Pekín (Agencia Fides) – Siguiendo el ejemplo de las grandes figuras femeninas presentes en las Sagradas Escrituras, las mujeres católicas continúan desempeñando un papel indispensable en la vida de la Iglesia, la familia y la sociedad. La Iglesia “da gracias por el testimonio de fe, esperanza y caridad ofrecido por las mujeres: madres, abuelas, esposas, hijas, hermanas”. Así lo ha expresado el padre Giuseppe Xu durante la liturgia eucarística que se ha celebrado en la parroquia de Sanbei (diócesis de Ningbo) el domingo 8 de marzo, jornada en la que en todo el mundo se celebra el Día de la Mujer.
El sacerdote ha destacado el papel de las esposas y madres que “cuidan del hogar y de la familia con el amor y la ternura de Cristo, asumiendo con responsabilidad sus deberes” y transmitiendo también el don de la fe a los demás, comenzando por los hijos. La comunidad eclesial –ha proseguido– necesita el compromiso directo y la dedicación plena de las mujeres también en las iniciativas pastorales de las parroquias y en la labor de anuncio del Evangelio. Son las mujeres quienes sostienen y acompañan el crecimiento de la comunidad católica en China, y trabajan por el bien de toda la sociedad con su sentido de responsabilidad cristiana, “glorificando a Dios y haciendo el bien al prójimo”.
En la parroquia de Jiujiang, en la provincia de Jiangxi, las mujeres de la comunidad parroquial han vivido juntas la fiesta dedicada a ellas participando en la misa del tercer domingo de Cuaresma. El párroco Pang Rui, comentando el Evangelio del día, ha recordado que “la fe es un don gratuito de Dios” y que durante la Cuaresma “es necesario vivir en espíritu de conversión”, testimoniando el Evangelio en la vida diaria, como hacen muchas mujeres “con una fe a la vez suave y firme”. El párroco ha rendido homenaje a las mujeres presentes entregándoles claveles en nombre de la comunidad.
Asimismo, las voluntarias, religiosas y laicas involucradas en la labor pastoral de la comunidad de Xujiahui, en la catedral de Shanghái dedicada a San Ignacio de Loyola, han recibido flores como signos de gratitud y símbolos de respeto, ternura y comunión, que edifican y hacen crecer la Iglesia local gracias al testimonio de fe de las mujeres.
(NZ) (Agencia Fides 09/03/2026)