ASIA/INDIA - En el mes del Rosario, una oración por la paz en Manipur, sacudido por nuevos episodios de violencia

jueves, 15 octubre 2026

Miao (Agencia Fides) – «Manipur vive en una situación de agitación desde hace cuatro años, con nuevos episodios de violencia casi a diario. La mayoría de los ataques se dirigen contra habitantes inocentes de las aldeas y contra mujeres. La situación parece empeorar día tras día y las divisiones y la polarización se agravan. Lo que comenzó como un enfrentamiento entre dos grupos se ha convertido en un conflicto con múltiples dimensiones, sin que se vislumbre una solución. Ante esta realidad, queremos elevar nuestra voz a Dios: la oración, junto con la solidaridad concreta, es un recurso al que podemos acudir». Así lo explica a la Agencia Fides el padre Felix Anthony, responsable de Comunicación Social de la diócesis de Miao, en el estado de Arunachal Pradesh, en el noreste de India.

Los vínculos entre la diócesis de Miao y el estado de Manipur son estrechos, tanto por razones geográficas e institucionales como por la colaboración humanitaria, en una región aislada del resto de India y marcada por una historia compleja. La diócesis de Miao, en Arunachal Pradesh, y la archidiócesis de Imphal, que abarca todo Manipur, pertenecen a la misma Conferencia de Obispos Católicos del Nordeste de India. Además, numerosos sacerdotes, misioneros (especialmente salesianos de Don Bosco) y religiosas que trabajan en Miao se han formado o han ejercido su ministerio en instituciones educativas y teológicas de Manipur. Los obispos de la región colaboran estrechamente en cuestiones pastorales, sociales y educativas.

Desde mayo de 2023, Manipur es escenario de un sangriento conflicto étnico entre la mayoría meitei y la minoría tribal kuki, al que posteriormente se ha sumado el tercer gran grupo étnico de la región, el de los naga. La violencia ha causado alrededor de 260 muertos, la destrucción de cientos de iglesias y el desplazamiento interno de más de 60.000 personas. Ante esta crisis, la diócesis de Miao ha prestado apoyo activo a las comunidades afectadas. A través de ‘Seva Kendra’, su organismo de acción social, equivalente a Cáritas, ha colaborado en la recogida y el envío de ayuda humanitaria, medicamentos y productos de primera necesidad para los campamentos de desplazados gestionados por la archidiócesis de Imphal.

El obispo de Miao, el salesiano George Pallipparambil, es una de las voces más destacadas de la Iglesia en el noreste de India. En repetidas ocasiones ha pedido que cesen las violencias en Manipur y ha promovido iniciativas de reconciliación. La comunidad diocesana organiza regularmente encuentros de oración. Recientemente, con motivo de la fiesta de la Virgen del Rosario, toda la diócesis se ha reunido en una vigilia virtual para rezar, de manera especial, por una solución a la crisis de Manipur y por la reconciliación entre los grupos étnicos kuki, meitei y naga.

Fieles de distintas comunidades -jóvenes, sacerdotes, religiosas, hombres y mujeres- participaron en el rezo del Rosario por internet, unidos en una misma intención: pedir la paz para Manipur, Arunachal Pradesh, el noreste de India y el mundo entero.

Monseñor George Pallipparambil ha recordado a los participantes la fuerza espiritual del Rosario frente al mal y los conflictos. «El Rosario es nuestra poderosa arma contra las fuerzas del mal. No lo rezamos solo hoy, sino todos los días; recemos tantas veces como podamos, especialmente durante este mes dedicado al Rosario», ha afirmado el obispo.

Los fieles han pedido que, por intercesión de la Virgen María y bajo su guía maternal, los pueblos del noreste de India puedan reencontrar el camino hacia Cristo, un camino de paz, perdón y reconciliación.

En su intervención final, el obispo auxiliar de Miao, Dennis Panipitchai, SDB, ha animado a los fieles a seguir rezando por la paz en Manipur y Arunachal Pradesh. «El Rosario es un arma poderosa para llevar la paz a los corazones», ha afirmado, describiéndolo como «una escuela en la que María nos enseña a contemplar a Jesús».

La situación en Manipur sigue siendo extremadamente crítica. El conflicto étnico ha evolucionado de forma compleja y en las últimas semanas se han registrado nuevos repuntes de violencia. Si bien los enfrentamientos iniciados en mayo de 2023 enfrentaban principalmente a la mayoría meitei y a la minoría tribal kuki-zo, durante 2026 las tensiones se han extendido de forma preocupante. En las últimas semanas se han producido graves enfrentamientos armados y emboscadas entre comunidades kuki y naga, otro importante grupo tribal que hasta ahora se había mantenido neutral.

En la primera mitad de octubre de 2026, una nueva oleada de tiroteos en los distritos montañosos de Kamjong, Ukhrul y Kangpokpi ha causado al menos nueve muertos entre la población civil y ha puesto en marcha la alerta de seguridad. En el plano institucional, el actual jefe del Gobierno de Manipur, Yumnam Khemchand Singh, ha condenado los actos de violencia y ordenado un importante despliegue de las fuerzas de seguridad en las zonas más sensibles.

En paralelo a la crisis étnica, grupos insurgentes locales han convocado una huelga general en todo el estado para el 15 de octubre de 2026, denominada «Día Negro Nacional», en protesta por la incorporación de Manipur a India en 1949. La convocatoria ha agravado la paralización de un territorio donde más de 60.000 personas siguen desplazadas, muchas de ellas en condiciones precarias en campamentos de refugiados.

El arzobispo de Imphal, monseñor Linus Neli, trabaja activamente para promover la mediación. Ha lanzado un llamamiento a los dirigentes de las tres principales comunidades (meitei, kuki y naga) para que pongan fin a la espiral de represalias y alcancen un acuerdo de paz. Organizaciones de la sociedad civil y líderes religiosos están intensificando sus contactos con el Gobierno estatal para abrir vías de diálogo y establecer corredores de ayuda humanitaria que permitan atender a la población y reconstruir las aldeas destruidas.
(PA) (Agencia Fides 15/10/2026)


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