AMÉRICA/HAITÍ - Aumentan los enfrentamientos entre la policía y los grupos armados: el obispo Dumas exhorta a los ciudadanos a elegir la vida, la responsabilidad y la esperanza

martes, 27 enero 2026

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Puerto Príncipe (Agencia Fides) – La llegada del nuevo año no ha traído aún ninguna mejora a la grave crisis humanitaria que afecta a la población de la isla caribeña.
Según informa la organización Médicos Sin Fronteras en Haití, se ha registrado un notable aumento de los ingresos en el hospital de Drouillard, en Puerto Príncipe, debido a causas relacionadas con la violencia. Entre el 29 de diciembre de 2025 y el 12 de enero de 2026, 101 pacientes heridos por actos de violencia han sido hospitalizados en un periodo de 15 días, incluidos 66 con heridas de arma de fuego. La cifra registrada en estas primeras semanas supera ampliamente la media mensual de 54 ingresos por heridas de bala registrada en Drouillard durante el año 2025. De estos pacientes, el 30 % eran mujeres y el 9 % niños menores de 15 años.
Desde el pasado mes de diciembre, la capital de Haití ha sido escenario de un aumento de los enfrentamientos entre la Policía Nacional Haitiana (PNH) y los grupos armados, principalmente en barrios densamente poblados bajo su control. Para miles de civiles, la vida cotidiana está marcada por disparos y ataques con drones, que dejan a muchas personas atrapadas en zonas controladas por los grupos armados.
En este trágico contexto, diversos acontecimientos de menor escala han marcado la vida de la comunidad montañosa de Pourcine Pic-Makaya. Así lo relata a la Agencia Fides el padre Massimo Miraglio, MI, a su regreso de Jérémie, donde se había detenido para planificar más apoyo para la comunidad de Pourcine, de la que es párroco.
«He regresado a nuestra parroquia, dedicada a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, con algunas lonas destinadas a unas cincuenta viviendas dañadas por el huracán Melissa (véase Fides 2/11/2025). Al subir a la parroquia, acompañado por un “higienista” de una ONG, hemos visitado la escuela para impartir un pequeño curso de higiene personal a los alumnos. Ese mismo día, una asamblea popular ha elegido al nuevo comité responsable del acueducto, para el cual hemos iniciado los trabajos de limpieza y mantenimiento. Por último, en los días siguientes, los alumnos han compartido una mañana deportiva en la escuela parroquial, que ha reabierto tras la pausa navideña, y muy pronto comenzaremos la preparación de la fiesta de la Bandera, que se celebrará el próximo 18 de mayo», concluye el misionero camiliano.
La precariedad y la violencia en todo el contexto civil han llevado al obispo de Anse-à-Veau y Miragoâne y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Haitiana, Pierre-André Dumas, a retirarse de un proceso de mediación nacional destinado a prevenir la inestabilidad política antes del final del mandato del Consejo Presidencial de Transición (CPT), previsto para el 7 de febrero de 2026. El pasado 14 de enero, el prelado había anunciado su retirada, citando como causas la desinformación, las interpretaciones erróneas y las manipulaciones relacionadas con su implicación en dicho proceso. En una carta enviada a Laurent Saint-Cyr, presidente pro tempore y coordinador del CPT, Dumas ha confirmado que, a petición de diversas organizaciones nacionales de la sociedad civil y políticas, así como de entidades internacionales, había aceptado llevar a cabo una mediación «con seriedad y conciencia», en un intento de prevenir un posible caos al término del mandato del Consejo. En la nota difundida el pasado 16 de enero por el Caribbean National Weekly, se señala que el obispo ha subrayado que nunca se ofreció personalmente como mediador. Ha expresado su gratitud a quienes depositaron su confianza en él y ha reiterado no estar afiliado a ninguna organización política, describiendo su papel exclusivamente como el de pastor. Reflexionando sobre su propia experiencia, Dumas ha recordado las heridas sufridas a raíz de una explosión ocurrida el domingo 19 de febrero de 2025 en la vivienda que lo acogía durante su estancia en Puerto Príncipe, describiéndolas como un recordatorio de las cicatrices de Haití causadas por las divisiones internas y la violencia. Ha afirmado que, así como él se ha recuperado gracias a la fe, cree que Haití «resurgirá».
El prelado ha concluido reiterando su disponibilidad para apoyar a Haití mediante la oración y el aliento moral, invocando el respeto de la soberanía haitiana y exhortando a los ciudadanos a elegir «la vida, la responsabilidad y la esperanza».
(AP) (Agencia Fides 27/1/2026)


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