Jartum (Agencia Fides) – La guerra en Sudán continúa en medio de ataques con drones y tensiones con Etiopía y Sudán del Sur, lo que se perfila cada vez más como un conflicto fragmentado y tecnológicamente avanzado. Mientras el ejército sudanés (Fuerzas Armadas de Sudán, SAF) busca consolidar los territorios reconquistados, las milicias de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) mantienen una fuerte presencia en Darfur y pretenden reabrir el frente hacia Jartum.
El punto más sensible en las últimas semanas es El Obeid, capital de Kordofán del Norte y un nudo estratégico entre Sudán central, Darfur y las regiones del sur. La ciudad ha estado sometida a una creciente presión por parte de las RSF durante meses (ver Fides, 3/8/2026). La ONU ha advertido reiteradamente del riesgo de que El Obeid se convierta en una nueva El Fasher, la ciudad de Darfur conquistada por las RSF en 2025 tras un largo asedio y escenario de graves atrocidades contra la población civil (ver Fides, 28/10/2025). En junio, el Secretario General de la ONU informó de la llegada de importantes refuerzos de las RSF a los alrededores de la ciudad, ante el temor de una posible ofensiva terrestre.
Sin embargo, la característica más evidente de la batalla es el uso masivo de drones. Según la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, entre el 6 y el 28 de junio al menos 15 ataques con drones en la zona de El Obeid provocaron unos 45 muertos y 41 heridos entre la población civil. Los ataques también alcanzaron mercados, escuelas, gasolineras, infraestructuras hídricas y vehículos.
Otro acontecimiento importante concierne al Nilo Azul, en el sureste del país, fronterizo con Etiopía. En las últimas semanas, el ejército sudanés ha intentado consolidar sus posiciones tras recuperar terreno en la región. El control de lugares como Kurmuk es particularmente importante, ya que protege las rutas de comunicación con Etiopía y limita el movimiento de las fuerzas opositoras. Sin embargo, la situación sigue siendo extremadamente volátil. El 12 de agosto, llegaron informes de combates a la zona de Qaisan, donde las fuerzas sudanesas afirmaron haber repelido un ataque de las RSF y grupos aliados. El conflicto ya no puede interpretarse únicamente como un enfrentamiento interno entre las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) del general Abdel Fattah al-Burhan y las RSF lideradas por Mohammed Hamdan Dagalo, conocido como “Hemedti”. Sudán se ha convertido también en un campo de batalla entre potencias regionales y redes militares transfronterizas (ver Fides, 7/5/2026).
Las acusaciones de apoyo externo a ambos bandos se han multiplicado. Sudán ha acusado a Etiopía de permitir el lanzamiento de drones desde su territorio contra objetivos sudaneses. Al mismo tiempo, han surgido investigaciones y denuncias sobre el apoyo regional a las RSF, en particular por parte de los Emiratos Árabes Unidos.
El papa León XIV recordó la dramática situación humanitaria en Sudán al finalizar el Ángelus el domingo 9 de agosto. “Sigo con preocupación la trágica situación en Sudán, especialmente en la ciudad de El-Obeid”, dijo el Pontífice, quien reiteró su llamamiento “a las autoridades para que garanticen corredores humanitarios para la población civil”. “Al mismo tiempo, exhorto a la comunidad internacional a apoyar los esfuerzos para lograr un alto el fuego inmediato. Roguemos al Señor que sostenga a los que sufren, que convierta los corazones de quienes siembran la violencia y que conceda la tan anhelada paz”, concluyó el Santo Padre.
(L.M.) (Agencia Fides 12/8/2026)