EUROPA/ESPAÑA - Las Obras Misionales Pontificias españolas celebran la Jornada de las Vocaciones Nativas

domingo, 26 abril 2026 vocaciones   iglesias locales   seminarios   seminaristas   sacerdotes   obras misionales pontificias  

Madrid (Agencia Fides) – «Los misioneros hacen una labor espectacular. Pero no van a hacer su obra, sino que van a construir la Iglesia en los territorios donde están, y por eso uno de los frutos más importantes que pueden dar es que allí pueda haber sacerdotes, religiosos y religiosas que sean ellos los apóstoles de sus propias culturas». Así lo expresa José María Calderón, director nacional de las Obras Misionales Pontificias (OMP) españolas, con motivo de la presentación de la Jornada de las vocaciones nativas y de la Jornada mundial de oración por las vocaciones, que en España se celebran de manera conjunta.

En una nota difundida por las OMP de España se recuerda que son alrededor de 751 los seminarios (menores, propedéuticos y mayores) apoyados por la Pontificia Obra de San Pedro Apóstol, que se dedica específicamente a sostener la formación del clero local en los territorios dependientes del Dicasterio para la Evangelización (Sección para la primera evangelización y las nuevas Iglesias particulares).

El año pasado, la Obra de San Pedro Apóstol distribuyó aproximadamente 15.793.859,18 euros entre los distintos seminarios, de los cuales cerca de dos millones procedieron de la colecta realizada en España a través de la Jornada de las Vocaciones Nativas.

El 78% de estos fondos constituye un subsidio anual para los gastos ordinarios de los seminarios y para el sostenimiento de los seminaristas. El resto se destina a necesidades específicas, como la construcción de nuevas aulas, la instalación de paneles solares y el pago de tasas universitarias.

La importancia del apoyo a los seminarios y del cuidado de las vocaciones autóctonas también se percibe a través de testimonios como el del obispo Vincent Frederick Mwakhwawa, antiguo director de las OMP en Malawi, quien cuenta cómo de niño quedó impactado por el testimonio de un misionero italiano que visitaba su aldea cada cuatro meses para celebrar la Eucaristía.

Hoy, Vincent Frederick Mwakhwawa es obispo auxiliar de Lilongüe, en Malawi, y recuerda: «Mis padres no tenían dinero, pero he podido formarme desde entonces gracias a la Obra de San Pedro Apóstol, la Obra Misional Pontificia que sostiene todos los seminarios diocesanos en mi país. Soy fruto del sacrificio de buenas personas que ofrecieron dinero y rezaron por nosotros, para que pudiéramos ser sacerdotes. Estoy profundamente agradecido».

La mayoría de los jóvenes que llegan a los seminarios en Malawi no cuenta con recursos económicos familiares suficientes para sostener el periodo de formación.
(EG) (Agencia Fides 26/4/2026)


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