AMÉRICA/BRASILA - Asamblea de obispos: el Mes Misionero Extraordinario de comunión con la Iglesia en todo el mundo

miércoles, 8 mayo 2019 mes misionero extraordinario   animación misionera   conferencias episcopales  

CNBB Matheus Andrade/Santuário Nacional

parecida (Agencia Fides) - "Lo extraordinario de este Mes Misionero es que, por primera vez en la historia, el santo padre, el papa, indexa un mes como este para la Iglesia católica en todo el mundo", destacó monseñor Odelir José Magri, obispo de Chapecó y coordinador del grupo de trabajo que prepara en Brasil las actividades de animación para el Mes Misionero Extraordinario de octubre de 2019 (MME). El obispo habló a los periodistas durante una conferencia de prensa en la tarde del 6 de mayo, convocada en el marco de la 57ª Asamblea General del Episcopado Brasileño (CNBB), que tiene lugar en Aparecida del 1 al 10 de mayo, y durante la cual el tema del MMS encontró un amplio espacio. "Tenemos una tradición en Brasil, América Latina y algunos países europeos de celebrar el Mes Misionero en octubre, pero esta vez es una experiencia que viviremos en comunión con la Iglesia en todo el mundo", subrayó el obispo a los periodistas.

Según la información recibida por la Agencia Fides por parte de la CNBB y de las POM, mons. Magri señaló que la preparación del MME en Brasil comenzó en la Asamblea General de 2018, cuando la presidencia de la CNBB designó un grupo de trabajo "para presentar algunas propuestas, que luego fueron aprobadas por el Consejo Permanente para todo Brasil". Luego el obispo presentó la Guía para la MME, un instrumento de formación y celebración para todo Brasil, a nivel regional, diocesano y parroquial.

En la mañana del mismo día, 6 de mayo, mons. Magri presidió la concelebración eucarística en acción de gracias por la llamada de la MMS. En su homilía citó el testimonio de Esteban, que apareció en la primera lectura, y subrayó que "hoy necesitamos cristianos del calibre de Esteban. Hombres y mujeres llenos de fe y del Espíritu Santo. Capaces de dar un testimonio valiente y verdadero del encuentro con Jesús". Luego añadió: "De ahí viene toda la fuerza de la misión. La misión nació solo del amor de la fuente del corazón de la Trinidad. Dios es una fuente inagotable de amor que irradia y se desborda en todo el universo, llegando a cada uno con su gracia misericordiosa".

Al final de la homilía, subrayando la importancia de la MME para despertar la conciencia bautismal del pueblo de Dios, mons. Magri dijo: "Nuestros esfuerzos para guiar, vivir y celebrar este mes especial nos fortalecerán aún más en la convicción de que la Misión renueva la Iglesia, revigoriza su fe y su identidad. Le da un nuevo entusiasmo y nuevas motivaciones". Al final de la misa, los obispos encargados de la acción misionera en las 18 regiones en las que está dividida la CNBB recibieron la Cruz Misionera del V Congreso Misionero Americano (CAM 5) y el material de trabajo, que será enviado a cada arquidiócesis y diócesis de Brasil, junto con la guía y la bandera con el logo del MMS.

El mismo Magri habló de las iniciativas para la MME en la asamblea de los obispos brasileños, el 4 de mayo, subrayando las seis dimensiones que la caracterizan: encuentro, testimonio y experiencia, formación, caridad misionera, cooperación y celebración. La apertura de la MMS tendrá lugar el 1 de octubre en el Santuario de Aparecida, y se dará especial importancia a la Vigilia Misionera, con la propuesta de un gesto concreto de comunión entre todas las realidades eclesiales brasileñas.

Posteriormente, el obispo se centró en las propuestas para desarrollar el tema a nivel nacional, regional, diocesano y parroquial, destacando la petición de que no sea "una actividad más" en comparación con el trabajo pastoral ordinario de las comunidades. Después de la presentación de un vídeo sobre la MMS, mons. Giovanni Crippa, obispo de Estância, continuó su reflexión sobre este tema, subrayando la unidad de la Iglesia, local y universal, y el espíritu misionero: "La comunión de cada uno de nosotros con las otras iglesias, la buena disposición de cada uno hacia todos forma parte de la actitud de cada iglesia particular. La Iglesia está llamada a manifestar la inquietud misionera de Cristo, que no tiene límites. La Iglesia es verdadera si damos testimonio de que Dios nos ama no solo a nosotros, sino a todos nosotros".
(SL) (Agencia Fides 8/5/2019).


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