ÁFRICA/MOZAMBIQUE - El Arzobispo de Maputo: “el dolor de nuestro pueblo es real, concreto y clama compasión”

miércoles, 21 enero 2026

Conferenza Episcopale del Mozambico

Maputo (Agencia Fides) - Mozambique está afrontando una de las peores inundaciones de los últimos años, que han afectado a más de 600 mil personas, más de la mitad de las cuales son niños. Más de 50 mil personas se han visto obligadas a huir de sus hogares y ahora están alojadas en 62 centros temporales, muchos de ellos superpoblados. Según UNICEF, esto puede ser el inicio de algo más grande y peor, ya que el país está entrando en la temporada anual de ciclones.

Ante tanta devastación que continúa golpeando a diversas regiones del país, con el mayor impacto en la zona meridional, el arzobispo de Maputo, João Carlos Hatoa Nunes, ha enviado un mensaje de cercanía a las familias afectadas, invitando a la oración, a la solidaridad y al compromiso concreto de la Iglesia y de la sociedad. En el mensaje difundido por la Conferencia Episcopal de Mozambique, el Prelado reconoce el momento particularmente doloroso que el País está atravesando y afirma sentirse llamado, como Pastor de la Iglesia, a ofrecer una palabra de consuelo, cercanía y aliento, subrayando que «el dolor de nuestro pueblo es real, concreto y clama compasión».

El arzobispo exhorta a la unidad espiritual y humana, pidiendo fuerza para quienes lo han perdido todo y valentía para cuantos se dedican a ayudar a las víctimas. Recuerda además que la fe cristiana no se limita a gestos exteriores, sino que requiere escucha, discernimiento y compromiso responsable hacia los más vulnerables y el cuidado de la casa común. Nunes advierte también sobre la necesidad de evitar discursos divisivos y acusaciones estériles, invocando en cambio un tiempo de conciencia, conversión y compromiso, en el que la fe se traduzca en gestos concretos de amor y solidaridad. A este respecto, destaca la campaña de apoyo de Cáritas Arquidiocesana de Maputo y anima a parroquias y comunidades a movilizarse para aliviar el sufrimiento de los más vulnerables. Además de la ayuda inmediata, recuerda la responsabilidad en el cuidado de la casa común y en la reconstrucción de relaciones y actitudes, para que Mozambique se vuelva más solidario y esté mejor preparado para afrontar futuras calamidades, confiando siempre en la protección de Dios y en la fuerza de la esperanza. El prelado ha exhortado a intervenir en ayuda de las muchas personas que han perdido casas, bienes e incluso familiares, viviendo uno de los momentos más dolorosos de los últimos tiempos.

Mozambique es un país de niños y jóvenes. Más de 17 millones de personas tienen menos de 18 años y la edad media es de solo 17 años. UNICEF pide que se actúe lo antes posible para evitar lo peor.
(AP) (Agencia Fides 21/1/2026)


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