Buyumbura (Agencia Fides) – «Una de nuestras prioridades como Iglesia es la paz y la reconciliación». Así lo afirma monseñor Salvator Niciteretse, obispo de Bururi y coordinador para África del Foro Internacional de Acción Católica (FIAC), en una entrevista con la Agencia Fides al margen del encuentro del FIAC celebrado en Roma del 15 al 18 de octubre.
- ¿Cuál es el compromiso de la Iglesia en Burundi en favor de la paz y la reconciliación?
- Desde 2004, la Iglesia en Burundi trabaja para promover una cultura de paz y reconciliación. Nuestro país ha vivido varios conflictos que han dejado heridas profundas. Tratamos de sanar el tejido social mediante encuentros destinados a formar las conciencias en el respeto a la vida, a la dignidad de la persona y al bien común.
En distintas ocasiones también hemos organizado marchas y manifestaciones por la paz, con una participación destacada de los jóvenes, muchos de los cuales forman parte de grupos de Acción Católica.
A nivel diocesano organizamos encuentros para jóvenes que registran una amplia participación, con entre 4.000 y 6.000 asistentes. A nivel nacional hemos promovido encuentros en los que han participado varios miles de jóvenes, acogidos por familias. Esta experiencia de hospitalidad y convivencia contribuye también a fomentar una cultura de paz y reconciliación.
- Otro ámbito de compromiso es la familia. ¿Cuáles son las prioridades de la pastoral familiar?
- Estamos trabajando para impulsar la pastoral familiar. Nos preguntamos cómo fortalecer a las familias, porque sin hogares sólidos resulta difícil acompañar el crecimiento de las mujeres y los hombres del mañana, llamados a asumir el futuro de Burundi.
- ¿Cuáles son los principales desafíos a los que se enfrentan los jóvenes en Burundi?
- El principal desafío es el desempleo. En Burundi falta trabajo y, por eso, muchos jóvenes intentan emigrar a Occidente o a países vecinos, como Tanzania, Zambia y la República Democrática del Congo, con la esperanza de encontrar empleo.
Muchos abandonan los estudios porque ven que incluso quienes han terminado la universidad tienen dificultades para encontrar trabajo. Entonces se preguntan: «¿Para qué estudiar?». La desesperación lleva a muchos jóvenes a caer en el alcoholismo. Es un problema al que se enfrentan tanto la Iglesia como las instituciones del Estado. Entre las medidas adoptadas, por ejemplo, se ha prohibido la comercialización de cervezas de alta graduación alcohólica.
- Burundi acoge también a numerosos refugiados procedentes de la República Democrática del Congo. ¿Cuál es su situación y cómo interviene la Iglesia?
- En Burundi hay más de 80.000 refugiados congoleños, la mayoría procedentes de Uvira, capital de la provincia congoleña de Kivu del Sur. En mi diócesis habíamos acogido a más de 30.000 hasta hace poco, pero posteriormente fueron trasladados a otras zonas del país.
Como Iglesia, hacemos todo lo posible por ayudarlos, en colaboración con el Comité Internacional de la Cruz Roja y UNICEF.
(L.M.) (Agencia Fides 22/10/2026)