Consórcio de Associações com Moçambique Onlus
Maputo (Agencia Fides) – El 25 de junio de 1975 Mozambique se proclamó independiente de Portugal, constituyéndose como República Presidencial con su primer presidente Samora Machel y con el Frente de Liberación de Mozambique (FRELIMO) como partido de gobierno. La guerra de independencia se había prolongado desde 1964, teniendo como principal fuerza anticolonial al FRELIMO. Tras casi tres décadas de conflicto, el país llegó en 1992 a la firma de los Acuerdos de Paz de Roma.
Sin embargo, hoy Mozambique celebra el 51º aniversario de su independencia en medio de corrupción, pobreza, inestabilidad y un conflicto armado vinculado a milicias de inspiración yihadista en la provincia septentrional de Cabo Delgado (véase Agencia Fides 6/5/2026). La independencia económica, social y moral sigue estando lejos para gran parte de la población. El país posee enormes recursos naturales -gas natural, carbón, rubíes, oro, grafito, madera y tierras fértiles-, pero la mayoría de la población vive en la pobreza. Se ha pasado de la pobreza a la pobreza extrema, siendo actualmente uno de los países más pobres del mundo. La corrupción se ha convertido en una de las principales amenazas para una verdadera independencia nacional; los hospitales carecen de medicamentos básicos y las escuelas funcionan sin bancos ni libros.
“Una creciente ola de desigualdad social se abre paso con fuerza -declara una fuente local-. Mientras algunos acumulan fortunas y viven en el más extremo lujo, miles de familias viven en barrios sin saneamiento, electricidad ni seguridad. Los niños estudian sentados en el suelo. Las mujeres recorren kilómetros en busca de agua. Los enfermos mueren por falta de atención médica adecuada”.
El terrorismo en Cabo Delgado sigue causando muertes, desplazamientos y la destrucción de comunidades enteras (véase Agencia Fides 12/5/2026). Miles de familias han perdido sus hogares, bienes y seres queridos. El miedo y la incertidumbre se han convertido en parte de la vida cotidiana de muchos mozambiqueños. En el ámbito religioso también se registran señales preocupantes. El pasado 6 de junio fue asesinado brutalmente el obispo de Quelimane, Osório Citora, IMC, un pastor que vivió su ministerio con cercanía, solidaridad y disposición para denunciar las injusticias (véase Agencia Fides 6/6/2026).
“Los mozambiqueños están cansados; la verdadera independencia debe traducirse en dignidad humana, igualdad de oportunidades, respeto de los derechos fundamentales y un compromiso real con el bien común”, señala la prensa local. “Mientras persistan el abuso de poder, la corrupción, la manipulación política, el nepotismo, la hipocresía, la injusticia social y la indiferencia ante el sufrimiento del pueblo, la independencia seguirá siendo incompleta. Mozambique necesita urgentemente una nueva conciencia nacional basada en la honestidad, el patriotismo, la solidaridad y la responsabilidad colectiva. El cambio requiere líderes fieles a la verdad y ciudadanos activos en la defensa de la justicia y del bien común”.
(AP) (Agencia Fides 28/6/2026)