AFRICA/GUINEA BISSAU - Inestabilidad política, pobreza y expectativas de la población en el relato de un misionero

viernes, 14 abril 2023

Bissau (Agencia Fides) – “Después de la disolución del parlamento en mayo de 2022, el Presidente Umaro Sissoco Embalò nombró ministros y de una manera u otra la situación ha seguido adelante”, dice a la Agencia Fides el padre Celso Corbioli, de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada en Guinea Bissau desde 2003.
En febrero de hace un año, un extraño intento de golpe de Estado, aunque muy efímero y de rápido e incruento retroceso, volvió a sumir al país en la inestabilidad. El misionero, que es director espiritual del seminario mayor de Bissau, nos habla especialmente de la fase de incertidumbre y de dificultades socio-económicas que vive el pequeño país de África occidental, anclado entre Senegal y Guinea Conakry.
"Hay expectación por las elecciones locales que se celebrarán en junio, una vez finalizado el censo. Todos esperamos que sean libres y transparentes" afirma.
Guinea Bissau tiene una historia fascinante, ligada también al héroe de su independencia -y de Cabo Verde- Amílcar Cabral y su original planteamiento de lucha contra el colonialismo, que inspiró movimientos de liberación política, económica y cultural en África y otras zonas del mundo. Cabral - gran intelectual, poeta y agrónomo - fundó en 1956 el Partido Africano da Independência da Guiné e do Cabo Verde (PAIGC), e ideó un proceso de descolonización que pretendía no sólo la liberación y el derrocamiento del opresor, sino también una auténtica transformación de la sociedad desde el punto de vista cultural, económico y social. Su muerte por asesinato a principios de 1973 dejó el proyecto inacabado y al país lidiando con continuos golpes de Estado e inestabilidad que lo llevaron a ser uno de los más pobres del continente.
"La situación política - relata el misisonario - sigue siendo bastante tensa desde las últimas elecciones presidenciales celebradas a finales de 2019 (en la primera vuelta, el candidato Domingos Pereira del Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde - Paigc - obtuvo el 40,1% del consenso mientras que Embaló - Madem - el 27,6%; pero en la segunda vuelta este último anuló el resultado ganando el 53,5% ed.). Pereira, afirmó desde el principio que había habido fraude y exigió un recuento, pero la Comisión Electoral nunca accedió. Entonces la CEDEAO (Comunidad Económica de los Estados de África Occidental) aceptó el resultado y confirmó al Presidente en el poder. La ONU siguió a la CEDEAO y, una vez aceptada la votación también en la ONU, el asunto quedó cerrado, por lo que Europa también se alineó a esta decisión".
“El principal problema de la población -continúa el padre Corbioli- sin duda es económico. Aquí, todos los funcionarios, los empleados del Estado, los trabajadores de los hospitales y de las escuelas, no reciben sueldos regulares. Los médicos huyen del país, porque vivir aquí es como una misión que obviamente ni han elegido ni pueden permitirse. Las escuelas públicas no funcionan, la enseñanza es de bajo nivel, no por la mala preparación de los profesores, sino por el absentismo, las huelgas, la frustración. Hay una enorme disparidad entre los centros privados y los públicos. En los privados, el personal recibe su salario todos los meses. En los públicos, los alumnos, en su inmensa mayoría, terminan los 12 años y obtienen un título, pero es un título que vale poco. Lo vemos con los que quieren entrar en nuestros seminarios, y con ellos tenemos que empezar de nuevo. Nuestras escuelas católicas corren el riesgo de la paradoja: nacidas para responder a las necesidades de los más pobres corren el riesgo de no ser un lugar pensado y construido principalmente para ellos. Aquí la gente ha perdido la esperanza, dicen 'sí habrá nuevas elecciones pero no servirá de mucho'. Numerosos jóvenes se marchan porque ya no confían en el sistema”.
Según el informe publicado el 22 de marzo por la Comisión Económica de las Naciones Unidas para África (CEPA), se encuentra entre los diez países más pobres de África, con casi el 70% de sus 2 millones de habitantes por debajo del umbral de pobreza.
En cuanto al papel de la Iglesia en ese contexto, el misionero reconoce total libertad para llevar a cabo las obras y actividades pastorales y educativas ordinarias. "Nunca hemos tenido problemas, podemos decir que gozamos de gran estima por parte de otras instituciones. Todos los años tenemos muchos catecúmenos. Nuestra tarea es sembrar esperanza, ayudar a no perder la fe, tarde o temprano habrá personas honradas que llevarán al país a una mayor prosperidad", dice confiado. "Sin embargo, hay algo que nos ha causado bastantes problemas últimamente. Hasta hace unos años, todos los contenedores de material que recibíamos en forma de donaciones de todo el mundo no estaban sujetos al pago de aranceles. Estaban justamente exentos. Desgraciadamente, el gobierno ha decidido cobrar también derechos de aduana a este tipo de mercancías, con costes muy elevados que gravan sobre todo a los más pobres. Muchas instituciones han decidido dejar de donar porque corren el riesgo de salir perdiendo. Es un problema grave que nos complica la vida, también porque hablamos en particular de bienes sanitarios o de material escolar".
Entre las naciones lusófonas del continente, Guinea Bissau fue una de las primeras tierras africanas conquistadas por los portugueses en el siglo XV, luego se convirtió en colonia en 1870 y fue uno de los últimos países africanos en lograr la independencia, en 1973.
(LA) (Agencia Fides 14/4/2023)


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