Diocese of Miri
Miri (Agencia Fides) – Hace diez años, el joven Joel Rut Markus, católico de la comunidad indígena Berawan, quedó profundamente impresionado al escuchar la homilía de un misionero holandés, el padre Guido Gockel, pronunciada en ‘iban’, una de las lenguas locales de Sarawak, en el Borneo malasio. Le llamó especialmente la atención que aquel sacerdote hubiera aprendido la lengua del lugar para poder anunciar en ella el Evangelio, y empezó a preguntarse: «¿Por qué un sacerdote holandés se ha tomado la molestia de aprender y predicar en nuestra lengua?». A partir de entonces, comenzó a plantearse otra pregunta, esta vez dirigida a sí mismo: «¿Y yo? ¿Podría anunciar el Evangelio a las comunidades locales en sus propias lenguas y dentro de sus culturas?». Poco a poco, aquella inquietud fue creciendo en su interior hasta convertirse en una pregunta decisiva: «¿Por qué no tú? ¿Por qué no yo?». Ese interrogante le llevó a profundizar en su propia llamada y, finalmente, a decir sí a la vocación sacerdotal.
Ahora, la diócesis de Miri, en el Borneo malasio, ha vivido el 16 de septiembre un acontecimiento especialmente significativo con la ordenación sacerdotal de Joel Rut Markus, primer sacerdote de la comunidad indígena Berawan. Más de 3.000 fieles se han reunido para acompañarlo en la iglesia de Santo Domingo y del Rosario, en Taman Tunku. La ordenación ha sido recibida con especial alegría por la Iglesia de Miri, que reúne a los católicos de toda la zona norte del estado de Sarawak.
Después de acoger la llamada de Dios, el padre Joel comenzó su formación como seminarista y pasó cuatro años en el College General de Penang y otros cuatro años y medio en el St. Peter's College de Kuching para prepararse al sacerdocio. La culminación de su formación es motivo de gran alegría para la comunidad de Miri. Durante la Eucaristía, el obispo de Miri, Richard Ng, ha renovado la invitación a los jóvenes a considerar la vocación sacerdotal, recordando que «el camino de la formación sacerdotal requiere muchos años de preparación, además de paciencia, perseverancia y disponibilidad para acoger la gracia de Dios y hacer su voluntad».
A partir de la experiencia del padre Joel, el obispo Richard Ng ha invitado a los jóvenes a abrirse a la posibilidad de una vocación sacerdotal y a responder con generosidad a la llamada de Dios. La diócesis de Miri, ha recordado, necesita «obreros para su viña». El padre Joel comenzará su ministerio sacerdotal en la iglesia de la Sagrada Familia de Lapok. Su ordenación marca un momento significativo para la comunidad católica Berawan y suma un nuevo sacerdote local al servicio pastoral de la diócesis de Miri entre las distintas comunidades indígenas de Sarawak.
La diócesis de Miri se extiende por el norte de Sarawak, uno de los dos estados malasios de la isla de Borneo, junto con el estado de Sabah. Las comunidades católicas incluyen a numerosos pueblos indígenas, para los que la lengua y la cultura constituyen elementos importantes de la fe y de la vida comunitaria.
Los Berawan forman parte del conjunto más amplio de pueblos indígenas del interior de Sarawak, conocidos generalmente como Orang Ulu. Según las autoridades locales, la comunidad cuenta con unas 7.000 personas en el distrito de Baram, distribuidas en 17 aldeas.
Viven principalmente en la cuenca del río Baram y en las zonas recorridas por los ríos Tinjar y Tutoh, donde existen varias comunidades organizadas tradicionalmente en torno a viviendas comunitarias, características de muchos pueblos indígenas de Sarawak.
La vida tradicional de los Berawan ha estado vinculada a la selva, los ríos y la agricultura, con el cultivo del arroz, la pesca y la caza. En las últimas décadas, este modo de vida ha experimentado profundas transformaciones: el acceso a la educación ha ampliado las oportunidades para las nuevas generaciones, mientras que la transformación de grandes extensiones de terreno en plantaciones de palma aceitera y la acumulación de sedimentos en los ríos han reducido los espacios disponibles para algunas de las actividades tradicionales.
La lengua constituye uno de los elementos centrales de la identidad de la comunidad. Hasta hace poco, el berawan era fundamentalmente una lengua oral: solo en 2024 se presentó en Miri un glosario comparativo de la lengua berawan. La dimensión religiosa refleja también la historia y las transformaciones de la comunidad. Las tradiciones ancestrales animistas continúan coexistiendo con grupos que han abrazado el cristianismo y, en algunas comunidades, el islam.
En el contexto más amplio de Sarawak, el cristianismo tiene una presencia especialmente importante entre las poblaciones indígenas. La diócesis de Miri, con 120.000 católicos sobre una población de unos 950.000 habitantes, es una comunidad integrada en buena medida por poblaciones Dayak y Orang Ulu, que han recibido y progresivamente integrado la fe cristiana, manteniendo al mismo tiempo importantes elementos de su identidad cultural.
En esta confluencia de lengua, cultura indígena y fe cristiana se sitúa la vocación del padre Joel: su deseo de anunciar el Evangelio en la lengua y la cultura de las comunidades locales se convierte en un signo de inculturación y del crecimiento de una Iglesia capaz de expresarse a través de sus propios pueblos y de sus tradiciones.
(PA) (Agencia Fides 26/9/2026)