ÁFRICA/SUDÁFRICA - Después de casi 30 años del fin del apartheid, las desigualdades sociales amenazan el proceso de reconciliación nacional

jueves, 21 diciembre 2023 economía   desarrollo  

Johannesburgo (Agencia Fides) - Aproximadamente tres décadas después del término del apartheid y el establecimiento de la democracia, el proceso de reconciliación nacional se ve amenazado por el crecimiento de las desigualdades sociales y la persistente pobreza. Así lo advierte el Padre Peter John Pearson, encargado de las relaciones con el Parlamento en la Conferencia Episcopal Católica de África Austral (SACBC), la conferencia que agrupa a los obispos de Sudáfrica, Botswana y Eswatini.

En una entrevista concedida a Newzroom Afrika, el Padre Pearson advierte que las desigualdades económicas han alcanzado tal profundidad que los logros de los primeros 10 años después del fin del apartheid "se han desvanecido". Como resultado, el proceso de reconciliación nacional también se ve afectado, ya que, según destaca el sacerdote, "avanza en la medida en que las personas se benefician de él".
"Estamos en un período peligroso, ya que las cosas que dábamos por sentadas se están desmoronando", afirma el Padre Pearson, quien señala que las tensiones relacionadas con cuestiones raciales están en aumento, pero sobre todo las tensiones relacionadas con las desigualdades económicas, como las graves disparidades de ingresos y el creciente desempleo.

En 2024, los sudafricanos serán convocados a las urnas para renovar el Parlamento y los órganos provinciales (véase Fides 15/12/2023). Ante las encuestas que reflejan la desconfianza de la mayoría de los sudafricanos hacia sus políticos, el padre Pearson destaca algunos signos positivos. Específicamente, según el sacerdote, hay un surgimiento de algunas minorías políticas que parecen tener la intención de generar un cambio en la política sudafricana. "Los cambios políticos", afirma, "suelen ser liderados por una minoría inicial muy pequeña".
La principal causa de esta situación, según el Padre Pearson, es el sistema político, incapaz de regenerarse y frenar la corrupción rampante en su seno. Sin embargo, según él, el sistema económico y la sociedad civil también comparten la responsabilidad, especialmente por no oponerse a las desviaciones políticas y permanecer en silencio frente a la corrupción y la mala gobernabilidad.

Los datos más recientes revelan que Sudáfrica ostenta la mayor desigualdad de ingresos a nivel mundial, con un coeficiente de Gini de aproximadamente 0,67. El coeficiente de Gini es una medida estadística ampliamente utilizada para evaluar la distribución de ingresos en la población de un país, oscilando entre 0 y 1. Un coeficiente de 1 señala una desigualdad perfecta, donde un individuo acapara toda la renta nacional. En contraste, un coeficiente de 0 indica igualdad perfecta, donde la renta del país se distribuye de manera equitativa entre todos sus ciudadanos.

Las desigualdades económicas en Sudáfrica están marcadas por la elevada tasa de desempleo, oficialmente del 32,6%, una cifra que no tiene en cuenta a aquellos que han dejado de buscar empleo. La mayoría de los trabajadores perciben bajos ingresos, al punto de que el 10% más rico de los hogares sudafricanos representa aproximadamente el 52% del gasto nacional total, mientras que el 10% más pobre contribuye solo con el 0,8% del gasto total.
(L.M.) (Agencia Fides 21/12/2023)


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