ÁFRICA/TANZANIA - Dudas sobre la presentación de una petición contra la cúpula de la Conferencia Episcopal de Tanzania por parte de un grupo de supuestos católicos.

lunes, 12 enero 2026

Dar es Salaam (Agencia Fides) – En varios medios sociales locales se ha calificado como una operación de presión psicológica contra la Conferencia Episcopal el intento de entregar una «petición canónica formal al Santo Padre, transmitida por medio del Nuncio Apostólico en Tanzania», en la que se acusa a la cúpula de la Conferencia Episcopal de Tanzania (TEC) de interferir en la vida política del país.

El 5 de enero, un grupo de personas que se definen como «miembros de la Iglesia católica» se ha presentado ante la Nunciatura en Dar es Salaam para entregar la petición, en la que se acusa al arzobispo de Dar es Salaam, monseñor Jude Thaddaeus Ruwa’ichi, y al secretario de la Conferencia Episcopal de Tanzania, el padre Charles Kitima, de inmiscuirse en la política nacional.

«Nosotros, Macledeo Shilinde y Lucy Michael, somos miembros católicos», afirman los primeros firmantes de la petición en un comunicado. «En nombre de más de 120 católicos de Dar es Salaam y de otras regiones, presentamos una petición al Papa contra el obispo Ruwa’ichi».
Según la prensa local, Lucy Michael es secretaria del ala juvenil del partido gobernante, el Partido de la Revolución (CCM, en su sigla en suajili), en el distrito de Temeke.

De acuerdo con fuentes de Dar es Salaam consultadas por la Agencia Fides, el 5 de enero un grupo de alrededor de un centenar de personas se presentó en la Nunciatura para entregar una carta. Sin embargo, dado que la sede diplomática se encuentra frente a una instalación de los servicios de inteligencia nacional, los agentes de policía apostados en el lugar intervinieron de inmediato y dispersaron al grupo en poco tiempo, sin recurrir a la violencia.

En las redes sociales se han expresado fuertes dudas sobre la real pertenencia a la Iglesia católica de los participantes en la entrega de la petición. Por ejemplo, se ha subrayado que la mayoría de las mujeres vestía atuendos comúnmente usados en celebraciones locales, conocidos popularmente como vijora. Los críticos han señalado que las mujeres católicas -y, en general, las cristianas- suelen vestir telas tradicionales vitenge en las actividades eclesiales. En la Iglesia católica, además, las mujeres a menudo llevan vitenge estampados con los símbolos de sus respectivas comunidades eclesiales. También se ha observado que los cantos coreados por la multitud reunida frente a la Nunciatura eran característicos de iglesias pentecostales, más que de la Iglesia católica.

La iniciativa puede interpretarse como una de las reacciones a la declaración publicada por la TEC tras la violenta represión de las protestas del 29 de octubre y las posteriores medidas de seguridad que han provocado la muerte de civiles. En su comunicado, los obispos condenan las muertes, piden que se esclarezcan las responsabilidades, reclaman una investigación independiente y la entrega de los cuerpos de las víctimas a sus familias.

Las protestas se dirigían sobre todo contra la presidenta saliente, Samia Suluhu Hassan, que ha sido reelegida con el 97,66 % de los votos en unos comicios en los que los principales candidatos de la oposición han sido excluidos: uno detenido y el otro descalificado por la comisión electoral (véase Fides 1/11/2025). El secretario de la TEC, el padre Charles Kitima -una de las personas señaladas en la petición- fue brutalmente agredido el pasado 30 de abril en la sede de la Conferencia Episcopal, en Kurasini, Dar es Salaam.
(L.M.) (Agencia Fides 12/1/2026)


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