AFRICA/SUDÁFRICA - Más de 7.000 malauíes atrapados en Durban a la espera de repatriación

lunes, 15 junio 2026

Johannesburgo (Agencia Fides) - Más de 7.000 ciudadanos malauíes se encuentran bloqueados en el centro de acogida de Sherwood Hall, en Durban, en la parte oriental de Sudáfrica, a la espera de poder regresar a su país.

La mayoría de ellos huye de las violencias contra inmigrantes que desde hace semanas obligan a miles de personas a abandonar Sudáfrica, dejando atrás sus casas, su trabajo y sus bienes. Otros han decidido marcharse debido a la creciente incertidumbre sobre su seguridad, agravada por el anuncio de políticas migratorias más restrictivas por parte del presidente Cyril Ramaphosa (véase Fides 10/6/2026). Grupos antiinmigración que operan en los suburbios, zonas comerciales y asentamientos informales habitados por migrantes han dado a los extranjeros sin documentación un ultimátum para abandonar el país antes del 30 de junio.

En Sherwood Hall la situación es dramática. En apenas seis días, el número de malauíes que han solicitado la repatriación ha pasado de menos de cien a seis mil personas, superando ya las siete mil. Numerosas familias viven en condiciones de fuerte hacinamiento y dependen de ayudas esporádicas, con la esperanza de poder regresar pronto a Malaui.

Las autoridades consulares malauíes se han movilizado para apoyar las operaciones de repatriación voluntaria, emitiendo pasaportes colectivos que incluyen los nombres de todos los pasajeros de cada autobús. Este documento tiene como objetivo facilitar el tránsito por países como Zimbabue y Mozambique durante el viaje de regreso. Sin embargo, se están registrando retrasos, principalmente por la falta de llegada de los autobuses en los plazos previstos, problemas logísticos y denuncias de insuficiencia de fondos.

Hasta ahora solo se han puesto a disposición ocho autobuses, lo que deja aún atrapadas en esta situación a miles de personas. A los migrantes se les ha informado además de que no hay fondos adicionales para financiar las repatriaciones y de que quienes no puedan regresar voluntariamente podrían ser trasladados al centro de repatriación de Lindela, situado en Krugersdorp, cerca de Johannesburgo.

Lindela es la principal estructura sudafricana de detención para migrantes irregulares en espera de expulsión. Desde hace tiempo, el centro es objeto de críticas por las condiciones de acogida, los elevados costes de gestión -al estar administrado por operadores privados-, las acusaciones de corrupción y la falta crónica de plazas disponibles.
(L.M.) (Agencia Fides 15/6/2026)


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