Harare (Agencia Fides) – Fue atropellado y murió en un accidente de tráfico, pero durante once días figuró como desaparecido. Es la trágica historia del padre Regis Chikuni, sacerdote de la arquidiócesis de Harare, en Zimbabue.
El sacerdote desapareció el 29 de agosto y su cuerpo no fue localizado hasta el 9 de septiembre, en la morgue del hospital Parirenyatwa.
En el momento de su muerte no llevaba consigo ningún documento de identidad. El cadáver fue trasladado al depósito de cadáveres como el de una persona no identificada, donde permaneció hasta el 9 de septiembre. Ese día, otro sacerdote, el padre Prince Murungweni, confirmó su identidad.
La policía ha acusado al joven Sean Gamu Makoni, de 22 años, de homicidio por imprudencia relacionado con la muerte del sacerdote. Según las autoridades, el 29 de agosto Makoni circulaba hacia el sur por Prince Edward Road cuando su Honda Fit atropelló al padre Chikuni. El joven viajaba solo en el vehículo y está colaborando con la policía en la investigación.
Según las primeras reconstrucciones, el vehículo ya no se encontraba en el lugar cuando el sacerdote fue atendido y trasladado. La policía no ha indicado que el padre Chikuni fuera atacado deliberadamente. La acusación contra el joven de 22 años se refiere a la muerte del sacerdote como consecuencia del accidente de tráfico. Las exequias del padre Chikuni se han celebrado el 14 de septiembre.
Su desaparición había causado gran preocupación en la arquidiócesis de Harare, que había pedido ayuda para localizarlo. En el comunicado en el que finalmente se ha anunciado la muerte del sacerdote, la arquidiócesis destaca «su dedicación al ministerio pastoral» y afirma que «la huella que ha dejado en nuestra comunidad permanecerá para siempre en nuestros corazones».
«Somos conscientes de que la noticia de su fallecimiento representa una gran pérdida para todos nosotros -se lee en el comunicado-. Invitamos, por ello, a toda la comunidad a unirse en la oración y a recordar con gratitud los dones y las bendiciones que el padre Chikuni aportó a nuestras vidas».
El padre Chikuni, de 58 años, acompañaba a grupos carismáticos en Harare y había ejercido su ministerio en la parroquia del Santo Rosario de Mvurwi, en la provincia de Mashonalandia Central.
El accidente en el que perdió la vida el sacerdote vuelve a poner también sobre la mesa el problema de la seguridad vial en Zimbabue. Según datos difundidos durante una campaña de seguridad vial, entre enero y marzo de 2026 la policía registró 2.081 peatones muertos o heridos en accidentes de tráfico con fuga, frente a los 1.905 casos contabilizados en el mismo periodo del año anterior.
La policía señaló que entre las víctimas había también escolares y peatones que cruzaban la carretera o caminaban por vías especialmente transitadas.
(L.M.) (Agencia Fides 15/9/2026)