Yaundé (Agencia Fides) – La visita del Papa León XIV debería ser una ocasión para liberar a los prisioneros detenidos sin juicio. Este es el llamamiento lanzado por Mons. Samuel Kleda, arzobispo de Duala, durante una rueda de prensa celebrada el 9 de abril.
“El Papa viene a anunciarnos la Buena Nueva”, ha dicho Mons. Kleda. “¿Cuál es para nosotros la Buena Nueva en Camerún? Es la paz. En este momento todos necesitamos la paz en Camerún. El Papa, con su visita, nos invita a todos a ser artesanos de la paz”, ha continuado.
“Nuestro país ha atravesado muchas crisis, algunas de las cuales aún están en curso”, ha subrayado el arzobispo, dejando entender que se refería al conflicto en las regiones anglófonas (véase Fides 31/3/2026). “El beneficio que esperamos de esta visita es comprometernos (…) como agentes de paz”.
Además de la crisis en las regiones anglófonas en el norte y sur de la parte occidental, Camerún vive una profunda crisis económica, a la que Mons. Kleda ha hecho referencia al afirmar: “Demasiadas personas sufren, demasiadas no tienen trabajo. Después de la visita del Papa tenemos la oportunidad de demostrar que somos capaces de transformar nuestro país”.
También preocupa la situación política tras las contestaciones a las elecciones presidenciales del pasado octubre, en las que el presidente Paul Biya, de 92 años, fue reelegido por octava vez, en unos comicios marcados -según la oposición y varios observadores externos- por graves irregularidades. En las manifestaciones postelectorales, varias personas fueron detenidas, especialmente en Duala, epicentro de las protestas.
A estas personas se ha referido Mons. Kleda: “Existe también la crisis postelectoral y muchas personas han sido arrestadas a raíz de ella. Algunas han sido liberadas, pero muchas siguen en prisión. Además, en las cárceles hay personas que nunca han sido sometidas a un juicio”.
“Esta es una ocasión -después de la visita del Papa- para comprometernos a cambiar esta situación, para hacer todo lo posible por la liberación de nuestros hermanos”, ha afirmado el arzobispo de Duala.
“Es la cuarta vez que el Papa viene a Camerún. Es una bendición especial”, ha recordado Mons. Kleda, aludiendo a visitas anteriores al país cuando Robert Francis Prevost aún no había sido elegido pontífice. “La pregunta ahora es que no somos santos, no hemos logrado poner en práctica el Evangelio. La visita del Papa es una nueva ocasión de renovación y de hacer que nuestra sociedad pueda vivir en paz”, ha insistido.
“Esto significa que el bien común, los recursos nacionales, deben ser compartidos con todos según las necesidades de cada uno, como nos enseñan los Hechos de los Apóstoles”. Pero para ello es necesario combatir la corrupción, que Mons. Kleda ha definido como “un problema enorme porque lo destruye todo e impide construir el país”. “Que cada uno de nosotros se convierta, para comprometerse a vivir en la justicia”, ha concluido.
(L.M.) (Agencia Fides 13/4/2026)