ÁFRICA/SOMALIA - Sequía, piratería y tensiones políticas: la población necesita asistencia inmediata

miércoles, 29 abril 2026

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Mogadiscio (Agencia Fides) – La situación en Somalia sigue siendo frágil, con el recrudecimiento de la piratería, el agravamiento de la crisis humanitaria y las tensiones políticas como principales desafíos actuales. Más de 6 millones de somalíes enfrentan una grave inseguridad alimentaria (véase Agencia Fides 3/3/2026). El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia advierte que la situación ha empeorado debido al impacto regional más amplio del conflicto entre Estados Unidos e Irán y a los continuos cambios climáticos.

Desde comienzos de año, más de 500.000 personas han sido desplazadas, más del 90% a causa de la sequía, sumándose a los 3,3 millones de somalíes que ya se habían visto obligados a abandonar sus hogares. Los niños son el grupo más afectado. La crisis humanitaria se agrava también por la sequía, que ha destruido medios de subsistencia, incluidos los cultivos, y ha provocado la muerte del ganado. Toda la población espera ayudas esenciales que aún no han llegado, también debido a los recortes en la financiación, que han disminuido drásticamente. Este año, según el Servicio de Monitoreo Financiero de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, solo se ha recibido el 14% de los fondos solicitados.

Según los funcionarios, Somalia ha sido excluida deliberadamente del programa global de ayuda humanitaria de 2.000 millones de dólares anunciado por Estados Unidos para este año, debido a acusaciones de malversación de fondos, corrupción y destrucción de un almacén del Programa Mundial de Alimentos (PMA) financiado por Estados Unidos en el país.

A este contexto ya de por sí precario se suma el fenómeno de la piratería. Solo en los últimos días, frente a las costas somalíes se han registrado abordajes, secuestros, desvío de grandes buques y la toma de rehenes entre los marineros.

La inestabilidad política, además, se ha intensificado tras la aprobación por parte del Parlamento, el pasado 4 de marzo, de la nueva Constitución, rechazada y boicoteada por la coalición opositora, que revisa y modifica la provisional de 2012. La reforma más significativa, y también la más controvertida, introduce, después de más de medio siglo, el sistema electoral por sufragio universal, que permitirá por primera vez a los ciudadanos elegir a los miembros del Parlamento. Hasta ahora, en Somalia regía un sistema de voto basado en la pertenencia a clanes, cuyos líderes designaban a diputados y senadores, quienes a su vez elegían al jefe de Estado.

El conflicto con Al-Shabaab tampoco cesa: el grupo continúa controlando territorios e imponiendo impuestos sobre el agua y los alimentos. La inestabilidad política sigue siendo elevada, con constantes tensiones entre el gobierno federal y estados miembros como Puntland y Jubaland.
(AP) (Agencia Fides 29/4/2026)


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