Niamey (Agencia Fides) - Cuatro cazas Su-30, acompañados por un avión de transporte Il-76 y un avión cisterna Il-78, han sido enviados por Argelia a la Base Aérea 101, adyacente al aeropuerto internacional Diori Hamani de Niamey, tras la insurrección militar que estalló el pasado fin de semana. Se trata de la primera intervención en el extranjero de militares argelinos y demuestra la importancia que Argel concede a la situación en su vecino meridional. Este es, probablemente, el dato geopolítico más relevante del intento insurreccional en Níger.
La intervención directa de los militares argelinos, que no parece que hayan participado en la represión de la revuelta, había sido precedida, pocos días antes, por la donación a las Fuerzas Armadas nigerinas de cuatro helicópteros, junto con municiones, piezas de repuesto, equipos para el mantenimiento y apoyo logístico.
La insurrección de algunas unidades de las fuerzas especiales, empleadas en la lucha contra los grupos yihadistas en las regiones de Tillabéri y Dosso, estalló en la noche entre el 28 y el 29 de agosto, cuando la población escuchó disparos y explosiones procedentes de algunas zonas sensibles de la capital: en el centro de la ciudad, en la zona de la Presidencia de la República, cerca de la sede de la Radio y Televisión de Níger y junto a la Base Aérea 101. En esta última instalación está desplegada la misión militar italiana, el último contingente de soldados occidentales todavía presente en Níger, tras la retirada de los militares franceses, estadounidenses y alemanes.
Durante la jornada del 29 de agosto, las autoridades nigerinas afirmaron haber recuperado el control de la situación y haber devuelto la calma a la capital. Como confirmación de las declaraciones de la junta militar, al día siguiente, el domingo 30 de agosto, se celebró precisamente en la Base Aérea 101 una ceremonia oficial para celebrar la llegada del contingente de la Fuerza Aérea argelina.
Según una declaración del Ministerio de Defensa Nacional argelino, las aeronaves fueron desplegadas en Níger en respuesta a una solicitud de las autoridades nigerinas. La misión tiene como objetivo apoyar a las Fuerzas Armadas nigerinas frente a lo que las autoridades han definido como un “intento de desestabilizar” el Estado.
Este año, el aeropuerto y la Base Aérea 101 de Niamey han sido objeto de ataques en tres ocasiones: el 29 de enero, en un ataque reivindicado por el Estado Islámico en el Sahel (ver Fides, 30/1/2026); el 18 de junio, en un nuevo ataque atribuido al JNIM (ver Fides, 19/6/2026); y ahora, el 29 de agosto, por parte de militares rebeldes.
El intento de insurrección fue bloqueado también con la participación de miembros del Africa Corps, la fuerza rusa dependiente del Ministerio de Defensa de Moscú, que ha sustituido a los mercenarios de Wagner. La Base Aérea 101 alberga tanto al contingente del Africa Corps como al Estado Mayor conjunto de la fuerza unificada de la Alianza de los Estados del Sahel (AES), de la que forman parte, además de Níger, Burkina Faso y Malí.
Con este último país, Argelia ha reanudado las relaciones después de las tensiones de los últimos años (ver Fides, 8/4/2025). Las relaciones ya se habían deteriorado a partir de 2023-2024, en particular después de la retirada de Malí del Acuerdo de Argel de 2015, mediado por Argelia con los grupos armados del Norte. Malí acusa además a Argel de apoyar o dar refugio a determinados grupos armados.
El despliegue militar argelino en el corazón del Estado Mayor de la AES podría, por tanto, marcar un punto de inflexión también en las relaciones entre Bamako y Argel.
(L.M.) (Agenzia Fides 31/8/2026)