Jartum (Agencia Fides) – Sudán se ha convertido en un nuevo escenario del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, tras la decisión de Estados Unidos de designar a los Hermanos Musulmanes sudaneses como grupo “terrorista”, por su presunto apoyo al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (IRGC) de Irán.
“Los Hermanos Musulmanes sudaneses usan violencia desenfrenada contra civiles para socavar los esfuerzos de resolución del conflicto en Sudán y promover su ideología islamista violenta”, ha declarado el Secretario de Estado Marco Rubio en un comunicado publicado el 9 de marzo. El día anterior, domingo 8 de marzo, las autoridades sudanesas habían liberado, tras tres meses de detención, a un conocido islamista que había expresado apoyo a Irán. Previamente, el jefe de las Fuerzas Armadas de Sudán (Sudan Armed Forces, SAF), Abdel Fattah al-Burhan, había advertido a los líderes de las brigadas y facciones islamistas que combaten junto al ejército que no se sumaran a Irán en su guerra contra Estados Unidos e Israel.
La decisión de la administración Trump ha sido recibida positivamente por el gobierno de los Emiratos Árabes Unidos, que apoyan a las Fuerzas de Apoyo Rápido (Rapid Support Forces, RSF), milicianos en conflicto con el gobierno de Jartum y ya bajo sanciones estadounidenses.
En el conflicto sudanés, los Hermanos Musulmanes tienen un papel relevante ya que varios de sus miembros están integrados en las SAF. Según un informe del Instituto de Asuntos Exteriores de Etiopía, desde el estallido de la guerra civil en 2023, las SAF han incorporado a unas 15.000 personas de una milicia armada afiliada a los Hermanos Musulmanes. El instituto etíope expresa preocupación por la posible transformación de las SAF, columna vertebral del Estado sudanés, en un cuerpo militar alineado con la ideología islamista, o por la creación de líneas de mando alternativas a las del gobierno.
Etiopía no es un observador neutral, dado que mantiene disputas con Jartum y El Cairo (que apoya a las SAF) por la conocida cuestión de la presa sobre el Nilo. Según fuentes turcas, Ankara (otro aliado importante de las SAF) asegura que Etiopía se habría convertido en un nuevo polo logístico de los Emiratos Árabes Unidos para armar a las RSF, tras la reducción de operaciones de los EAU en Libia, Puntland y Chad. Según estas fuentes, Etiopía ha abierto un campamento para las RSF en la frontera sudanesa y los ataques con drones contra Sudán se coordinarían desde su territorio.
La guerra sudanesa es, por tanto, un conflicto regional complejo, con múltiples Estados implicados y alianzas a veces contradictorias. Por ejemplo, las acusaciones lanzadas por la administración estadounidense contra Irán por apoyar a los Hermanos Musulmanes sudaneses, alineados con las SAF, colocan a Teherán junto a Egipto, Turquía, Catar y Arabia Saudita; estos últimos dos países están siendo bombardeados por Irán desde que Israel y Estados Unidos iniciaron su ofensiva el 28 de febrero.
(L.M.) (Agencia Fides 10/3/2026)