Jartum (Agencia Fides) - La reciente formación de un gobierno en las regiones controladas por las Fuerzas de Apoyo Rápido (Rapid Support Forces - RSF) podría concretar una nueva partición de Sudán, un país que ya vio la secesión de sus regiones meridionales en 2011, dando origen a Sudán del Sur.
El 31 de agosto, en Nyala, capital del estado de Darfur del Sur, el líder de las RSF, Mohamed Hamdan Dagalo, juró como jefe de un gobierno paralelo. La ceremonia se produjo poco después de la primera reunión en Jartum del Consejo Soberano de Transición, el ejecutivo rival reconocido internacionalmente y presidido por al-Burhan, comandante de las Fuerzas Armadas de Sudán (SAF) rivales de las RSF (véase Fides 29/8/2025).
Junto a Dagalo, también juraron su vicepresidente, Abdelaziz Adam al-Hilu, y los 13 miembros del consejo presidencial. Las RSF firmaron una carta política en Kenia el pasado mes de febrero junto con varios grupos aliados, con el objetivo de establecer un gobierno paralelo, lo que provocó las protestas del gobierno de Jartum (véase Fides 19/2/2025).
Con dos gobiernos enfrentados que reclaman su legitimidad, observadores en la región consideran que la polarización territorial de Sudán es evidente y que la división del país corre el riesgo de convertirse en un hecho legal, no solo un estado de facto. La creación de esta administración paralela, que el Consejo Soberano ha calificado de “gobierno fantasma”, también subraya el estancamiento del conflicto, en el que ninguna de las partes parece estar cerca de la victoria.
Tanto la Unión Africana como las Naciones Unidas han rechazado la autoridad del gobierno paralelo, considerándolo una amenaza para la unidad y la integridad territorial del país.
Las RSF controlan cinco de las capitales de la región de Darfur, una zona rica en reservas de oro. Además, los hombres de Dagalo controlan los puestos fronterizos con Libia, Chad y la República Centroafricana, lo que les permite acceder a los mercados internacionales para vender el oro extraído y abastecerse de armas y municiones.
En respuesta, el Gobierno de Jartum ha presentado una denuncia formal ante el Gobierno federal de Somalia para que detenga el envío aéreo de armas y mercenarios desde la región de Puntlandia a Darfur. La única capital de Darfur que no controlan las RSF es El Fasher, en Darfur del Norte, que está sitiada desde hace más de un año. La trágica situación en esta ciudad fue recordada el 3 de septiembre por el Papa León XIV durante la audiencia general del miércoles (véase Fides 3/9/2025).
(L.M.) (Agencia Fides 4/9/2025)