Varsovia (Agencia Fides) – Mañana, 29 de septiembre, se celebrarán las exequias del padre Stanisław Zbojnowicz, sacerdote benedictino que murió el pasado 24 de septiembre durante una agresión en el monasterio de las monjas benedictinas de Jarosław, en el sureste de Polonia, cerca de la frontera con Ucrania.
Un refugiado ucraniano, Ihor M., de 31 años, entró en el recinto monástico, cogió un cuchillo de cocina y atacó a cinco personas: cuatro hombres y una mujer.
El padre Stanisław Zbojnowicz intentó detenerlo, pero sufrió heridas que resultaron mortales. Otros dos hombres permanecen hospitalizados en estado grave. Uno de ellos es también sacerdote: el padre Marek Pieńkowski, al frente del Consejo de la Fundación para la Pastoral Familiar y muy comprometido con la asistencia a los refugiados ucranianos.
Los expertos psiquiátricos han determinado que el agresor presenta síntomas de un trastorno psicótico.
El sábado 26 de septiembre, en las inmediaciones del monasterio de Jarosław, se celebró una marcha silenciosa en memoria del sacerdote asesinado, precedida por una Misa de sufragio. Durante la homilía, el padre Adrian Mantykiewicz, sacerdote originario de Czeladź, en la región de Silesia, que resultó herido de menor gravedad durante la agresión, afirmó: «Desde este lugar, como discípulo de Jesucristo, quiero decir muy claramente, en mi nombre, en el nombre del padre Marek y en el nombre del padre Stanisław, que nosotros perdonamos».
El sacerdote, con la cabeza vendada y el rostro hinchado, exhortó asimismo a no culpar a la nación de origen del agresor: «Os pido que no culpéis a la nación de origen del culpable, porque el mal ha sido cometido por una persona concreta, una persona concreta que tiene un nombre, una vida propia y es responsable de sus actos».
El padre Stanisław Zbojnowicz era rector de la iglesia de San Nicolás Obispo y de la abadía de Jarosław desde 2010. Había nacido el 13 de octubre de 1958 en Grzęska, cerca de Przeworsk, y fue ordenado sacerdote en 1986. Desempeñó su ministerio como párroco en Wola Zarczycka, Rogi y Domostawa; en Rzeszów, en la parroquia de la Exaltación de la Santa Cruz; en la iglesia parroquial de Przeworsk; y en el hospital provincial de Krosno. En los últimos años de su vida ejerció como confesor en la casa parroquial de San Nicolás Obispo y en la abadía de Jarosław.
(L.M.) (Agencia Fides 28/9/2026)