Acra (Agencia Fides) – «La incautación en Francia de un importante cargamento de cocaína procedente de Ghana no debe considerarse un hecho aislado, sino como parte de un problema más amplio», afirman los obispos de Ghana tras la incautación, el 10 de septiembre, por parte de las autoridades aduaneras francesas, de 3,9 toneladas de cocaína, por un valor estimado de 225 millones de euros (unos 261,45 millones de dólares estadounidenses). La droga estaba oculta en el interior de un contenedor con residuos plásticos, que había llegado al puerto septentrional de Dunkerque procedente de Ghana.
«Esta incautación es un episodio dentro de un problema más amplio. La posición geográfica de Ghana y su participación en el comercio internacional hacen especialmente importante reforzar la vigilancia en puertos, aeropuertos y fronteras», afirma el comunicado firmado por Matthew Kwasi Gyamfi, obispo de Sunyani y presidente de la Conferencia Episcopal Católica de Ghana (GCBC).
Ghana no es solo un país de tránsito utilizado por los narcotraficantes, sino que se ha convertido también en un país consumidor de drogas. «Nos preocupa igualmente la dimensión interna de esta amenaza: el consumo de drogas entre los jóvenes, el efecto corrosivo del dinero procedente del narcotráfico sobre nuestras instituciones y la tentación que representa para personas que ocupan puestos de confianza, tanto en el mundo del comercio y de los servicios de seguridad como, y lo decimos con dolor, dentro de la propia Iglesia», afirman los obispos.
Tras pedir a las instituciones que intensifiquen la lucha contra el tráfico de drogas y ayuden a las personas con adicciones a salir de su «calvario», la GCBC subraya que «esta batalla no puede quedar únicamente en manos del Gobierno».
«Invitamos a las parroquias, las escuelas y las organizaciones juveniles católicas a intensificar la educación para la prevención del consumo de drogas, la tutoría y el acompañamiento pastoral, y exhortamos a los sacerdotes, consagrados, catequistas y líderes laicos a abordar esta cuestión con valentía en su predicación y catequesis», prosigue el comunicado.
Por último, dirigiéndose directamente a los jóvenes, los obispos hacen un llamamiento: «No os dejéis engañar por las ganancias efímeras que promete el tráfico de drogas. Elegid la vida. Construid vuestro futuro sobre el trabajo honrado, la fe, la educación, la virtud y el servicio. Vuestra dignidad no tiene precio y la Iglesia está dispuesta a acompañaros».
(L.M.) (Agencia Fides 23/9/2026)