Diocesi di La Rioja
La Rioja (Agencia Fides) – Un mensaje que contribuya a fortalecer la unidad, promover el diálogo y alimentar la confianza en la posibilidad de construir juntos el futuro. Es lo que espera de la próxima visita del papa León XIV a Argentina el obispo de La Rioja y presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social (CEPAS), Dante Braida, especialmente del encuentro con representantes del mundo del trabajo, previsto para el lunes 9 de noviembre en la Universidad Católica Argentina (UCA).
«Esperamos recibir un mensaje claro que nos ayude a fortalecer la unidad, el diálogo y la confianza en la posibilidad de alcanzar consensos para salir adelante», ha declarado el prelado en una nota difundida por la diócesis de La Rioja.
En el encuentro participarán unas mil personas, entre trabajadores, dirigentes sindicales, empresarios de pequeñas, medianas y grandes empresas, representantes de movimientos sociales y miembros del ámbito académico.
Según informa la nota recibida por la Agencia Fides, el obispo Braida será el encargado de abrir el encuentro y presentar al Pontífice el programa de la jornada, que incluirá también cinco testimonios de distintos sectores del ámbito productivo. «Me corresponde presentar este encuentro al Papa, ante todo para darle las gracias, porque en su encíclica Magnifica Humanitas aborda específicamente la cuestión del trabajo y los cambios que está experimentando debido a las nuevas tecnologías», ha explicado el prelado. En su intervención, Braida quiere asimismo llamar la atención sobre la creciente preocupación por el desempleo en el país y la necesidad de un compromiso común para construir «un mundo mejor, en el que haya más trabajo para todos, especialmente para las nuevas generaciones».
La agenda del obispo comenzará el domingo 8 de noviembre en el Palacio San Martín, donde participará en la recepción oficial junto a la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), presidida por el arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, los miembros de la Comisión Permanente y las autoridades nacionales, provinciales y legislativas. Al día siguiente acompañará al Papa en el encuentro con el mundo de la discapacidad, previsto en Claypole. Por la tarde participará en el rezo de Vísperas en la catedral metropolitana de Buenos Aires, junto a los grupos y equipos que trabajan en el camino sinodal. Braida ha confirmado también que tres representantes de la diócesis de La Rioja formarán parte de la delegación que participará en el encuentro dedicado a la dimensión sinodal de la Iglesia. Después del homenaje al papa Francisco en la catedral, los obispos compartirán una cena con León XIV. El prelado ha definido este momento como «el contacto más directo de todo el episcopado con el Pontífice».
La visita tiene también para el obispo un significado personal, vinculado a un recuerdo de su juventud. Tenía 19 años cuando, en 1987, tuvo la oportunidad de asistir en Córdoba a la visita de san Juan Pablo II a Argentina. «Los jóvenes de la Iglesia de los Capuchinos participamos en la formación del cordón a lo largo de la avenida Vélez Sarsfield. A los 19 años tuve la oportunidad, al menos, de verlo pasar y de participar en una celebración eucarística», ha recordado. Una experiencia que hoy, a la luz de su ministerio episcopal, adquiere un significado aún más profundo: «Para mí es especialmente significativo. Los obispos somos colaboradores directos del Papa; esta visita es una gracia muy grande, que viene a confirmar y alentar el camino que recorremos cada día».
Otro de los aspectos que más han impresionado a Braida es la referencia de León XIV al beato Enrique Angelelli (véase Agencia Fides 7/7/2026), recordado entre los «mártires de la fraternidad y la justicia», junto a san Maximiliano Kolbe y monseñor Óscar Romero. «La presencia de Angelelli en esta referencia supone un reconocimiento muy importante a una figura que trató de promover una Iglesia participativa y misionera», ha subrayado el obispo. Si tiene ocasión de saludar personalmente al Pontífice, Braida desea agradecerle precisamente esta atención: «Quiero hacerlo como obispo de La Rioja y en nombre de todo el pueblo riojano».
Por último, el prelado ha querido destacar que el significado de la visita pontificia no se agotará en las celebraciones y los encuentros previstos durante la estancia del Papa, sino que deberá traducirse en un proceso que continúe en el tiempo. «La visita tiene una fase de preparación, el acontecimiento en sí mismo y, después, la acogida de los mensajes, su profundización y el diálogo con los distintos sectores de la sociedad, también con quienes tienen posiciones e ideas diferentes», ha afirmado.
Braida ha insistido asimismo en la importancia de la participación y la corresponsabilidad a la hora de construir el futuro del país, y ha señalado que las transformaciones que necesita la sociedad requieren la implicación de todos: «En nuestra sociedad hay distintas realidades que necesitan renovarse o transformarse. Esto exige una participación amplia y convencida de los ciudadanos, no solo de las autoridades, sino de todo el pueblo».
Se trata de una invitación a hacer de la visita de León XIV no solo un acontecimiento eclesial, sino también una oportunidad para relanzar el diálogo entre la Iglesia y la sociedad, afrontar los desafíos del mundo del trabajo y promover caminos compartidos de justicia social y esperanza, prestando especial atención a las nuevas generaciones.
(AP) (Agencia Fides 4/11/2026)