ÁFRICA/SUDÁN - Más de 150.000 muertos y 14 millones de desplazados: el trágico balance de tres años de guerra civil

jueves, 16 abril 2026

Jartum (Agencia Fides) – Se cumplen tres años de guerra en Sudán y no parece vislumbrarse una salida. El conflicto, estallado el 16 de abril de 2023 (véase Fides 17/4/2023), continúa en una situación de estancamiento, con cambios constantes en el control territorial.
En la actualidad, las Fuerzas Armadas sudanesas (SAF - Sudan Armed Forces) han reconquistado gran parte de Jartum (incluidas Omdurmán y Bahri) y zonas del centro y este del país, estableciendo su base en Port Sudan. Sus adversarios, las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF - Rapid Support Forces), han consolidado el control sobre gran parte de la región occidental de Darfur tras la conquista de El Fasher (capital del Darfur del Norte) en octubre de 2025, después de un largo asedio (véase Fides 28/10/2025). Las RSF también han tomado algunas zonas de Kordofán y otras regiones, aunque el ejército ha logrado repelerlas en áreas como el Kordofán del Sur (por ejemplo, Kadugli y Dilling).
Las víctimas tras tres años de guerra son al menos 150.000, en su mayoría civiles. El conflicto ha provocado el desplazamiento de unas 14 millones de personas en total: alrededor de 9-10 millones de desplazados internos dentro del propio Sudán y unos 4,4 millones de refugiados y solicitantes de asilo en países vecinos (Chad, Egipto, Sudán del Sur y otros).
Se trata de la mayor crisis de desplazamiento del mundo en la actualidad. Muchos desplazados internos viven en condiciones extremadamente precarias, y quienes han podido regresar a zonas devastadas (como Jartum) siguen expuestos a riesgos por la presencia de artefactos explosivos sin detonar y la ausencia de servicios esenciales, especialmente sanitarios. Mujeres y niñas constituyen una parte significativa de los desplazados y son las más expuestas a los peligros.
Monseñor Paul Swarbrick, obispo de Lancaster y delegado para África de la Conferencia Episcopal Católica de Inglaterra y Gales, en un mensaje con motivo de los tres años de guerra en Sudán, ha exhortado a “los católicos de Inglaterra y Gales a rezar por la paz” y ha pedido al Gobierno británico que no pierda de vista esta crisis. “Soy consciente, gracias a mis vínculos con la Iglesia en Sudán y con las organizaciones caritativas católicas que trabajan en la región, del temor de que el conflicto esté siendo descuidado por la comunidad internacional”, ha señalado. Y ha añadido: “El Reino Unido es el ‘referente’ para Sudán en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y espero que utilice esa posición para promover un compromiso diplomático continuo y apoyar una resolución pacífica de este conflicto”.
(L.M.) (Agencia Fides 16/4/2026)


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