orden en una fidelidad creativa a sus propios orígenes», afirma.
El año jubilar dedicado al centenario se abrió en 2025 con una solemne celebración eucarística en Miarinarivo, localidad situada al oeste de la capital, Antananarivo, donde llegaron los primeros misioneros procedentes de Italia. A lo largo del año se han sucedido congresos, encuentros y celebraciones que culminarán con las jornadas festivas previstas entre finales de julio y los primeros días de agosto. Del 27 al 29 de julio se reúne en Moramanga el Consejo General ampliado, con la participación de todos los Superiores Mayores de la Orden. Los días 30 y 31 de julio tendrá lugar «Somos Familia», el encuentro nacional que reunirá a unos 1.200 religiosos, religiosas y laicos trinitarios. El 31 de julio estará dedicado a un congreso sobre la actualidad del carisma trinitario a la luz de las indicaciones del último Capítulo General.
Las celebraciones continuarán el 1 de agosto con la profesión solemne de doce religiosos y concluirán el domingo 2 de agosto con la solemne Misa del centenario, en la que participarán ocho obispos, entre ellos dos pertenecientes a la Orden Trinitaria: el arzobispo de Toliara, Gustavo Bombín, y el Vicario Apostólico de Arabia del Norte, Aldo Berardi. También están previstos cerca de un centenar de religiosos trinitarios y unos 3.000 fieles. Durante la celebración serán ordenados once nuevos diáconos trinitarios.
Entre los actos más significativos del año jubilar figura también la celebración del pasado 4 de junio en la Basílica de San Crisógono de Roma, presidida por el cardenal Luis Antonio Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización, y concelebrada por el obispo de Avezzano, Giovanni Massaro, junto con el padre Gino Buccarello, los miembros del Consejo General, los Padres Provinciales, los religiosos trinitarios y numerosos sacerdotes, religiosas, laicos y amigos de la Orden. Fue un acontecimiento especial para la vida de la Orden y, sobre todo, para su misión en Madagascar.
En la homilía, el cardenal Tagle delineó el rostro auténtico del misionero cristiano, recordando que no está llamado a presentarse como perfecto, sino como un pecador salvado por la misericordia de Dios. Asimismo, advirtió sobre las nuevas formas de esclavitud de nuestro tiempo: la hipocresía, la búsqueda del poder, la presunción y las divisiones que alimentan la desconfianza y la violencia, incluso dentro de la comunidad eclesial. El purpurado concluyó su intervención con un deseo: que la Orden de la Santísima Trinidad y de los Cautivos continúe siendo en el mundo un auténtico testimonio de libertad, comunión y paz, fiel a su misión de redención y de servicio a los últimos.
(Agencia Fides 30/7/2026)
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