ASIA/FILIPINAS - Cardenal Tagle: la sucesión apostólica es sucesión en la misión

lunes, 19 enero 2026 cardenal tagle   obispos   ordenaciones   misión   iglesias locales  

Manila (Agencia Fides) – Los obispos son sucesores de los Apóstoles. Y la sucesión apostólica que reciben en el momento de su ordenación episcopal es una sucesión en la misión que el mismo Jesús confió a sus Apóstoles antes de ascender al Cielo. Así lo ha recordado el Cardenal Luis Antonio Gokim Tagle al subrayar los factores esenciales que caracterizan la naturaleza propia de la sucesión apostólica, señalando cómo el oficio y la acción de cada obispo tienen su fuente en la misión de anunciar la salvación que Cristo mismo confió a su Iglesia.

La ocasión para reiterar el carácter propio del ministerio de los obispos, sucesores de los apóstoles, ha sido la liturgia de ordenación episcopal de Samuel Naceno Agcaracar como obispo de San José en Nueva Ecija, en el norte de Filipinas.
La liturgia de ordenación episcopal, presidida por el Cardenal Tagle, Pro-Prefecto del Dicasterio para la Evangelización (Sección para la primera evangelización y las nuevas Iglesias particulares), se ha celebrado el sábado 17 de enero.

“Muchos preguntan qué es un obispo”, ha dicho el Cardenal Tagle en su homilía, “Y nosotros mismos, los obispos, también nos lo preguntamos: ¿quiénes somos?” Para responder a esta pregunta, el cardenal se ha inspirado en la lectura del Evangelio elegida para la liturgia de ordenación: el final del Evangelio según Mateo, donde Cristo resucitado encomienda a los 11 apóstoles encontrados en Galilea la misión de enseñar a “todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”, prometiendo estar con ellos “todos los días, hasta el fin del mundo”.

Los apóstoles, ha explicado el Cardenal Tagle, son personas “enviadas” por Cristo. Y cada obispo es enviado a continuar la misión encomendada a los primeros Apóstoles.
Así, con la sucesión apostólica, los obispos no reciben por sí mismos prestigio ni privilegios, sino la misma misión que Cristo confió a los primeros Apóstoles.

Así, ha señalado el Pro-Prefecto del Dicasterio misionero, el oficio episcopal “no es una recompensa por buenos resultados, ni un ascenso a un rango más prestigioso. Es una misión”.
Y al igual que los Apóstoles fueron “enviados por Cristo”, también cada obispo -escribe Leahna Villajos en el sitio web de Radio Veritas Asia, citando las palabras del Cardenal- “debe vivir la tensión entre permanecer con Jesús y ser enviado por Él. ‘Permanece yendo, y ve permaneciendo siempre con Jesús’”.

Una autoridad que se ejerce abrazando los propios límites.

Los obispos, en su misión, también están llamados a ejercer su autoridad episcopal. Pero “no estamos llamados a suplantar la autoridad de Jesús”, ha subrayado el Cardenal Tagle.
Toda la autoridad permanece en Cristo. La misma autoridad con la que Él mismo actuó a través de las fragilidades y los límites de los primeros Apóstoles, transformándolos en misioneros.
“Abrazar tu debilidad”, ha dicho el Cardenal Tagle dirigiéndose al nuevo obispo Agcaracar, “no disminuirá tu misión ni tu autoridad episcopal”. Mientras que “el obispo que no es capaz de entrar en empatía con la debilidad de los demás usurpa la autoridad de Jesús”.

Obispos para todas las naciones.

En la parte final de su homilía, el Cardenal Tagle, retomando el final del Evangelio según Mateo, ha recordado que los obispos, sucesores de los Apóstoles, están llamados a “ir y hacer discípulos de todas las naciones”, y a ejercer su misión local en la comunión que une a la Iglesia universal.
(GV) (Agencia Fides 19/1/2026)


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