Cheong Wa Dae
Roma (Agencia Fides) – El tema elegido para la Jornada Mundial de la Juventud de Seúl 2027, «¡Ánimo! Yo he vencido al mundo» (Jn 16,33), transmite un mensaje de esperanza para un mundo marcado por tensiones e incertidumbres. Así lo subraya el presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, en una declaración exclusiva concedida a la Agencia Fides con motivo del encuentro internacional que reunirá a jóvenes de todo el mundo en la capital coreana.
«El tema elegido para la Jornada Mundial de la Juventud de Seúl 2027 habla con fuerza a nuestro tiempo. En un momento en el que los conflictos y las divisiones siguen poniendo a prueba los fundamentos de la paz y la convivencia, nos recuerda que la esperanza es más fuerte que el miedo, que el diálogo es más eficaz que el enfrentamiento y que la solidaridad sigue siendo el camino más seguro para superar la incertidumbre. Los jóvenes de hoy se enfrentan a desafíos extraordinarios, pero también a oportunidades extraordinarias. Su generación contribuirá a dar forma a la manera en que la humanidad responda a la división, a la desigualdad, a la transformación tecnológica y a la urgente tarea de construir un futuro más pacífico», afirma el presidente.
Lee subraya además la importancia de la Jornada Mundial de la Juventud como oportunidad de encuentro entre pueblos y culturas, y reafirma el compromiso de su país de acoger a peregrinos de todos los continentes: «La República de Corea se siente honrada de acoger la Jornada Mundial de la Juventud en Seúl en 2027. Nuestra aspiración es que Seúl se convierta en un lugar donde los jóvenes profundicen su fe, construyan amistades duraderas y redescubran el valor de la solidaridad más allá de las fronteras y las culturas. En los próximos meses, nos prepararemos para recibir a los jóvenes peregrinos de todo el mundo con apertura y hospitalidad, con la esperanza de que la JMJ de Seúl 2027 se convierta en una expresión duradera de amistad, encuentro y paz».
«Esperamos con gran entusiasmo -ha añadido, poco después del encuentro con el Papa León en el Vaticano- recibir al Santo Padre, el Papa León XIV. Su presencia en Seúl nos recordará que el liderazgo moral, la compasión y el diálogo siguen siendo indispensables en un mundo fragmentado. Espero que su encuentro con los jóvenes anime a una nueva generación a afrontar el futuro con valentía, generosidad y un renovado compromiso de servicio a los demás y al bien común».
En la parte final de su mensaje, el presidente surcoreano vincula el significado del evento a la realidad específica de la península coreana, aún marcada por la división, presentando el diálogo y el encuentro como caminos esenciales hacia la paz: «Para el pueblo coreano, estas aspiraciones tienen una resonancia particular. Nuestra sigue siendo una península marcada por la división y comprendemos profundamente el deseo de reconciliación y de una paz duradera. Aunque la Jornada Mundial de la Juventud no es un evento político, su testimonio de encuentro y diálogo expresa una verdad universal: la paz comienza cuando las personas se encuentran, se escuchan y reconocen su humanidad común. La paz en la península coreana y la paz en el mundo están profundamente conectadas. Todo esfuerzo por promover la comprensión, la confianza y el respeto mutuo contribuye a la causa de la paz que toda la humanidad busca».
«La historia moderna de Corea -concluye el presidente Lee en la declaración concedida a Fides- nos ha enseñado que incluso en los momentos difíciles la esperanza puede vencer al miedo y la solidaridad puede vencer a la división. Hemos visto cómo el diálogo puede abrir caminos que antes parecían cerrados y cómo las personas que trabajan juntas pueden superar desafíos que antes parecían insuperables. Mi esperanza es que los jóvenes que se reunirán en Seúl en 2027 lleven este espíritu a sus comunidades y a sus países. Si lo hacen, la Jornada Mundial de la Juventud dejará un legado que irá mucho más allá de Corea: un legado de coraje, amistad y paz para las generaciones venideras».
(PA) (Agencia Fides 16/6/2027)