ASIA/PAKISTÁN - La familia franciscana celebra los 800 años del Tránsito de san Francisco, con la mirada puesta en el diálogo y la paz

jueves, 1 octubre 2026

Diocese of Islamabad-Rawalpindi

Islamabad (Agencia Fides) – Las fraternidades franciscanas de Pakistán celebran el 800.º aniversario de la muerte de san Francisco (1226-2026), de cara al 4 de octubre, fiesta litúrgica de san Francisco de Asís. Con esta ocasión, renuevan su compromiso de vivir y anunciar el Evangelio, siguiendo el espíritu del santo, en la sociedad pakistaní.

Con motivo del Tránsito de san Francisco, la comunidad católica de la diócesis de Islamabad-Rawalpindi se ha unido a la familia franciscana, formada por frailes, religiosas y laicos, para hacer memoria de la vida, la espiritualidad y el legado de san Francisco de Asís en Pakistán.

Los franciscanos presentes en la diócesis han organizado una celebración jubilar centrada especialmente en la paz. Uno de los momentos más simbólicos ha sido la suelta de palomas blancas, como signo de reconciliación y expresión del espíritu evangélico vivido por san Francisco. Una representación teatral sobre la vida y la misión del santo ha ayudado también a los participantes a reflexionar sobre su amor a Cristo y a los pobres y sobre su estilo de vida sencillo y humilde.

Durante la Eucaristía celebrada el 29 de septiembre en Islamabad, momento central del programa jubilar, el arzobispo Arshad, al recordar los 800 años de la muerte del santo de Asís, ha destacado que «su vida sigue inspirando a los cristianos por su compromiso radical con el Evangelio, la sencillez, la humildad y el amor a Dios y a la creación». También ha afirmado: «Su extraordinario testimonio de fe, que abraza la pobreza, la sencillez, la humildad y la entrega total a Dios, siguiendo el Evangelio de manera auténtica y radical, es un modelo y una fuente de inspiración para los bautizados en Pakistán y en todo el mundo».

Su legado, ha subrayado, es que «quien se hace pequeño es quien recibe más a los ojos de Dios». El arzobispo ha animado además a los fieles a ser discípulos de Cristo, que llama a sus seguidores a la humildad, al servicio y al amor desinteresado. «Este mensaje -ha señalado- tiene un significado especial para quienes estamos llamados a servir a los demás, tanto en la Iglesia como en la sociedad, para que las necesidades de los más vulnerables estén por delante de nuestro propio bienestar y de nuestros intereses».

En particular, para las personas consagradas en Pakistán, ha dicho, «la vida de san Francisco sigue siendo un fuerte recordatorio de que la vocación religiosa es una llamada a seguir fielmente a Cristo y de que las personas consagradas están llamadas a ser auténticos testigos del Evangelio en el mundo».

«La espiritualidad de san Francisco -ha subrayado- invita asimismo a todos los creyentes a desprenderse de una preocupación excesiva por los bienes materiales y a vivir el amor a Dios, a los pobres, a la creación y al prójimo. Su testimonio recuerda a los cristianos que el Evangelio no solo se proclama con palabras, sino que se testimonia con la propia vida».

El encuentro ha concluido con un momento de compartir, convivencia y fraternidad al estilo franciscano.

La familia franciscana en Pakistán está formada en total por unas 600 personas, entre frailes, religiosas de distintas congregaciones franciscanas y laicos de la Orden Franciscana Seglar. Su presencia se concentra principalmente en dos grandes regiones geográficas y eclesiásticas del país. Los Hermanos Menores (OFM) tienen históricamente una presencia especialmente arraigada en la provincia de Sindh y en la archidiócesis de Karachi, mientras que los Hermanos Menores Capuchinos (OFM Cap) trabajan principalmente en la provincia del Punjab, territorio confiado a su atención pastoral desde finales del siglo XIX. En el país trabajan también diversas congregaciones femeninas franciscanas en estrecho contacto con la población: las Hermanas Franciscanas Misioneras de María, las Hermanas Franciscanas Misioneras de Cristo Rey, las Hermanas Franciscanas del Corazón de Jesús y las Hermanas Franciscanas Albertinas, llegadas de Polonia. Los laicos franciscanos de la OFS y la Juventud Franciscana constituyen asimismo un grupo numeroso, con numerosas fraternidades locales repartidas por las provincias de Punjab y Sindh.

El apostolado de la familia franciscana en Pakistán se desarrolla en tres ámbitos fundamentales. El primero es la paz y el diálogo interreligioso: los franciscanos trabajan para tejer relaciones constantes con la comunidad musulmana y promover una convivencia pacífica. El segundo es el servicio a los pobres, ya que una parte importante de los fieles pakistaníes pertenece a los sectores sociales más desfavorecidos o marginados. El tercero es el apostolado a través de las obras sociales, mediante la gestión de numerosas escuelas, clínicas y hospitales abiertos a toda la población, sin discriminación por motivos étnicos o religiosos.
(PA) (Agencia Fides 1/10/2026)


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