ASIA/MYANMAR - Los católicos birmanos invocan la paz y viven una Cuaresma de oración y caridad

viernes, 20 febrero 2026

Archdiocese of Yangon

Yangon (Agenzia Fides) – La situación del conflicto civil en Myanmar continúa en una fase de estancamiento, ya que «ninguna de las dos partes logra una victoria decisiva ni está cerca de una derrota total», según afirma The State of Myanmar 2026, un reciente informe del Institute for Strategy and Policy, con sede en Tailandia.
«Mientras tanto, la violencia prosigue con graves consecuencias para la población en muchas zonas del país. El ejército intenta conquistar la región de Sagaing intensificando los bombardeos, lo que genera peligro y un profundo sufrimiento entre los civiles», explica a la Agencia Fides Joseph Kung, laico católico de Yangon. «Tras las elecciones, se espera para marzo la formación de un gobierno civil, pero no cambiará mucho, porque seguirán gobernando los mismos militares, solo que sin uniforme y vestidos de civil», añade.
En este contexto, los fieles birmanos han iniciado el tiempo de Cuaresma refugiándose en una intensa vida de oración, ayuno y caridad. «El mensaje del Papa Leone XIV nos ha impactado especialmente por su exhortación concreta al ayuno, no solo de alimentos, sino también de la maledicencia y de todo mal», señala Kung.
«Obispos y sacerdotes lo han difundido ampliamente y los fieles lo están meditando. Para todos nosotros es motivo de aliento y esperanza. Para los católicos birmanos, que viven en la tribulación y el desplazamiento forzado, las palabras del Papa representan un apoyo psicológico y espiritual. Además, nos animan a ser solidarios entre nosotros y a estar cerca de quienes más sufren. Los fieles de Myanmar están muy agradecidos al Papa León y esperan un giro hacia la paz para la nación».
Precisamente para implorar la paz, los católicos birmanos, procedentes de todas las diócesis del país, han vivido el 124º peregrinaje mariano nacional. Miles de peregrinos se han reunido en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes de Nyaunglebin Marian Shrine, perteneciente a la Archidiócesis di Yangon, del 6 al 15 de febrero, para una celebración de nueve días. Los bautizados se han encomendado de nuevo a la Virgen María y han recibido la invitación a convertirse en constructores de paz en una nación herida por los conflictos y las divisiones.
La celebración ha concluido con una solemne misa de acción de gracias presidida por el cardenal Charles Maung Bo, quien ha subrayado la profunda necesidad de reconciliación que vive Myanmar. «Es muy reconfortante ver que, a pesar de las numerosas dificultades y adversidades, muchos fieles llegan al santuario mariano de Nyaunglebin con gran devoción y fe», ha afirmado el cardenal, reconociendo las pruebas afrontadas por quienes han emprendido el viaje.
Trazando un paralelismo entre Nyaunglebin y Lourdes, el cardenal Bo ha señalado que «María no se apareció a los poderosos, sino a una joven pobre y enferma, Santa Bernadette, del mismo modo que elige lugares humildes marcados por el sufrimiento». Nyaunglebin hoy, ha señalado, no es un lugar de riqueza, «sino una región marcada por desplazamientos, familias destruidas e incertidumbre». María, «trajo oración y sanación; dejó que el agua brotara para curar a un mundo que sufre» ha añadido el Cardenal. La verdadera paz, «no puede imponerse desde arriba ni comienza con el gobierno: la paz empieza en nuestros corazones». «María nos invita a ser constructores de paz», ha concluido el prelado, exhortando a los fieles a elegir el perdón y la comprensión en lugar del odio.
Durante la celebración, monseñor Andrea Ferrante, encargado de negocios de la Santa Sede en Myanmar, ha transmitido el saludo del Papa León XIV y ha descrito el santuario como un lugar privilegiado de encuentro con Dios. Dirigiéndose a los jóvenes, ha recordado que María también era joven cuando respondió «sí» a la llamada de Dios: «No tengáis miedo de decir “sí” al Señor».
(PA) (Agencia Fides 20/2/2026)


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