Joseph Education College
Yangon (Agencia Fides) – En un contexto de guerra civil que atraviesa el país desde hace cinco años, cerca de cinco millones de estudiantes no han logrado completar su recorrido académico, en todos los niveles de enseñanza, entre 2001 y 2024. «Se trata de una auténtica tragedia para la educación del país y para el futuro de nuestras jóvenes generaciones», ha afirmado Joseph Win Hlaing Oo, director del Instituto San José, el único centro educativo privado católico de Myanmar.
Fundado en 2015 y reconocido oficialmente como institución católica por la arquidiócesis de Yangon en 2021 -con la facultad de expedir títulos reconocidos por el Estado-, el Joseph Education College ha formado hasta ahora a más de 700 graduados y diplomados. En los últimos días ha celebrado su quinta ceremonia de entrega de títulos, otorgando diplomas y licenciaturas a 30 estudiantes que, según ha señalado el director, «han perseverado en sus estudios a pesar de los profundos desafíos que afronta el sistema educativo de Myanmar».
La ceremonia, celebrada el pasado 10 de enero en Yangon, ha contado con tres licenciados y 27 diplomados. En su discurso de apertura, Joseph Win Hlaing Oo ha definido el logro alcanzado como «un acto de resiliencia», reconociendo que «la inseguridad y el conflicto armado han tenido un impacto drástico tanto en las matrículas como en la posibilidad misma de continuar los estudios».
«Algunos estudiantes han tenido que huir de sus aldeas para salvar la vida; otros han muerto en zonas de conflicto», ha recordado, señalando que, en circunstancias normales y teniendo en cuenta el interés suscitado por el instituto, la promoción de graduados habría podido superar el centenar de alumnos.
Al acto ha asistido el obispo auxiliar de Yangon, monseñor Noel Saw Naw Aye, quien ha subrayado el papel singular del centro, al ser la única institución católica privada del país que ofrece programas de licenciatura y diplomatura, abiertos tanto al clero como a los laicos. «Todo bautizado es responsable del anuncio de la Buena Noticia», ha afirmado, elogiando el itinerario formativo propuesto por el instituto. El obispo ha referido además que un monje budista había conocido y valorado positivamente los programas de formación pastoral del colegio, afirmando que «todo lo que es bueno debe ser alentado, independientemente de la religión».
Entre los responsables eclesiales presentes, el obispo de la diócesis de Kengtung, monseñor John Saw Yaw Han, ha destacado la oportunidad poco común que se ofrece a la gente corriente de acercarse también al estudio de la teología. «Estudiamos muchas materias útiles para la vida cotidiana aquí en la tierra, pero no olvidemos que la teología nos prepara para la vida eterna», ha señalado.
Entre los graduados, Daw Yar Mee ha agradecido al personal del instituto haber garantizado la continuidad del aprendizaje «a pesar de la distancia y de las dificultades». Otro de los licenciados, Joseph Myat Soe Latt, ha relatado su recorrido académico de siete años, reconociendo que en más de una ocasión pensó en abandonar. Sin embargo, al ver entre sus compañeros a un hombre de 75 años -hoy también graduado-, ha explicado que encontró un fuerte estímulo para continuar y culminar sus estudios.
«El instituto quiere ofrecer una educación accesible a todos y, al mismo tiempo, una formación en la fe. Ahora vosotros, graduados y diplomados, estáis llamados a poner en práctica los conocimientos adquiridos y a hacerlos fructificar en vuestro camino: esta es vuestra misión», ha concluido el director dirigiéndose a los estudiantes. Les ha exhortado a no rendirse ante las dificultades y a intentar aportar su contribución a la sociedad -especialmente a niños y jóvenes necesitados de educación- incluso en la dramática situación que vive el país, desgarrado por el conflicto.
(PA) (Agencia Fides 12/1/2025)