ASIA/MYANMAR - A cinco años del golpe, la junta militar acelera la transición política

lunes, 2 febrero 2026 política   guerra civil  

Yangon (Agencia Fides) – A cinco años del golpe de Estado del 1 de febrero de 2021, la junta militar de Myanmar da la impresión de querer imprimir un giro político, gestionando una transición que, tras las elecciones convocadas en tres fases entre diciembre de 2025 y enero de 2026, debería conducir en el próximo mes de abril a la formación de un gobierno civil, “aunque integrado por antiguos militares que han abandonado el uniforme y se presentan con vestimenta civil”, señalan fuentes de Fides en Myanmar.
“Mientras tanto, el mensaje dirigido a la opinión pública es el de una voluntad de normalizar la vida nacional. Y es un mensaje que también se transmite de manera simbólica: el día del aniversario del golpe, la junta dio gran relevancia a la celebración de la reconstrucción de una pagoda en Mandalay que había sido destruida por un terremoto. La han definido como ‘la pagoda que ha superado la crisis’, precisamente para indicar el paso a una nueva fase”, explica en declaraciones a la Agencia Fides Joseph Kung, educador católico de Yangon, quien añade que en la ciudad no se han registrado acontecimientos relevantes.
En un gesto destinado a mostrar una actitud más conciliadora, la junta militar ha invitado además a los antiguos empleados públicos que en 2021 abandonaron sus puestos en protesta contra el golpe de Estado a reincorporarse al trabajo, comprometiéndose a retirarlos de la “lista negra” y a restablecer su empleo habitual en la administración pública.
En Mandalay, en cambio, según la información de la Agencia Fides, las Fuerzas de Defensa Popular han lanzado un ataque contra el Comando Militar Central del ejército, precisamente mientras el líder de la junta, el general Min Aung Hlaing, se encontraba de visita en el cuartel general. La población local ha escuchado una fuerte explosión procedente del complejo, aunque por el momento no se han comunicado víctimas.
“El país sigue dividido y hay zonas donde se continúa combatiendo. Las Fuerzas de Defensa Popular prosiguen la lucha y no dan señales de querer detener el conflicto. En algunas áreas gobernadas por minorías étnicas, en cambio, empiezan a difundirse llamamientos y mensajes para poner fin a la guerra y negociar con el régimen. Tras cinco años de conflicto, los desplazados superan los 3,5 millones, la población está realmente agotada y es muy fuerte el deseo de volver a una vida normal, de retomar las actividades sociales y económicas”, señala Kung.
Mientras tanto, la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) en Cebú, Filipinas, ha celebrado una consulta entre ministros de Asuntos Exteriores dedicada al conocido “Plan de cinco puntos” para la paz en Myanmar, afirmando que “la reconciliación en Myanmar sigue siendo la máxima prioridad de la ASEAN”. Durante la reunión, la ministra filipina de Asuntos Exteriores, Theresa Lazaro, en su calidad de enviada especial de la ASEAN para Myanmar, ha informado a los ministros sobre los últimos avances políticos y humanitarios en el país, confirmando que los Estados miembros tienen la intención de continuar con “un compromiso constructivo y coherente para apoyar el proceso de paz en Myanmar”. La ASEAN ha anunciado que, por el momento, no reconoce el resultado de las elecciones en Myanmar, al no haber enviado observadores propios.
(PA) (Agencia Fides 2/2/2026)


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